•  SP header 
  •  

    Rumania: Modelando el futuro

     

     
     
    © Centro de Comercio Internacional, Forum de Comercio Internacional - No. 4/2004

    Diseñado en Rumania: esta modelo exhibe una de las últimas creaciones rumanas en un desfile en Bucarest.Foto: CCI

    El ambiente era mágico, inolvidable. Al ritmo hipnótico de la música "house", con una iluminación psicodélica de gran efecto y pantallas gigantes que reproducían la acción de la pasarela, transcurría impecablemente un evento de moda que nada tenía que envidiar a los que se organizan en París, Nueva York o Milán. Pero en este desfile quienes lucían con gran prestancia las creaciones de la confección nacional eran jóvenes rumanas, cuya excelente prestación reflejaba el gran éxito de una experiencia de fomento de las exportaciones impulsada conjuntamente por el CCI y Rumania durante los años de transición.

    La cooperación entre el CCI y Rumania en el campo del fomento del comercio data de comienzos de los años noventa. El CCI inició sus actividades de promoción y creación de capacidades casi inmediatamente después del derrumbe del Muro de Berlín. Los frutos que hoy se cosechan son el resultado de la confianza, los vínculos y la comprensión que el CCI ha forjado en más de 12 años de trabajo.

    En ámbitos que van desde los productos de madera a las tecnologías de la información (TI) y la moda, el CCI, colaborando estrechamente con sus interlocutores rumanos, ha ayudado a diversos sectores clave a prepararse para incrementar provechosamente sus exportaciones. Ello ha supuesto intervenir en todos los niveles, desde el macroeconómico, ayudando a establecer una estrategia nacional de fomento de las exportaciones y a crear una red conexa de apoyo al comercio, hasta el fortalecimiento y promoción de las redes del sector privado, y la asistencia en el plano de la microeconomía, orientada a potenciar la competitividad internacional de cada empresa.

    Ahora, con la adhesión a la Unión Europea (UE) prevista para 2007, y ante los múltiples retos y vastas oportunidades comerciales que ese paso entrañará para Rumania, los exportadores, productores y proveedores de bienes y servicios tienen que seguir progresando por el arduo camino del aprendizaje, a fin de asegurar un óptimo aprovechamiento de su entrada en nuevos mercados.

    De hecho, las autoridades rumanas, plenamente conscientes de la necesidad de que la población comprenda la complejidad de las normativas y reglas de la UE, aprobaron este año la difusión de una serie de televisión en 12 episodios titulada Ulita spre Europa. Además de entretener, este programa tenía por finalidad informar al extenso sector agropecuario del país sobre las dificultades y las oportunidades que tendría el comercio con los lucrativos mercados de productos agrícolas y alimentarios de la UE. La trama de esta popular serie, que fue auspiciada por la Comisión Europea, condujo a las familias de agricultores por el laberinto de las normativas y reglas en materia de exportación, sin apartarse nunca de las realidades de la vida agrícola en Rumania.

    El CCI ha concentrado su ayuda al desarrollo comercial de Rumania en los siguientes aspectos:

    • promover entre las empresas rumanas un cambio cultural y de mentalidades, con el fin de que comprendan cabalmente que los exportadores tienen que aprender a operar con rapidez y responder cabal y sistemáticamente a las exigencias de los mercados internacionales;
    • difundir entre los productores rumanos de determinados sectores (en particular, los textiles y prendas de vestir, y los productos de madera) los diversos medios analíticos (inclusive los instrumentos fundamentales concebidos por el CCI) que permiten que los exportadores entiendan las demandas de los nuevos mercados, las adopten y se adapten a ellas, e
    • incrementar las capacidades locales para incorporar más valor añadido a los productos ofrecidos y, al mismo tiempo, desarrollar una flexibilidad de fabricación que permita ajustar la producción a la evolución de la moda y los gustos, y responder a los mercados más exigentes.
    El CCI comenzó sus actividades en Rumania en 1991, con una evaluación de necesidades; luego, gracias al apoyo y la financiación aportados esencialmente por la Secretaría de Estado de Economía (seco) de Suiza, llevó a cabo otros proyectos en el curso de los años 1990. Un aspecto crucial del éxito de estos proyectos, que se extienden por más de 12 años, ha sido la formación de asociaciones con organismos públicos y privados, y la participación de los interlocutores nacionales en la evaluación de necesidades. En 1995, el CCI comenzó a colaborar con el Centro Rumano de Comercio Exterior (el actual Centro Rumano de Promoción del Comercio, CRPC), creado al fusionarse un centro estatal de estudios de mercado y un centro de informática del sector público.

    El CCI cumplió un papel central en la creación del CRPC, aportando asesoramiento para definir su estructura organizativa e impartiendo formación. También fue el principal contribuyente a una biblioteca especializada en temas comerciales que prestará servicios a empresarios y universitarios. El CCI facilitó el acceso a la internet y ayudó a diseñar el sitio web del CRPC, que incluye enlaces con las bases de datos en línea del CCI e instrumentos analíticos adaptados para que todos los exportadores aprovechen al máximo las nuevas oportunidades internacionales.

