•  SP header 
  •  

    Turismo sostenible(2)

     

     
     
    Forum de Comercio Internacional - No. 1/2009

    Bruce Poon Tip en Choquequirao, Perú© GAP Adventures

    Mediante la combinación de principios sociales y ambientales en sus modelos empresariales, los operadores de turismo pueden liderar el camino hacia la promoción de un desarrollo positivo con benefi cios duraderos para todos.


    En el brete de la actual crisis económica puede parecer demasiado difícil poner en marcha una empresa global y lucrativa que beneficie a múltiples partes interesadas, ayude a personas de países en desarrollo a preservar su patrimonio cultural y mitigue el impacto humano en el medio ambiente.

    El turismo, una de las industrias más grandes e influyentes del mundo, ya está en posición de liderar el camino de la promoción de principios empresariales con triple resultado final que redunden en inconmensurables beneficios positivos para el medio ambiente, las sociedades y las culturas. Hoy más que nunca, los turistas no sólo quieren que sus experiencias viajeras tengan el mínimo impacto ambiental y cultural, sino también que su intercambio con los lugareños sea más significativo.

    Es más, la viabilidad económica a largo plazo de la industria en sí corre peligro debido a la degradación de los lugares de destino: erosión de playas, deforestación y desplazamientos de población. Todas las empresas relacionadas con el turismo tienen hoy la posibilidad considerable de ser ágiles, trabajar con comunidades locales en la oferta de productos turísticos que sean sostenibles y mutuamente beneficiosos, y aprovechar las oportunidades que ofrece un mercado emergente.

    Planeterra en Perú



    Desde 2005, la fundación Planeterra viene trabajando con la comunidad peruana de Ccaccaccollo para crear oportunidades de empleo y ayudarle en iniciativas de desarrollo comunitario.

    A pesar de su gran proximidad con mecas turísticas como Cuzco y Machu Picchu, muy pocas comunidades de la zona se benefician del turismo. Estas comunidades indígenas conservan el estilo de vida tradicional y se dedican principalmente a la agricultura y el pastoreo. GAP Adventures ofrece oportunidades de empleo contratando hombres de Ccaccaccollo que trabajan de cargadores y cocineros en el Camino del Inca.

    Planeterra también procuró a las mujeres una alternativa económica creando una cooperativa de tejido. En asociación con una organización peruana sin ánimo de lucro, la fundación impartió talleres donde las mujeres de la comunidad aprendieron las prácticas tradicionales de tejido que se habían ido abandonando con el correr del tiempo. Hace cuatro años, integraban la cooperativa tres mujeres, hoy son más de 60 tejedoras que recuperan las técnicas tradicionales del hilado manual de lana, el uso de tintes naturales de plantas y flores, y el tejido a mano con técnicas consagradas. Gracias a todo ello, ahora las mujeres se enorgullecen de su patrimonio cultural y aseguran el sustento de su familia; este proyecto es un buen ejemplo de la forma en que las comunidades pueden beneficiarse del turismo sin sufrir negativos impactos sociales y culturales.

    Los viajeros suelen visitar esta comunidad de camino al Valle Sagrado. Allí tienen la posibilidad de conocer a estas mujeres, descubrir el proceso de tejido y comprarle directamente a creadoras, diversos textiles de alta calidad. Además, los turistas pueden apoyar a la comunidad haciendo voluntariado durante el recorrido del Proyecto Machu Picchu de GAP que incluye alojamiento en casas de familia. Los voluntarios viven un tiempo con una familia y ayudan en el campo, la escuela o la cooperativa de tejido.

    Danielle Weiss, Gerente de proyectos de Planeterra, reside en Cuzco y ayuda a facilitar la relación entre la comunidad y los turistas. Refiriéndose a una reciente visita a la cooperativa, contó lo que sigue.

    `Juliana habló de la vida en su comunidad antes de que empezáramos a trabajar con ellas. Dijo que era muy dura, que pasaban de sol a sol en los campos doblando el lomo y cargando a sus bebés atados a la espalda. Por falta de agua, en la comunidad era difícil depender exclusivamente de actividades agrícolas. También dijo que algunas mujeres se veían obligadas a ir a Cuzco para trabajar de criadas y limpiadoras en casas de gente adinerada que les pagaba poco y les trataba mal. Las lágrimas corrían por su rostro cuando describía cómo había cambiado para ella la vida en la comunidad desde que se incorporara a la cooperativa. Se irguió aún más para mostrarnos lo orgullosa que está de poder contribuir al sustento de su familia. Ya no depende exclusivamente del salario del marido, puede comprar mejores alimentos para los suyos y pagar para que sus hijos sigan estudiando una vez terminada la primaria.´


    © GAP Adventures  En Ccaccaccollo, Perú, una
    cooperativa de tejido ofreció a más de 60 mujeres,
    la posibilidad de asegurar el sustento de su familia.

