Exportaciones para un desarrollo sostenible

 
Países / Territorios

Reglamento de arbitraje(2)

  • CAPÍTULO I 

    DEFINICIONES 

    Artículo 1.- Definiciones
    Para los efectos de este reglamento los siguientes términos tendrán el significado establecido a continuación:
     

    AmCham o Cámara: 

    La Cámara de Comercio Americana del Perú (AmCham Perú). 

    Arbitraje Ad hoc: 

    Es aquel proceso arbitral en el que las partes en controversia han establecido sus propias reglas procesales, o han delegado el establecimiento de dichas reglas al Tribunal Arbitral. 

    Centro: 

    El Centro de Arbitraje AmCham Perú. 

    Consejo Directivo: 

    El Consejo Directivo del Centro. 

    Convenio Arbitral: 

    Acuerdo por el que las partes deciden someter a arbitraje las controversias que hayan surgido o que puedan surgir entre ellas. 

    Demandante: 

    La o las partes que formula(n) una petición de arbitraje. 

    Demandado: 

    La o las partes contra la(s) que se formula una petición de arbitraje. 

    Estatuto: 

    Es el Estatuto del Centro de Arbitraje AmCham Perú.  

    Junta Directiva: 

    La Junta Directiva de la Cámara. 

    Proceso Arbitral: 

    Es el procedimiento regulado por este reglamento al que se someten voluntariamente dos o más partes con el fin de dirimir sus controversias. 

    Ley: 

    La Ley General de Arbitraje del Perú N°26572, sus modificatorias y ampliatorias. 

    Reglamento: 

    El presente Reglamento Arbitral. 

    Secretario General: 

    La persona designada por el Consejo Directivo encargada de la administración y coordinación general de las labores del Centro así como de las demás funciones que le señala este Reglamento y el Estatuto. 

    Tribunal o Tribunal Arbitral: 

    Es el tribunal integrado por uno (1) ó tres (3) árbitros, que tienen a su cargo la solución de determinada controversia. 


    CAPÍTULO II

    DISPOSICIONES GENERALES
     

    Artículo 2.- Aplicación del presente reglamento
    El presente reglamento se aplica a todos aquellos casos en los que las partes hayan: (i) acordado someter sus controversias presentes o futuras a arbitraje bajo la administración del Centro; o (ii) incorporado en su contrato la cláusula modelo del Centro. 

    Artículo 3.- Sometimiento al Centro 
    En cualquiera de las circunstancias mencionadas en el artículo anterior, las partes quedan sometidas al Centro como entidad administradora del arbitraje, con las facultades y obligaciones establecidas en el presente Reglamento y en el Estatuto. 

    Si las partes así lo acuerdan, el Centro podrá administrar procedimientos de arbitraje que incorporen reglas distintas a las aquí contempladas, aplicándose supletoriamente el presente Reglamento. 

    Cuando las partes hayan acordado recurrir a arbitraje conforme al presente reglamento, se someten al reglamento vigente a la fecha de suscripción del Convenio Arbitral, a menos que hayan acordado someterse al reglamento vigente a la fecha inicio del proceso arbitral. 

    En todos los supuestos en que las partes se sometan a los reglamentos del Centro, o cuando el Centro administre el proceso bajo reglas distintas, las partes estarán impedidas de modificar las disposiciones que otorgan al Centro la facultad de decisión. Todo cambio introducido por las partes a los reglamentos del Centro estará referido únicamente a temas de carácter dispositivo, y aun en este caso, los árbitros quedan facultados para interpretar, suplir o rechazar dichos cambios a fin de que no se desnaturalice el procedimiento.

    Artículo 4.- Arbitraje de derecho o de conciencia 
    El arbitraje puede ser de derecho o de conciencia. Es de derecho cuando los árbitros resuelven la cuestión controvertida con arreglo al derecho aplicable. Es de conciencia cuando resuelven conforme a sus conocimientos y leal saber y entender. Los árbitros tendrán en cuenta, de tratarse de asuntos de carácter comercial, los usos mercantiles aplicables al caso.

    Salvo que las partes hubiesen acordado expresamente que el arbitraje será de derecho, el mismo se reputará como de conciencia. Esta disposición no se aplica a los arbitrajes internacionales que se regulan en el Capítulo VIII del presente Reglamento.

    El nombramiento de árbitros de derecho debe recaer en abogados. 

