Una breve visión
general
Los modelos del cambio
climático mundial hacen proyecciones respecto a climas en el futuro basados
en las informaciones actuales de las causas del cambio climático. Estas
proyecciones son luego vinculadas al posible impacto sobre los cultivos,
especialmente los de cereales debido a la importancia de la seguridad
alimentaria mundial.
Experimentos
controlados en el campo permiten el cultivo en un ambiente controlado donde
los factores variables pueden ser alterados, por ejemplo la concentración de
diferentes gases en la atmósfera, la disponibilidad de agua, y la temperatura.
Esto es crítico para comprender como los cultivos son afectados por los cambios
climáticos. Sin embargo la interpretación en gran escala de los resultados
obtenidos por los modelos de cambios climáticos aun continua llena de
incertidumbres
Los modelos de cultivos
de clima integrado tratan de abordar algunos de estos problemas, inclusive
el hecho de que ciertas cultivos reaccionan de manera diferente a las motrices
extra-sectoriales. Aunque otros factores, tales como los cambios en el uso de la
tierra por ejemplo, pueden también afectar al clima local de manera
independiente lo cual hará difícil que dichos modelos puedan ser
exhaustivos.
El análisis estadístico
de climas en el pasado es utilizado para determinar el impacto sobre la
producción de cultivos en épocas pasadas y para estimar como dichos cultvos se
comportarían en el futuro. Esto asume la existencia de datos históricos
adecuados lo cual no siempre es el caso, ni tampoco es indubitable que las
reacciones en el pasado puedan repetirse.
Los escenarios de
cambios climáticos han sido desarrollados por un Panel Intergubernamental
sobre los cambios climáticos (IPCC, del inglés Intergovernmental Panel on
Climate Change - www.ipcc.ch), basados en cuatro argumentos
distintos de futuros mundos diferentes. Estos difieren en relación a
proyecciones sobre el aumento de la población, a cambios mundiales GDP, a
diferencias en los ingresos per capita en los paises desarrollados y en los de
en vía de desarrollo, y el nivel de vitalidad de la economía (en lo que se
refiere al nivel de emisiones).
El hilván común es
la complejidad mezclada con la incertidumbre
Por lo tanto los modelos deben simplificar sus
parámetros pues algunos pueden tener grandes implicaciones en sus resultados.
Por lo general, las incertidumbres llegan a ser mayores a medida que se hacen
proyecciones para el futuro. Mas aun, existe una gran brecha entre los grandes
modelos del clima mundial (generalmente tienen una resolución de más de 100 km)
y los de pequeña escala de la mayor parte de los sistemas agrícolas
(generalmente de menos de 10 km). Los estudios de modelos climáticos actuales
tienen además una predisposición regional significativa, debido a la falta de
datos en muchos paises en desarrollo, por ejemplo sobre los modelos de
precipitación. Además, se estima que cada cultivo reacciona diferentemente a las
concentraciones de CO2 en la atmósfera. Y finalmente, hay fenómenos como
inundaciones y sequías que se teme se repitan con mas frecuencia y severidad
debido al cambio climático. Aunque es muy dificil predecir su impacto.
Una gran parte de los estudios efectuados sobre los
modelos de cosechas agrícolas incluyen proyecciones con respecto al:
- Cambio en el rendimiento, debido a cambios
climáticos de la estación;
- Cambios en el potencial de la producción
relacionados con factores tales como el rendimiento, la disponibilidad de la
tierra y el periodo de crecimiento corto o largo;
- La reacción del producto cultivado a las
condiciones atmosféricas;
- Cambios en las tendencias de precios y del
comercio debido a cambios climáticos;
- Cambios en la seguridad alimentaria, es decir, el
número de personas que corren el riesgo de hambruna,
- Carencia de agua y sus
consecuencias.
Pero existen otros aspectos e impactos
significativos que son difíciles de ser incluidos en los modelos actuales.
Relación entre los
cambios climáticos y la degradación de la tierra
Según la IPCC, las prácticas en la administración de
tierras serán el factor mas influyente en el contenido de sustancias orgánicas
del suelo en las próximas décadas. Los cambios climáticos probablemente
aumentarán la frecuencia y la distribución de los fuertes vientos y lluvias que
a su vez son los determinantes de la erosión, lo cual posiblemente reducirá la
capacidad de retención de aguas en el terreno. Este detalle es de importancia
especial para la producción de cultivos en zonas semi-áridas o áridas,
especialmente si con ello ocurren altas temperaturas.
Disponibilidad de
agua: Se espera que en las regiones calurosas el ciclo hidrológico se
intensifique lo cual posiblemente resultará en regiones "muy húmedas" y "muy
secas" en comparación a sus niveles anteriores. En términos globales se espera
también en cualquier momento un aumento en el número de personas expuestas a
sequías extremas como resultado del cambio climático.
Fenómenos
extremos: Pueden influenciar a la agricultura radicalmente pero es
dificil proyectar su impacto. Probablemente el fenómeno mas conocido es "El
Niño" que aparece irregularmente pero afecta dramáticamente al clima en muchas
partes del mundo. Hablando de "El Niño" uno se refiere al calentamiento a gran
escala de la aguas superficiales del Océano Pacífico cada 3-6 años y que dura
generalmente de 9-12 meses y puede continuar hasta 18 meses afectando
dramáticamente al clima mundial. Solo ha sido posible predecir la ocurrencia de
El Niño (aunque no su impacto en la agricultura) desde la década de 1980 cuando
la capacidad de las computadoras se ampliaron suficientemente para el caso.
El impacto de "El Niño" ha sido estudiado de cerca
en Colombia. Durante la presencia del fenómeno en las regiones andinas de
Colombia se constató la disminución de lluvias, la disminución del resplandor
solar y aumentos en la temperatura. Estos efectos causaron la disminución de la
producción en algunas regiones, especialmente en las zonas bajas donde la
acumulación de lluvias es menor de 1,500 mm/p.a. y en donde existe poca
capacidad de retención de la humedad y las cosechas están expuestas a la luz
solar. La carencia de agua durante las etapas criticas del desarrollo de la
fruta tienen como consecuencia un alto riesgo de incidencia de granos negros,
granos pequeños y de otros defectos así como un índice más elevado de pestes
como el barrenador de la cereza del café.