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    Un comercio Sur-Sur más dinámico y transformador

     

     
     
    Forum de Comercio Internacional - No. 2/2010

    El comercio Sur-Sur creció en forma sostenida durante la última década hasta convertirse en una dimensión importante del comercio internacional. Ese crecimiento fue rápido y tendió a cubrir una gama de productos más amplia en comparación con el comercio Sur-Norte. Además, fue evidente en zonas de mayor valor añadido y contenido tecnológico que ofrecen más posibilidades de reducir la dependencia del comercio de productos básicos. Proporcionalmente, las empresas fueron mayores fuerzas motrices que los esfuerzos de los gobiernos, por lo cual, aún hay margen para emprender mejoras en la facilitación del comercio y otras iniciativas generadoras del mismo.

    En 1995, el comercio de mercancías Sur-Sur representó más del 10% del comercio mundial (importaciones) y en 2008 esa participación ascendió a casi el 20%, cifrándose en $EE.UU. 3,1 billones. Más del 70% del comercio Sur-Sur corresponde al comercio intrasiático, alrededor del 6% al comercio entre países de América Latina y el Caribe y el 2% al comercio interafricano. Los principales actores del comercio Sur-Sur -en particular, del comercio intrarregional- son Arabia Saudita, Brasil, China, India y Singapur; China registra la participación más alta (más del 40%). Esto demuestra que existe un enorme potencial para expandir el comercio Sur-Sur, sobre todo en África, América Latina y el Caribe, así como el comercio interregional a un grupo de países en desarrollo más numeroso.

    La caída del comercio mundial en 2009, a raíz de la recesión mundial, afectó negativamente al comercio Sur-Sur, pero gracias a su dinamismo y a que el comercio de las economías emergentes se recuperó más rápido que aquel de los países desarrollados, los flujos comerciales en el Sur deberían recuperarse vigorosamente. Los países desarrollados, que tradicionalmente fueron los principales mercados para las exportaciones del Sur, tienen ahora perspectivas de crecimiento más bajas, lo que debilita su demanda de esas exportaciores. Por lo tanto, un cambio importante en los mercados es la resiliencia demostrada por el comercio Sur-Sur en medio de la crisis mundial y su potencial para crecer aún más, a pesar de la crisis. El comercio Sur-Sur tiene que nutrirse y ampliarse como una fuente de demanda interior (más dinámica) para que actúe de baluarte contra futuras convulsiones económicas mundiales.

    Hacia un mayor comercio intrarregional e interregional

    Junto con el dinamismo del comercio Sur-Sur hubo un aumento sustancial del número de acuerdos comerciales regionales entre países en desarrollo, así como una ampliación y profundización de la cooperación entre ellos. Esos avances contribuyeron a reducir los obstáculos comerciales y otras barreras al comercio Sur-Sur. Algunas agrupaciones regionales de integración económica como el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), el Mercado Común para África Oriental y Meridional (COMESA), la Asociación del Asia Meridional para la Cooperación Regional (SAARC) y la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (ASEAN) consolidaron sus acuerdos de libre comercio y unión aduanera; otras, como la Comunidad para el Desarrollo de África Meridional (SADC), ampliaron su cooperación en el comercio de servicios; muchas, como la Unión Económica y Monetaria del África Occidental (UEMOA), adoptaron una política de competencia común  y varias, como el Banco del Sur o la Iniciativa Chiang Mai, establecieron mecanismos de cooperación financiera y monetaria.

    A escala interregional, la tercera ronda de negociaciones del Sistema Global de Preferencias Comerciales entre Países en Desarrollo (SGPC) promete actuar como importante catalizador de la creación y expansión de oportunidades comerciales entre países en desarrollo de distintas regiones (véase el recuadro). Hoy, el SGPC está subutilizado debido, entre otros, al número limitado tanto de artículos en régimen de concesión (aproximadamente 1.900) como de concesiones (el número de éstas va de uno a cerca de 100 artículos según el país).

    Actualmente, más de un tercio de los bienes comercializados en el Sur son productos manufacturados de alta calificación, es decir, artículos eléctricos y electrónicos (inclusive partes y componentes), maquinaria e instrumentos mecánicos y equipos de informática y telecomunicaciones. También son importantes las importaciones de combustibles. La exportación de alimentos fue una partida cuantiosa en el comercio entre África y Asia. Estos sectores registraron un crecimiento dinámico desde 1995. El aumento de las exportaciones de productos manufacturados entre países del Sur obedeció al aumento del comercio de partes y componentes manufacturados, sumado al aumento de las exportaciones de bienes finales, como resultado de los sistemas regionales de producción compartida. Así ocurrió sobre todo en Asia oriental, debido al impulso de las economías emergentes de China e India y sus empresas junto con la demanda de una creciente clase media con ingresos disponibles. La expansión del comercio Sur-Sur también se combinó con una creciente inversión Sur-Sur, lo que refleja la participación activa de las empresas. Las empresas del Sur están descubriendo que en otros países en desarrollo hay grandes y rentables oportunidades de mercado.



    Dejar de depender de los productos básicos

    Un punto fundamental es que el comercio Sur-Sur tiene el potencial necesario para transformar el comercio y las relaciones productivas conexas entre países, orientándose hacia bienes (y servicios) con mayor valor añadido y contenido tecnológico. El comercio Sur-Sur es un medio de acabar con la dependencia de los productos básicos que pesa sobre muchos países en desarrollo, pero en algunos casos, el comercio de dichos productos seguirá preponderando. Tal es la situación en las economías emergentes que buscan en otros países en desarrollo los alimentos, la energía y los minerales que necesitan para su población y sus industrias crecientes.

    A su vez, esas economías empezaron a suscribir acuerdos más amplios de cooperación económica con otros países en desarrollo para fortalecer su capacidad productiva. Algunas, como las de India y Brasil, establecieron sistemas de comercio libre de impuestos y exento de cuotas para tratar con los países menos adelantados (PMA), sistemas que pueden estimular los intercambios entre ellos, sobre todo si están respaldados por programas de ayuda para el comercio que aumenten la capacidad productiva de los PMA y fomenten la participación del sector privado en la inversión y las oportunidades comerciales entre países. Tales sistemas de comercio con producción pueden aportar beneficios para el desarrollo de todas las partes.

    El papel determinante del sector privado

    Otro factor esencial es que hoy, el comercio Sur-Sur es impulsado por factores económicos y sobre todo por las empresas, mientras que antes lo promovían los gobiernos. Aunque éstos siguen ocupándose de crear condiciones que lo favorezcan, las empresas del Sur son las que están buscando y aprovechando nuevas oportunidades comerciales y de inversión en el Sur. Esto último podría explicar en parte que el comercio Sur-Sur tienda a incluir una gama de productos más amplia en comparación con el comercio Sur-Norte, especialmente en el contexto intrarregional. De ahí que la ampliación del comercio Sur-Sur estimule la diversificación económica.

    Mientras que muchas grandes empresas participan activamente en el comercio formal entre países, se abren posibilidades cada vez mayores para las pequeñas y medianas empresas (PYME). Actualmente, muchas PYME participan en el comercio fronterizo informal, sobre todo en los sectores minoristas. Las mejores medidas de facilitación del comercio, las opciones de financiación, la buena administración de las aduanas y las empresas mixtas o de riesgo compartido pueden ayudar a las PYME a crecer apoyándose en el comercio Sur-Sur. Asimismo, se podrían desarrollar iniciativas mixtas triangulares entre empresas del Sur y empresas del Norte para aprovechar oportunidades en mercados regionales.

    Por último, la sostenibilidad del comercio Sur-Sur dependerá de la distribución equitativa de los beneficios entre países, pueblos y empresas. Es preciso garantizar que quienes puedan verse perjudicados por la liberalización y extensión del comercio Sur-Sur reciban ayuda para encontrar nuevas oportunidades de generación de ingresos. Así, el comercio Sur-Sur no sólo daría lugar a mayores intercambios y un comercio más equitativo entre los socios comerciales, también promovería el desarrollo de todos.

    TENDENCIAS DEL COMERCIO SUR-SUR

    1995-2008

    COMERCIO MUNDIAL
    (MILLONES DE $EE.UU.)

    COMERCIO SUR-SUR
    (MILLONES DE $EE.UU.)

    PARTICIPACIÓN DEL SUR EN EL
    COMERCIO MUNDIAL (% APROX.)

    19955.080.211545.22711%
    20006.476.208794.81712%
    200510.508.9141.696.56616%
    200816.204.9303.088.75019%

    Fuente: Sistema de información comercial Sur-Sur de la UNCTAD.


    TERCERA RONDA DE NEGOCIACIONES DEL SGPC

    UNCTAD XI

    El acuerdo sobre el Sistema Global de Preferencias Comerciales entre Países en Desarrollo (SGPC) se estableció en 1988 como marco para el intercambio de preferencias comerciales entre dichos países a fin de promover el comercio entre ellos. El acuerdo se concibió como un instrumento dinámico de cooperación económica y prevé negociaciones paso a paso, en etapas sucesivas.

    La tercera ronda de negociaciones se inició en junio de 2004, en una reunión ministerial de la comisión de los participantes celebrada en ocasión de la UNCTAD XI. Un comité supervisa las negociaciones en dos esferas: el acceso a los mercados y la formulación de normas. En el ámbito del acceso a los mercados, las cuestiones clave son la cobertura de productos para la liberalización, la lista de productos excluidos, el margen de las preferencias que se ofrecerán y la fórmula para reducir aranceles. Al respecto, el 2 de diciembre de 2009, los ministros de los países en desarrollo participantes acordaron, entre otros, aplicar una reducción lineal general de un 20% como mínimo, al menos a un 70% de las partidas arancelarias sujetas a impuestos. Dicha reducción se aplicará a los aranceles válidos para la nación más favorecida (NMF) aplicados en la fecha de importación. Argelia e Irán, en proceso de adhesión a la OMC, se beneficiarán de un trato y flexibilidades diferenciadas.

    Los ministros también acordaron que a fines de mayo de 2010, los participantes presentarían sus ofertas a través de un proyecto de listas de concesiones arancelarias y ultimarían las concesiones en septiembre de 2010. En la tercera ronda de negociaciones participan 22 de los 43 países que forman parte del SGPC. La conclusión de esta última sobre la base de las modalidades adoptadas por los ministros representaría un gran avance para el SGPC y un impulso al comercio Sur-Sur, incluidas nuevas oportunidades de negocio para empresas del Sur.