    Artículo 5.- Lugar y sede del arbitraje
    El arbitraje se realizará en la ciudad de Lima, en la sede del Centro, lugar en el que se desarrollarán las actuaciones arbitrales. Cuando la naturaleza del proceso así lo exija, el Tribunal podrá disponer se lleven a cabo actuaciones fuera de la sede, así como habilitar días y horarios para dichas actuaciones. El laudo se considera emitido en el lugar de la sede del Centro. 

    Artículo 6.- Idioma 
    Los procesos de arbitraje se llevarán a cabo en idioma español, salvo que las partes acuerden hacerlo en otro idioma.

    Artículo 7.- Domicilio 
    El domicilio para la notificación de la admisión a trámite de la solicitud de arbitraje a que se refiere el artículo 15, es aquel que la parte solicitante hubiese designado expresamente. A falta de éste, será el que conste en el contrato y, de no estar establecido en el mismo, el que se indique en el convenio arbitral. Para efectos de las demás notificaciones del proceso, las partes deberán señalar domicilio dentro del radio urbano de la ciudad de Lima.
     

    De no poderse precisar un domicilio siguiendo las pautas antes referidas, éste se establecerá conforme a las reglas señaladas en el artículo 8 de la Ley. 

    En caso alguna parte no señalase domicilio conforme a este artículo, o no se apersonara al proceso, se aplicarán las reglas establecidas en el párrafo precedente. 

    El Secretario General podrá disponer se lleve a cabo la verificación de los domicilios de las partes. 

    Artículo 8.- Notificaciones
    El Centro es el encargado de efectuar las notificaciones o comunicaciones a las partes y miembros del Tribunal Arbitral mediante su entrega personal, por correo certificado, servicio de mensajería, facsímil, correo electrónico o por cualquier otro medio de comunicación que permita tener constancia inequívoca del envío.

    Toda notificación y/o comunicación en los procesos seguidos ante el Centro se considerará recibida en la fecha: (i) en que sea entregada personalmente; o (ii) consignada en el cargo de recepción si es entregada por correo certificado; o (iii) de su recepción fehaciente, cuando se utilice cualquier otro medio de comunicación permitido por este reglamento. 

    En caso que alguna parte se negara a ser notificada, el Secretario certificará esta circunstancia y se entenderá que dicha parte ha sido válidamente notificada desde la fecha de la certificación.

    Artículo 9.- Presentación de escritos
    Las partes deberán presentar al Centro un original y tantas copias de las comunicaciones escritas y sus anexos, como partes y árbitros haya en el proceso. Las partes deberán suscribir los escritos que presenten, no requiriéndose firma de abogado. 

    Empezando con el escrito de demanda o contestación, cada parte deberá numerar correlativamente todos los escritos que presente dentro del proceso, tanto en el expediente principal como en los cuadernos que se abran.

    Artículo 10.- Falta de apersonamiento o participación en el proceso
    Una vez interpuesta la demanda, si el demandado no se apersona, o cualquiera de las partes se abstiene de participar en el proceso arbitral o en cualquier etapa de éste, el mismo continuará no obstante dicha negativa o abstención, no siendo necesario acusar rebeldía. En estos casos el Centro continuará efectuando las notificaciones en el domicilio establecido conforme a las disposiciones del presente reglamento. 

    Artículo 11.- Acumulación de procesos
    Cuando se presente una solicitud para dar inicio a un proceso arbitral entre dos o más partes que ya tengan un proceso arbitral en curso ante el Centro respecto a una misma relación jurídica, cualquiera de ellas podrá solicitar al Tribunal Arbitral la acumulación de dicha solicitud al proceso existente. Corresponderá al Tribunal Arbitral resolver este pedido previo traslado a la otra parte. 

    Esta acumulación sólo procederá antes de la fecha de la Audiencia de Conciliación y Fijación de Puntos Controvertidos. 

    Artículo 12.- Plazos
    Los plazos establecidos en el presente Reglamento se computarán por días hábiles, los cuales comenzarán a correr a partir del día siguiente de efectuada la notificación o comunicación. Son días inhábiles los días sábado, domingo y feriados no laborables, así como los días de duelo nacional no laborable declarados por el Poder Ejecutivo. Excepcionalmente y previa notificación a las partes, los árbitros podrán habilitar días inhábiles para llevar a cabo determinadas actuaciones.

    Los árbitros, previo acuerdo expreso de las partes o cuando las circunstancias así lo justifiquen, podrán modificar los plazos establecidos en el presente Reglamento. Esta facultad corresponderá al Secretario General hasta la instalación del Tribunal.
     