    Aumentar el valor añadido

    Luego de la puesta en marcha del CRPC, el CCI le prestó ayuda para centrarse en la competitividad del sector privado. Para ello, fue esencial encontrar los interlocutores locales idóneos. En el campo de las investigaciones y evaluaciones a nivel nacional, el CCI y el CRPC se relacionaron con el Instituto de la Moda, IMOD (véase el recuadro), y con el Instituto Nacional de la Madera. Se trataba de reforzar el potencial de estas agencias especializadas para prestar los servicios de apoyo comercial que tanto necesitan los empresarios. La  colaboración con ambos institutos alentó a las empresas seleccionadas a adoptar un proceso favorable a una mayor integración vertical y, por ende, al aumento del valor añadido por varios exportadores de muebles de madera y ropa de moda.

    Hoy, con la venta de los productos que el CCI ayudó a desarrollar, el CRPC ha logrado un nivel de autofinanciación de casi 40%. El éxito de esta asociación ha suscitado el interés de otras entidades públicas y privadas por las actividades del CCI en región.

    En 2001, se llevó a cabo una evaluación independiente de la cooperación del CCI con Rumania. Entre sus principales resultados figuraban los siguientes:
    • El Centro Rumano de Comercio Exterior (el actual CRPC), creado en 1995, es reconocido como el mejor proveedor de servicios de información comercial del país.
    • En 1996, tras asistir a una serie de cursos de capacitación del CCI, expertos nacionales constituyeron la Asociación Rumana de Gestión de Compras y Suministros. Desde mediados de los años 1990, la Asociación ha impartido formación a cientos de especialistas de las empresas rumanas, introduciendo nuevas técnicas de gestión de adquisiciones y suministros, y cambiando actitudes en muchas empresas a fin de elevar su eficacia.
    • Rumania fue uno de los primeros países donde se tradujeron y publicaron tres de las publicaciones del CCI con más circulación: Guía para la Comunidad Empresarial, La Clave del Comercio y La Clave del Comercio Electrónico. Estas tres guías tienen por finalidad ayudar a los empresarios a mejorar su capacidad exportadora.
    A raíz del éxito de las actividades conjuntas de fomento del comercio del CCI y Rumania, los sectores privado y público de este país han pedido al CCI que prosiga su colaboración. Tras la identificación de un cierto número de necesidades prioritarias, se pidió al CCI que diseñara un complejo proyecto de asistencia al desarrollo continuo de algunos de los sectores clave del país.

    "Si debiera señalar cuál ha sido el principal factor de nuestro éxito en Rumania, diría que se trata de la estrecha relación de trabajo establecida con varios interlocutores locales, así como con el Gobierno de Suiza y el PNUD [Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo]", declaró Szabolcs Piskolti, Jefe de la Oficina Regional del CCI responsable de la cooperación técnica con Rumania. "La evaluación de las necesidades nacionales, el diseño de los proyectos de cooperación técnica, su gestión y su control se efectuaron en el marco de un proceso de colaboración, basado en el país."



    Recuperando el tiempo perdido

    En apenas 14 años, la moda en Rumania se ha apartado radicalmente del insípido estilo  característico de la época de la guerra fría. En febrero de 2004, doce empresas nacionales de la moda y los textiles mostraron al mundo de la haute couture que Rumania tiene recursos para convertirse en un serio competidor. En el hotel Bucharest Hilton, ante una concurrencia internacional, se celebró un evento que puso un broche de oro a varios años de cooperación entre el CCI y el Instituto de la Moda, IMOD.

    Durante la muestra, basada en el tema "Hoy, para mañana", las empresas rumanas presentaron sus propias colecciones a un selecto grupo de más de 200 personas, entre las que había representantes comerciales de las embajadas en Bucarest

    La cooperación del CCI con el IMOD se ha centrado en una serie de actividades prácticas destinadas a capacitar a los fabricantes nacionales de textiles y prendas de vestir para añadir más valor y abordar de manera más focalizada sus exportaciones:
    • El CCI facilitó al IMOD programas y equipos para diseño asistido con computadora (CAD) y fabricación y escalado de patrones. Una empresa de Viena ofreció formación al IMOD sobre el uso de estos instrumentos.
    • Se organizó un proceso de creación de capacidades para que las empresas rumanas superen el enfoque simple de "corte, confección y recorte" y desarrollen una oferta con mayor valor agregado.
    • El CCI aportó al IMOD suscripciones a publicaciones especializadas que ofrecen previsiones vitales sobre las tendencias que predominarán en las temporadas venideras. Se formó así una biblioteca sobre moda, única en su género en Rumania.
    • A su vez, el IMOD se comprometió a poner la biblioteca y los instrumentos informatizados a disposición de los fabricantes interesados durante el período del proyecto.
    • Por último, el IMOD aceptó desarrollar gratuitamente colecciones para 12 empresas de ropa de moda y organizar seminarios sobre tendencias de la moda para las empresas interesadas.

    Texto de Alison Clements-Hunt

    Organizaciones mencionadas en este artículo: