•  SP header 
  •  

    "Servicios financieros electrónicos : Pilar del comercio y la competencia internacional"

     

     
     
    © Centro de Comercio Internacional, Forum de Comercio Internacional - No. 3/2000

    La comprensión de las operaciones financieras electrónicas ayuda a las empresas y entidades de fomento comercial a mejorar su competitividad internacional.

    Día tras día, a un ritmo inesperado incluso en los países en desarrollo, aumenta el número de productos financieros disponibles en formato electrónico. Esta revolución silenciosa comenzó mucho antes de la aparición de la internet, y hoy ha rebasado el campo de los pagos electrónicos. Los nuevos usos de los servicios financieros en el comercio internacional, apoyados en la electrónica, han suscitado estandarización, mayor rapidez y reducción de costos. Estos cambios podrían ayudar a los países en desarrollo a aumentar su competitividad internacional.

    Una revolución silenciosa

    En los últimos años, las relaciones entre el público y los bancos se han modificado en forma tan discreta que no nos hemos dado cuenta de que se trata de una verdadera revolución silenciosa, cuya meta es la economía digital. De hecho, la informatización de un gran segmento de la banca y los seguros se produjo hace años. Por ejemplo, tanto en países en desarrollo como industrializados, los emisores de tarjetas de crédito y los bancos han utilizado redes electrónicas privadas para transferir fondos - mucho antes de la internet -, recurriendo a proveedores de servicios como VisaNet, SWIFT y FedWire.

    En particular, los productos financieros y de seguros están adaptándose a las necesidades de los clientes. Además de pagos y transferencias, hoy incluyen solicitudes de préstamos, seguros de crédito, confirmación de cartas de crédito y otros documentos.

    Nueva relación banquero-cliente

    Estas nuevas condiciones han transformado la relación tradicional entre banqueros y clientes, como resultado de la creciente informatización de los servicios.

    Reducción de los costos

    La utilización de la internet puede ayudar a reducir costos. Según la UNCTAD, una transacción tradicional entre un banco y una filial cuesta por lo menos US$ 1; el uso de cajeros automáticos reduce el costo a US$ 0,20, y la misma transacción en línea, a US$ 0,01. Por lo tanto, los pagos electrónicos digitales son ideales, no sólo para los grandes negocios sino también para las operaciones de poca monta.

    La paradoja del pago electrónico

    La internet se caracteriza por la apertura y el intercambio de información; los servicios financieros, en cambio, se singularizan por la confidencialidad. El pago electrónico, que constituye una parte importante del ciclo del comercio electrónico, es el objetivo último de la transacción. El riesgo subsiste hasta la recepción del dinero. El pago electrónico y otras aplicaciones de los servicios financieros requieren de dispositivos de seguridad y de codificación, lo que se contradice totalmente con el concepto de libre intercambio de información. Hay ahora programas de codificación muy perfeccionados que aportan seguridad por un costo moderado; se dan, pues, las condiciones necesarias para que los pagos electrónicos permitan efectuar transacciones rápidas, económicas y seguras.

    Transformar los inconvenientes en ventajas: una oportunidad para los bancos

    Algunos banqueros consideran que su función se ha reducido a la de simples intermediarios, ya que las transacciones se concluyen directamente entre las partes. Han disminuido los contactos personales entre el banquero y el cliente, y el primero ha perdido parte de su capacidad de control sobre el segundo.

    Esta desventaja potencial queda compensada por las posibilidades de aumentar la eficacia, lo que libera recursos que pueden invertirse en otros servicios de valor añadido. En lugar de ocuparse de transacciones con un escaso margen de beneficios, los bancos pueden utilizar sus operaciones electrónicas para crear productos enteramente nuevos. Los portales en la internet permiten agrupar una gran variedad de servicios. Algunos bancos estudian nuevos medios para mejorar la gestión de las carteras de sus clientes utilizando mecanismos electrónicos en campos como las solicitudes de crédito a corto plazo, pagos en efectivo, pagos de nómina de salarios, cobros, crédito a la exportación y seguros de crédito. Los bancos usan también los avances tecnológicos en actividades de subcontratación y diversas operaciones de apoyo empresarial.

    Superar obstáculos

    Por obstáculos se entienden: la insuficiencia de los servicios de telecomunicaciones; la necesidad de definir un marco jurídico; la necesidad de aplicar los avances en materia de firma digital y codificación, y la necesidad de revisar los procedimientos bancarios.