    CAPÍTULO III

    COMPETENCIA DEL CENTRO Y SOLICITUD ARBITRAL
     

    Artículo 13.- Competencia administrativa del Centro
    La competencia administrativa del Centro para efectos de la designación de árbitros y la organización y desarrollo de procesos arbitrales se inicia en la fecha de presentación de la solicitud respectiva, siempre que ésta cumpla con los requisitos establecidos en el artículo siguiente. 

    Artículo 14.- Solicitud arbitral 
    El proceso arbitral establecido en el presente Reglamento se iniciará a pedido de cualquiera de las partes mediante la presentación al Secretario General del Centro de una solicitud que incluirá lo siguiente:
     

    a.      Copia de la documentación en la que conste el convenio arbitral o evidencia del compromiso escrito de las partes de someter sus controversias al Centro y/o a su Reglamento. 

    b.     Descripción clara y precisa de la controversia, las pretensiones y el monto involucrado, en caso de ser aplicable. 

    c.      El nombre del árbitro o de los árbitros, el procedimiento pactado para su designación, o la solicitud para la designación por el Centro. De ser aplicable, indicación del acuerdo respecto al número de árbitros. 

    d.     Indicación de los nombres de las partes involucradas en la controversia y datos para su adecuada notificación. 

    e.      De ser necesario, indicaciones respecto al idioma del arbitraje. 

    f.       De ser el caso, copia del poder del representante legal de la empresa. 

    g.      Domicilio en la ciudad de Lima, conforme a lo dispuesto en el artículo 7 del presente Reglamento.  

    h.      En caso las partes hubiesen pactado la conciliación como una vía previa al arbitraje, se deberá adjuntar el documento emitido por un Centro de Conciliación autorizado en el que se evidencie el haber culminado dicha etapa.  

    i.        Comprobante de pago de la tasa de presentación. Esta tasa está destinada a cubrir los gastos administrativos necesarios para dar inicio al proceso arbitral y no será reembolsable. 

    El Secretario General podrá otorgar al solicitante un plazo prudencial para subsanar o completar la información presentada. En caso que el solicitante no subsanara las observaciones dentro del plazo otorgado, se dispondrá el archivamiento del expediente, sin perjuicio de su derecho a volver a presentar su solicitud en otra oportunidad.

    Artículo 15.- Admisión a trámite 
    Una vez cumplidos los requisitos establecidos en el artículo anterior, el Secretario General notificará a las partes la admisión a trámite de la solicitud de arbitraje. Este proveído deberá contener el requerimiento para la presentación de el o los escritos de demanda, y de ser el caso, las disposiciones para dar inicio al proceso de designación de los árbitros conforme a lo establecido en el presente Reglamento. Adicionalmente, en este proveído el Secretario General podrá designar al Secretario ad hoc que se hará cargo del proceso. 

    El Secretario General tiene la capacidad de determinar prima fascie la competencia administrativa del Centro, así como la existencia, validez o alcance del convenio arbitral, sujeto a confirmación por el Tribunal Arbitral. Cualquier recurso contra el proveído de admisión a trámite será interpuesto ante el Tribunal Arbitral una vez que éste haya sido constituido.

    Artículo 16.- Presentación de los escritos de demanda y contestación
    El proveído de admisión a trámite dispondrá que las partes presenten sus escritos de demanda según los siguientes supuestos:
     

    a.      En caso que las partes hubiesen presentado la solicitud arbitral conjuntamente, se otorgará a éstas un plazo de diez (10) días para que presenten de manera simultánea sus escritos de demanda.  

    b.     En caso que sólo una de las partes hubiese presentado la solicitud arbitral, se le otorgará un plazo de diez (10) días para que presente su escrito de demanda. 

    El o los escritos de demanda presentados conforme a los incisos anteriores quedarán en poder del Centro hasta la instalación del Tribunal Arbitral. En el acto de instalación del Tribunal, el Secretario entregará la o las demandas a los árbitros para su correspondiente proveído, corriendo traslado a la contraparte para que presente su escrito de contestación en un plazo de diez (10) días. 

    En el supuesto referido en el inciso b) de este artículo, procederá la reconvención al absolver el traslado respectivo. El plazo para contestar la reconvención es de diez (10) días.

