La tecnología del peso en los países importadores ha
evolucionado desde el peso de comprobación de un determinado porcentaje de sacos
al azar hasta el peso computadorizado y preciso de cada partida completa,
empleandose cada vez más los silos de peso.
El Contrato Europeo
del Café (ECC: European Contract for
Coffee) declara que los vendedores reembolsarán toda pérdida de
peso que sea mayor al 0.5 % del peso embarcado. A no ser que el peso en origen
sea muy preciso, algunos dicen que esta condición implica "pesos entregados",
sin tener en cuenta lo que pueda decir el contrato, porque muchos contenedores
recorren grandes distancias desde las estaciones de llenado en el interior hasta
la costa. Pero el criterio aqui es que el café a granel no se seca de modo
perceptible y que, por lo tanto, ninguna pérdida perceptible de peso puede
ocurrir.
La experiencia sugiere que del 90 % al 95 % de los
contenedores a granel descargan dentro de la tolerancia de peso establecida de
0.5 % y que las pérdidas de peso mayores que el 0.2 % se deben probablemente a
un llenado incorrecto. Por consiguiente no hay motivos especiales para que los
exportadores añadan peso extra para evitar reclamaciones sobre el peso (como se
hace a veces con el café ensacado). Obsérve sin embargo que los grandes
consignatarios raramente se preocupan de reclamar pequeñas diferencias de peso y
que prefieren eliminar de su lista de proveedores aprobados a un infractor
reincidente.
Algunos consignatarios utilizan el mecanismo de peso
en la grúa de pórtico de contenedores para determinar si el peso bruto de un
contenedor está al parecer dentro de los límites aceptables. Si un determinado
contenedor ofrece motivos de preocupación, se lo descarga y se pesa bajo
vigilancia independiente. Esto no es practico en los puertos de llegada pero es
posible hacerlo mediante acuerdos especiales en los patios de contenedores en el
interior.
Pero el contenedor sólo puede descargarse en el
sistema de peso electrónico de la planta de tueste o del parque de silos. Este
sistema convierte la "supervisión" en un acto teórico, puesto que el único
resultado es una hoja impresa por la computadora y la verificación de los
números del contenedor y de los sellos. Es evidente que el supervisor podría
certificar que el sistema de peso ha sido calibrado de modo correcto y oficial
en conformidad con las leyes del país. Los operadores de estas instalaciones de
peso podrían presentar, bajo previa solicitud, un certificado válido de
calibración .