    Ejemplo del resultado final integrado de una empresa



    La tendencia actual en las empresas relacionadas con viajes, grandes y pequeñas, es buscar y apoyar proyectos puntuales que aporten algún beneficio palpable para el medio ambiente o la comunidad (por ejemplo, comprar un terreno en la selva tropical con fines de preservación o implantar medidas deahorro de agua y energía) y luego presentarlos en el marco de su programa general de responsabilidad social. Estos programas son indispensables, pero con demasiada frecuencia se justifican internamente y su verdadera motivación reside en reducir costos operativos. No abordan problemas sociales con realismo, ni suponen un cambio radical de la política ambiental de la empresa.

    Urge conocer mejor y aplicar el método del resultado final integrado, es decir, establecer prácticas en todos los aspectos y departamentos de la organización en cuestión que contribuyan tanto a la sostenibilidad de cada departamento como de la organización en su conjunto. Los factores ambientales y sociales de las zonas donde opera afectan las ganancias y la viabilidad de la empresa en la misma medida que la economía estricta, según los fundamentos de dicho método.

    Por ejemplo, asegurarse que en un río no se construyan diques, en el caso de empresas de rafting, o bien, que el crecimiento de la selva centenaria se mantenga intacto para contemplar la naturaleza o, tal vez, lo más importante, que la comunidad local participe en la acogida de visitantes en sitios de singular interés de manera que las ganancias se distribuyan entre toda la comunidad y eso le sirva de incentivo para preservarlos y administrarlos.

    Respuesta a la demanda de los consumidores



    Una empresa cimentada en los principios del turismo responsable no sólo se asegura el éxito a largo plazo, también responde directamente a la actual demanda de los consumidores, que hoy se centra más que nunca en la sostenibilidad. En lo que respecta a las comunidades locales, existe una oportunidad sin precedente de que sus microempresas formen parte de la cadena de suministro del turismo organizado. Pequeñas comunidades pueden trabajar con operadores turísticos, tanto nacionales como internacionales, para configurar el tipo de oferta auténtica que tantos viajeros buscan actualmente.

    Un movimiento amplio y de rápido crecimiento da prioridad a una `vida más sencilla´, valorando más la familia, las relaciones interpersonales y las experiencias que los bienes materiales. En términos de turismo, por lo general, eso implica vivir experiencias más significativas: pasar tiempo en lugares nuevos que ofrecen posibilidades imprevistas de intercambio con la gente y la cultural del lugar, en oposición al aislamiento propio de las excursiones en grandes autobuses o el alojamiento en centros turísticos con todo incluido.

    ¿Cómo asegurarnos que este movimiento existe realmente y tiene el potencial de ser lucrativo? En momentos en que muchas empresas reducen precios y plantillas para sobrevivir, GAP Adventures aumentó su tasa histórica de crecimiento desde fines de 2008 hasta la fecha en 2009. El año pasado viajaron con nosotros alrededor de 85.000 personas

    Oportunidad en Ecuador



    Hace más de 10 años, el jefe de una excursión de GAP Adventures conoció a Delfín Pauchi, guía local de la selva ecuatoriana. Delfín les invitó a su casa en el Amazonas y allí conocieron el estilo de vida de su familia y las maravillas naturales de la zona. Habida cuenta de esta experiencia sumamente positiva tanto para la familia de Delfín como para los turistas, creamos una asociación y los viajeros de GAP Adventures siguen teniendo la posibilidad de conocer y compartir la vida de Delfín, su esposa Estela y sus seis hijos. Gracias a esa asociación, Delfín y Estela construyeron Cabañas Pimpilala, un pequeño albergue, y ahora ofrecen estadías memorables en el marco de los viajes de GAP al interior del país y el Amazonas.

    Cuando empezamos a trabajar en esta comunidad, los niños tenían que caminar varias horas para ir a la escuela, pero con la ayuda de los fondos generados por el turismo basado en la comunidad, se construyó una escuela para niños de 6 a 12 años. A través de Planeterra y con apoyo de los viajeros contribuimos constantemente a mejorar la escuela comunitaria mediante donaciones para suministros escolares,material didáctico, agua potable y construcción de una cocina y un comedor.

    Visto que los niños de la comunidad tenían pocas posibilidades de seguir estudiando, una vez terminada la secundaria, constituimos un nuevo fondo de escolarización que les permitirá estudiar la carrera que prefieran, lo que les ofrecerá mejores oportunidades de futuro.

    Por conducto de las asociaciones que creamos y con apoyo de los viajeros, los vecinos de esta comunidad sudamericana van camino a la sostenibilidad económica. Al igual que Ccaccaccollo, ahora esta zona está bien equipada para beneficiarse económica y socialmente del turismo, a pesar de la crisis económica que afecta a tantas otras comunidades del resto del mundo.


    © GAP Adventures  "Voluntours", que incluye este proyecto de construcción de cocinas en el norte de Perú, permite a los viajeros hacer aportes a las comunidades que visitan.

    © GAP Adventures  Turistas que estuvieron en Cuzco, Perú, ayudaron a GAP Adventures a fi nanciar un hogar para niños de la calle.

    © GAP Adventures  El año pasado, Planeterra llevó 60 oculistas al Tibet que en 10 días le devolvieron la vista a 300 personas. Se está organizando una viaje similar para 2009.

    Asegurar la continuidad del beneficio para los lugareños



    Esta peculiar asociación entre comunidades locales y empresas turísticas puede contribuir a resolver uno de los problemas más acuciantes del desarrollo comunitario en el plano internacional: la falta de una financiación continua para consultas empresariales de seguimiento y mantenimiento del control de calidad.

    Obviamente, los operadores turísticos tienen incentivos motivados por el lucro para seguir prestando asistencia a las comunidades donde trabajan y mantener la viabilidad y el dinamismo de los proyectos. Aunque no se trata de dictar experiencias, la autenticidad es importante y hay que respetar el calendario y la coherencia de ciertos aspectos básicos.

    La otra realidad del control de calidad en la gestión de experiencias basadas en la comunidad guarda relación con el manejo del volumen de estos proyectos. Cuando el número de visitantes supera determinada cantidad, los vecinos de la comunidad pueden hartarse, los turistas empezar a ver que hay demasiados viajeros y la experiencia deteriorarse.

    Al respecto, la complicación reside en que es prácticamente imposible determinar ese cupo de antemano, por lo cual, hay que verificar los proyectos con regularidad. Afortunadamente, esa situación lleva a los operadores turísticos a repetir en otras zonas los proyectos que tuvieron éxito para diversificar la oferta, lo que permite distribuir ingresos entre más y más comunidades sin crear un nivel negativo de homogeneidad, pues cada una de ellas tiene sus peculiaridades. ¿Qué mejor patrón de crecimiento podría haber en una región en desarrollo?

    Cambio positivo en los planos local y global



    Aunque Planeterra nació simplemente del deseo de hacer lo que considerábamos correcto, a través de nuestro trabajo exploramos desde todos los ángulos, la manera en que los proyectos de desarrollo de pequeñas comunidades pueden interactuar con las economías locales y globales. Así descubrimos que la relación aparentemente insignificante que empieza en una comunidad apartada de un país en desarrollo, poco a poco va incidiendo en todos los vecinos de esa comunidad, llega hasta cada área de nuestra empresa y más allá de toda nuestra esfera de influencia, principalmente, a los viajeros.

    A pequeña escala, muchos de nuestros turistas se convierten en embajadores autonombrados que recaudan fondos para los proyectos que van a visitar o, más a menudo, para aquellos a los que dedicaron tiempo de sus vacaciones.

    A mayor escala, donde cada decisión empresarial se basa en consideraciones económicas, ambientales y socioculturales, el turismo tiene un enorme potencial de propiciar un cambio positivo. En 2007, el turismo internacional generó US$ 856.000 millones, o sea, el 30% de la exportación mundial de servicios, según la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas. La incorporación de la sostenibilidad en esta industria gigante puede mejorar la viabilidad a largo plazo de empresas grandes y pequeñas, y ofrecer un modelo para que otras grandes industrias operen a su vez cambios similares y tan positivos como éstos.

    Bruce Poon Tip, Fundador y Director Ejecutivo de GAP Adventures, empresa canadiense de turismo de aventura, y de Planeterra, organización sin ánimo de lucro, que es su asociada y apoya el desarrollo sostenible de comunidades a través de viajes y `voluntariado´. Su actividad ética y exitosa le valió numerosas recompensas, entre ellas, haber sido nombrado Empresario Canadiense del Año en dos ocasiones.