    Artículo 17.- Requisitos de los escritos de demanda, contestación y reconvención
    Los escritos de demanda, contestación y reconvención, deberán contener los siguientes requisitos:
     

    a.      Nombre completo de la parte, calidad en que interviene y domicilio en la ciudad de Lima. 

    b.     De ser el caso, copia del poder del representante legal de la empresa. 

    c.      Determinación de la controversia sometida a arbitraje, con indicación de su cuantía y las pretensiones respectivas. 

    d.     Fundamentos de hecho y de derecho, en caso sea aplicable. 

    e.      Relación de las pruebas que se ofrecen.  

    f.       De ser el caso, la solicitud de medidas cautelares conforme a lo establecido en la Ley y en el presente Reglamento. 

    Artículo 18.- Medidas cautelares y provisionales 
    Las medidas cautelares solicitadas a una autoridad judicial antes de dar inicio al arbitraje no son incompatibles con el mismo, ni consideradas como una renuncia a él.
     

    Una vez ejecutada la medida cautelar, el beneficiario deberá presentar su solicitud arbitral dentro de un plazo de diez (10) días posteriores a dicho acto. De conformidad con lo dispuesto por el artículo 79 de la Ley, si el beneficiario de la medida cautelar no presentara su solicitud arbitral en el plazo antes indicado, la medida cautelar caducará de pleno derecho.

    En cualquier estado del proceso, inclusive durante la etapa de ejecución privada, a pedido de parte y por cuenta y costo del solicitante, el Tribunal podrá adoptar las medidas cautelares que considere necesarias para asegurar los bienes materia del proceso o para asegurar el resultado de éste. El Tribunal podrá solicitar contracautela a quien solicite tal medida, con el propósito de cubrir el pago del costo de la misma y de la indemnización por daños y perjuicios a la parte contraria, si su pretensión fuera declarada infundada o improcedente en el laudo.
     

    Contra lo resuelto por el Tribunal no procede recurso alguno. Para la ejecución de las medidas cautelares, los árbitros pueden solicitar el auxilio del Juez en lo Civil del lugar del arbitraje o donde sea necesario se adopte las medidas. 

    CAPÍTULO IV

    DEL TRIBUNAL ARBITRAL
     

    Artículo 19.- Número de árbitros
    Los tribunales arbitrales estarán integrados por un árbitro único o por tres árbitros. En caso que las partes no hubiesen definido el número de árbitros, el Tribunal estará conformado por tres árbitros, a menos que las partes de mutuo acuerdo decidan que la controversia sea dirimida por un solo árbitro.

    Artículo 20.- Requisitos y calificaciones para ser designado árbitro
    Los requisitos y calificaciones para aceptar el cargo de árbitro en los procesos arbitrales seguidos ante el Centro, son aquellos establecidos en la Ley, el presente Reglamento, y el acuerdo de las partes, de ser el caso. En especial, cada árbitro deberá:
     

    a.      Ser persona natural y mayor de edad. 

    b.     Contar con título profesional de abogado en caso de que el arbitraje sea de derecho.  

    c.      Ser independiente e imparcial frente a las partes, ni estar vinculado a ellas conforme a las disposiciones del presente reglamento. 

    d.     No tener incompatibilidad para actuar como árbitro, de conformidad con la Ley y el presente Reglamento. 

    e.      Encontrarse en pleno ejercicio de sus derechos civiles. 

    f.       No haber sido sancionado conforme a las normas de conducta y ética establecidas en el presente Reglamento. 

    g.      Tener la disponibilidad de tiempo suficiente para realizar las labores propias de un árbitro con rapidez y eficacia. 

    h.      No haber actuado como conciliador, mediador u otro equivalente en el mismo caso.  

    i.        Poseer los conocimientos necesarios para cumplir eficientemente el cargo. 

    j.       Carecer de antecedentes penales o judiciales. 

    Artículo 21.- Condiciones adicionales de los árbitros designados por el Centro
    En aquellos casos en que la designación de árbitros recaiga en el Centro, estos deberán cumplir adicionalmente con las siguientes condiciones:
     

    a.      Ser una persona de reconocida trayectoria y especialización en la materia controvertida. 

    b.     Estar inscrito en el Registro de Árbitros del Centro. Este requisito podrá ser obviado por decisión del Consejo Directivo. 

    c.      No estar actuando como árbitro en más de tres procesos arbitrales administrados por el Centro. 