    Pero, como dice el adagio, "cuando se quiere, se puede". La tecnología ha progresado hasta niveles que no habíamos imaginado, y resulta difícil prever cuáles serán sus próximos, y todavía frecuentes, saltos cualitativos. La voluntad de los gobiernos de crear condiciones propicias al comercio electrónico es determinante, como también lo es la creatividad de las empresas y sus clientes. En la India, por ejemplo, una cooperativa lechera creó un sistema de tarjeta de pago utilizadas por sus miembros y clientes.

    Posibilidades para los países en desarrollo

    La comprensión de las operaciones financieras electrónicas es un factor esencial para que las empresas y entidades de fomento comercial mejoren su competitividad internacional. En la economía mundializada de hoy, operar en efectivo es el equivalente moderno del pago con sal o conchas marinas. Entre las medidas para alentar las transacciones financieras electrónicas figuran las siguientes:

    • Las pequeñas y medianas empresas pueden agruparse para compartir los costos de la creación del servicio o empresa consultora que necesitan para comerciar electrónicamente en el mercado internacional, enfoque ha dado buenos resultados en algunos países de América Latina.

    • Para atender las nuevas exigencias de su clientela, los bancos, grandes usuarios de tecnologías electrónicas y digitales, pueden adoptar procedimientos que entrañan bajos costos marginales. La creciente estandarización ofrece a los bancos la oportunidad de ampliar su oferta de servicios tradicionales merced a la utilización de nuevos cauces, y también de crear nuevos productos de diseño específico.

    • Los gobiernos pueden dar un gran impulso a la modernización de las infraestructuras, mediante la aplicación de reglamentos efectivos (sin por ello recargar de normas a un sector en rápida mutación) en materia de registro, tributación, control y presentación de informes, y cuestiones jurídicas. También pueden adoptar las prácticas del comercio electrónico y convertirse en ciberclientes importantes de las empresas nacionales. Además de estimular a las empresas locales, este método también permite que los gobiernos conozcan directamente opiniones sobre los problemas prácticos que se plantean en los subsectores de la banca y los pagos electrónicos.




    La revolución del pago electrónico fue anterior a la internet

    Las nuevas oportunidades y necesidades de los clientes hacen necesaria la incorporación constante de datos y la actualización de los sistemas.

    • Los cajeros automáticos se utilizan cada vez más para depositar y retirar fondos.
    • Se ha generalizado el uso de tarjetas de crédito. Las versiones más recientes resuelven los problemas de seguridad con números de identificación o números de tarjeta codificado.
    • Los cheques electrónicos están reemplazando a los cheques tradicionales.
    • Los pagos con dinero digital se hacen por intermedio de bancos, con garantías de anonimato. Las transacciones electrónicas entre empresas están integradas en la gestión de la cadena de abastecimiento y en las corrientes de los procesos regulares. Cuando estas operaciones implican grandes cuantías, las empresas recurren a sistemas cerrados de uso exclusivo, lo que garantiza una alta seguridad de los pagos y facilidades de control. Todos estos mecanismos apuntan a un solo objetivo: intensificar la seguridad en lo que sigue siendo un sistema de pago abierto (es decir, expuesto al fraude).
    • El intercambio electrónico de datos (IED) se concibió principalmente para dar seguridad a las comunicaciones entre empresas y el intercambio de documentos empresariales normalizados, como pedidos y facturas.
    • La Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication (SWIFT) tiene un sistema interempresas análogo a la IED.
    • Bolero, sistema abierto operado por la SWIFT, permite el intercambio multilateral en línea de documentos y datos, como documentación de expedición y pagos. Bolero cuenta con una función particular, a saber, el trabajo conjunto de sistemas informatizados diferentes.
    • TradeCard, competidor directo de Bolero, es un sistema comparable que ofrece funciones de pago electrónico y de expedición.
    • Secure Sockets Layer (SSL) es otro sistema utilizado para dar seguridad a la información confidencial mediante la codificación de los mensajes, lo que impide que sean leídos por terceros durante la transmisión.
    • La Transferencia Electrónica Segura (TES) es una nueva norma de seguridad de transacciones en línea.


    Carlo F. Cattani es Asesor Principal en Financiación Comercial del CCI.