    Artículo 22.- Proceso de designación de árbitros por acuerdo de las partes 
    El Secretario General iniciará el proceso de designación de árbitros por acuerdo de las partes conjuntamente con el proveído de admisión a trámite, adoptando las siguientes medidas:
     

    a.      Si las partes hubiesen designado árbitro(s) en el Convenio Arbitral o en la solicitud de arbitraje, el Secretario General procederá a notificarlo(s) a fin de que exprese(n) su aceptación a la designación dentro de los cinco (5) días de notificado(s).  

    b.     En caso que las partes hubiesen establecido el proceso a seguir para el nombramiento de los árbitros, el Secretario General aplicará dicho proceso, pudiendo complementarlo en lo que fuese necesario. 

    Si en los supuestos antes referidos, se frustrara la designación de uno o más árbitros, corresponderá al Centro efectuar la designación conforme al artículo 21 del Estatuto.

    Artículo 23.- Proceso de designación de árbitros por el Centro 
    En caso que las partes no hubiesen previsto la forma de designación, o la hubiesen delegado en el Centro, se procederá de la siguiente manera:
     

    a.      Si el Tribunal Arbitral estuviera compuesto por tres árbitros, el Secretario General notificará a las partes para que en el plazo de cinco (5) días designen cada una a su árbitro. Una vez designados los árbitros que le corresponden a cada una de las partes, y aceptada por éstos la designación, el Secretario General los notificará para que los árbitros elegidos procedan a designar al tercer árbitro que presidirá el Tribunal Arbitral. Si alguna de las partes no designara a su árbitro, o los árbitros designados no nombraran al Presidente dentro de los cinco (5) días de requeridos para hacerlo, corresponderá dicha designación al Centro. 

    b.     Si el Tribunal Arbitral estuviera compuesto por un solo miembro, el Secretario General notificará a las partes para que en un plazo de cinco (5) días propongan de común acuerdo al referido árbitro. Si las partes no notificaran al Centro su designación dentro del plazo establecido, o en caso cualquiera de las partes así lo solicitara, corresponderá dicha designación al Centro. 

    En los casos antes referidos, una vez determinado que corresponde al Centro la designación de árbitro(s), o en cualquier otro supuesto en el que corresponda dicha designación al Centro, el Secretario General solicitará esta designación al Consejo Directivo, conforme a lo establecido en el Estatuto del Centro. 

    Artículo 24.- Pluralidad de partes
    Si hubiesen varias partes demandantes o demandadas, y se tuviese que constituir un tribunal compuesto por un solo árbitro, se aplicará el inciso b) del artículo precedente. En caso el tribunal estuviese compuesto por tres miembros, los demandantes, conjuntamente, y los demandados, conjuntamente, deberán designar a un árbitro dentro de los 10 días de notificados, y estos a su vez procederán a designar al tercero dentro del plazo de cinco (5) días de notificados, quien presidirá el tribunal.

    A falta de la designación conjunta por parte de los demandantes o demandados, corresponderá al Centro dicha designación, conforme a lo establecido en el artículo precedente, en lo que fuere aplicable. 

    Artículo 25.- Aceptación de la designación
    Efectuada la designación de un árbitro, el Secretario General procederá a notificarle dicha designación, debiendo aquel manifestar su aceptación por escrito, utilizando el Formato de Declaración Jurada establecido por el Centro para estos efectos, dentro de los cinco (5) días de notificado, declarando expresamente no estar incurso en causal alguna de impedimento o incompatibilidad para actuar como árbitro. 

    El árbitro, por el solo hecho de aceptar su designación, queda obligado por las Reglas de Conducta y Ética contenidas en el presente Reglamento.

    Si el árbitro no aceptara su designación dentro del plazo establecido, el Centro procederá a designar al reemplazante conforme al presente Reglamento.

    Artículo 26.- Confirmación de la designación
    El Consejo tendrá la facultad de confirmar las designaciones de árbitros efectuadas por las partes o por los mismos árbitros, con la finalidad de asegurar que éstos cumplan con los requisitos establecidos en la Ley y en el presente Reglamento. Para estos efectos, el Secretario General comunicará al Consejo las designaciones antes referidas, adjuntando el Formato de Declaración Jurada respectivo, para su pronunciamiento.

    Si el Consejo optara por no confirmar a alguno de los árbitros designados, deberá sustentar dicha decisión, y de inmediato solicitar al Secretario General la presentación de candidatos alternativos según lo dispuesto en el artículo 21 del Estatuto .

    Artículo 27.- Causales de recusación 
    Un árbitro podrá ser recusado por las siguientes causales:
     

    a.      Cuando no reúna las condiciones previstas en la Ley, el convenio arbitral, el presente Reglamento. 

    b.     Cuando existan circunstancias que den lugar a dudas justificadas respecto de su imparcialidad o independencia. 

    Artículo 28.- Proceso de recusación de árbitros
    El proceso de recusación será el siguiente:
     

    a.      La parte que desee recusar a un árbitro deberá poner este hecho en conocimiento del Centro por escrito dentro de los cinco (5) días posteriores a la notificación de su designación, o dentro de los cinco (5) días de conocido el hecho que motiva la recusación. La solicitud deberá precisar los hechos, fundamentos y de ser el caso, las pruebas de la recusación.  

    b.     Una vez interpuesta la recusación, el Secretario General procederá a notificar a los árbitros y a las partes para que en un plazo de cinco (5) días se pronuncien sobre la recusación planteada.  

    c.      Interpuesta la recusación, y a criterio de los árbitros no recusados, el proceso podrá suspenderse hasta que se resuelva la misma. En caso la recusación fuese declarada procedente, la suspensión concluirá en la fecha en que se notifique a los demás árbitros, la designación del reemplazante.  

    d.     Transcurridos cinco (5) días de la notificación a que se refiere el inciso b), el Consejo quedará facultado para resolver la recusación. Las decisiones del Consejo respecto a los procesos de recusación serán fundamentadas y definitivas.  

    e.      Las partes no podrán recusar a los árbitros elegidos por ellas, a menos que la causal de recusación sea sobreviniente al nombramiento.  

    f.       Cada parte podrá hacer uso del derecho a recusación una sola vez durante el proceso. El Consejo podrá establecer excepciones a esta disposición cuando las circunstancias del caso lo ameriten. 

    g.      Luego de la notificación requiriendo a las partes la presentación de sus alegatos no cabe recusación alguna. 

    Artículo 29.- Causal de impedimento sobreviniente 
    Toda circunstancia sobreviniente que genere el impedimento o incompatibilidad de un árbitro para continuar actuando como tal, deberá ser informada al Centro de inmediato y por escrito. En este caso, corresponderá al Consejo definir si procede la sustitución del árbitro de acuerdo a lo establecido en el presente Reglamento. 

    Artículo 30.- Renuncia de árbitros
    El cargo de árbitro sólo puede renunciarse:
     

    a.      Por incompatibilidad sobreviniente;  

    b.     Por enfermedad comprobada que impida desempeñarlo; 

    c.      Por causa de recusación reconocida por las partes y no dispensada por ellas; 

    d.     Por tener que ausentarse justificadamente por tiempo indeterminado o por más de treinta (30) días, si las partes no excusan la inasistencia y el plazo para laudar lo permite; o 

    e.      Cuando las partes hayan acordado suspender el proceso arbitral por más de dos (2) meses. 

    El Consejo Directivo, considerando la pertinencia de la renuncia y el estado del proceso arbitral, decidirá acerca del monto de los honorarios que le corresponderá al árbitro o la pérdida de los mismos. Si la renuncia es manifiestamente improcedente, el Consejo Directivo podrá aplicar las sanciones establecidas en el artículo 83 de este Reglamento.

    Artículo 31.- Sustitución de árbitros 
    La sustitución de un árbitro procederá en los casos siguientes:
     

    a.      Recusación declarada fundada por el Consejo. 

    b.     Renuncia.  

    c.      Cuando todas las partes lo soliciten de manera conjunta hasta antes de la fecha de presentación de los alegatos.  

    d.     Cuando el Consejo decida que: (i) existe un impedimento de jure o de facto para el cumplimiento de sus funciones; (ii) el árbitro no cumple con los requisitos exigidos por la Ley o este Reglamento; o (iii) el árbitro no cumple con sus funciones de conformidad con el Reglamento y dentro de los plazos establecidos. 

    En los casos previstos en el inciso d), el Consejo procederá a notificar a las partes y a los árbitros de la circunstancia que se hubiese presentado, resolviendo luego de haberles otorgado la oportunidad de presentar sus comentarios por escrito dentro de un plazo prudencial.

    Para la designación del reemplazante de un árbitro sustituido, se aplicará el procedimiento utilizado en la designación de este último, a menos que el Consejo considere que dicho procedimiento no fuese el adecuado, en cuyo caso corresponderá dicha designación al Centro conforme el artículo 21 del Estatuto. 

    Cuando sea necesario por cualquier razón la designación de un árbitro sustituto, las actuaciones y los plazos se suspenden mientras la sustitución se encuentre pendiente.

    Una vez recompuesto el Tribunal Arbitral, éste deberá decidir si es necesario repetir actuaciones anteriores.

    Artículo 32.- Actuación como entidad nominadora
    El Centro podrá actuar como entidad nominadora de árbitros en procesos que no estén bajo su administración, para lo cual cualquiera de las partes involucradas en la controversia presentará una solicitud conteniendo los requisitos establecidos en el Artículo 14, en lo que sea aplicable. El procedimiento para la designación de árbitros se regirá por lo establecido en el presente Reglamento y en los Estatutos del Centro.

    Artículo 33.- Facultades del Tribunal Arbitral 
    El Tribunal Arbitral tendrá las siguientes facultades:
     

    a.      Decidir acerca de la competencia del Tribunal y la del Centro, incluso sobre oposiciones relativas a la existencia, eficacia o a la validez del convenio arbitral. 

    b.     Interpretar el convenio arbitral. 

    c.      Pronunciarse sobre las materias en controversia sometidas a su competencia así como sobre todas las cuestiones subsidiarias, accesorias o incidentales que se promuevan durante el proceso, inclusive las relativas a la existencia, eficacia o validez del convenio arbitral.  

    d.     Dictar las disposiciones que resulten necesarias en el proceso a su cargo para el cabal cumplimiento del presente Reglamento.  

    e.      Solicitar el auxilio jurisdiccional para la actuación de pruebas, así como para la ejecución de las medidas cautelares que se requieran, y cualquier otra medida que requiera el auxilio de la autoridad judicial. 

    f.       Delegar en uno o más de sus miembros la dirección de actuaciones procesales y la suscripción de resoluciones de mero trámite.  

    g.      Todas aquellas contenidas en la Ley, el presente Reglamento, el convenio arbitral o cualquier otra que las partes hubieran acordado concederle. 

    Artículo 34.- Quórum y mayorías 
    El quórum para las reuniones y deliberaciones del Tribunal Arbitral será el de mayoría simple. Las deliberaciones del Tribunal son reservadas.

    Las decisiones del Tribunal se adoptarán por mayoría simple. En caso de empate, dirime el voto del Presidente, y si no hubiese un acuerdo mayoritario, también se estará a lo decidido por el Presidente.
     

    CAPITULO V

    DEL PROCESO ARBITRAL
     

    Artículo 35.- Instalación del Tribunal ArbitralEl Tribunal Arbitral se instalará luego de la aceptación de todos los árbitros designados. En este acto, sus integrantes recibirán copia de la solicitud arbitral, así como de todo escrito que se hubiese presentado con anterioridad por las partes. La instalación del tribunal se podrá efectuar sin que sea necesaria la presencia de las partes, debiendo constar en un acta que contendrá: 

    a.      Declaración sobre la instalación del Tribunal Arbitral y la naturaleza del arbitraje. 

    b.     Si fuese necesario, se resolverá o proveerá cualquier escrito presentado con anterioridad a la instalación del Tribunal. 

    c.      La declaración de haber recibido la demanda arbitral, proveyendo el traslado a la contraparte para que presente su escrito de contestación en un plazo de diez (10) días. 

    d.     Cualquier otra disposición que fuese necesaria para la continuidad del proceso, pudiéndose establecer reglas especiales para la notificación de las partes conforme a los supuestos establecidos en el artículo 8 del presente Reglamento. 

    La instalación del Tribunal Arbitral únicamente procederá luego de que las partes hubiesen cumplido con abonar los costos del arbitraje conforme a lo establecido en el artículo 59 del presente Reglamento. 

    Artículo 36.- Impugnación de competencia
    Cualquiera de las partes podrá impugnar la competencia del Centro o la del Tribunal Arbitral. Los árbitros decidirán estos temas como cuestión previa. Sin embargo, el Tribunal Arbitral podrá seguir adelante con el proceso y decidir acerca de tales objeciones en el laudo. Contra la decisión de los árbitros no cabe impugnación alguna.

    La oposición total o parcial al arbitraje por inexistencia, ineficacia o invalidez del convenio arbitral o por no estar pactado el arbitraje para resolver la materia controvertida, podrá ser declarada de oficio por el Tribunal Arbitral.

    Artículo 37.- Audiencia de Conciliación y Fijación de Puntos Controvertidos
    Una vez presentado el escrito de contestación a la demanda o a la reconvención, el Tribunal Arbitral citará a las partes a una Audiencia de Conciliación y Fijación de Puntos Controvertidos. Si alguna de las partes no concurre a esta audiencia, el Tribunal podrá dejar constancia de este hecho en el Acta respectiva y seguir adelante con la diligencia.
     

    Al inicio de esta audiencia, el Tribunal Arbitral invitará a las partes a poner fin a la controversia mediante un acuerdo conciliatorio. En caso de lograrse un acuerdo conciliatorio total o parcial, se estará a lo establecido en el artículo siguiente. Salvo que las partes lleguen a un acuerdo conciliatorio total, en esta audiencia se establecerán las pretensiones de las partes y los hechos controvertidos sobre los cuales el Tribunal Arbitral deberá pronunciarse en el laudo. 

    Seguidamente, el Tribunal Arbitral analizará las pruebas ofrecidas por las partes y establecerá la duración de la etapa probatoria. En caso de considerarlo justificado, los árbitros podrán extender la duración de esta etapa. 

    Si las pruebas ofrecidas por las partes no requiriesen de actuación, el Tribunal dejará constancia de este hecho y notificará a las partes en el acto a fin de que presenten sus alegatos dentro del plazo de (5) cinco días. 

    Los resultados de esta audiencia constarán en un acta que deberá ser suscrita por los árbitros y las partes asistentes. Una vez suscrita esta acta, ninguna de las partes podrá formular nuevas pretensiones, salvo autorización del Tribunal Arbitral, el cual al decidir al respecto tendrá en cuenta la naturaleza de las nuevas pretensiones, la etapa en la que se encuentra el proceso, y cualquier otra circunstancia que considere pertinente. 

    .

    Artículo 38.- Acuerdo conciliatorio
    En cualquier estado del proceso, las partes podrán solicitar al Tribunal la suspensión del mismo a fin de llevar a cabo negociaciones que permitan la conclusión del proceso por la vía conciliatoria. Los acuerdos conciliatorios logrados durante el proceso se regirán por las siguientes disposiciones:
     

    a.      En caso de lograrse una conciliación sobre todos los puntos controvertidos, los árbitros dictarán una orden de conclusión del procedimiento, adquiriendo lo acordado la autoridad de cosa juzgada conforme a lo establecido en el artículo 41 de la Ley. Si ambas partes lo solicitan y los árbitros lo aceptan, la conciliación o transacción se registrará en forma de laudo arbitral en los términos convenidos por las partes, en cuyo caso se ejecutará de la misma manera que un laudo arbitral. Este laudo no requiere ser motivado.  

    b.     En caso de conciliación parcial, el Tribunal Arbitral dejará constancia de dicho acuerdo y de ser el caso, emitirá las disposiciones necesarias para dar cumplimiento al acuerdo parcial logrado, continuando el proceso arbitral respecto a los puntos aún en controversia. El laudo arbitral incorporará el acuerdo conciliatorio parcial. 

    Los acuerdos conciliatorios totales o parciales a los que lleguen las partes, serán evaluados por los árbitros a fin de determinar si no violan disposiciones de orden público.

    Artículo 39.- Audiencias de comparendo 
    Si el Tribunal lo considera necesario, podrá citar a las partes a comparendo en cualquier momento del proceso antes del laudo. 

    Artículo 40.- Admisibilidad, pertinencia y valor de la prueba 
    El Tribunal Arbitral tiene la facultad de determinar la admisibilidad, pertinencia y valor de las pruebas ofrecidas, pudiendo requerir a las partes cualquier información adicional que considere pertinente, así como disponer la actuación de pruebas adicionales a las ofrecidas por las partes o prescindir de aquéllas que no considere pertinentes. 

    Los gastos de actuación de toda prueba serán de cargo de la parte que la hubiese ofrecido, bajo apercibimiento de tenerla por desistida. No obstante lo anterior, el laudo podrá establecer que una parte distinta asuma estos gastos como costos del proceso.

    Si el Tribunal considerase necesario ordenar la actuación de pruebas adicionales, el costo de las mismas será en principio asumido por las partes, salvo que el Tribunal disponga algo distinto en el laudo. 

    Artículo 41.- Actuación de pruebas 
    La fecha, hora y lugar de las audiencias de actuación de pruebas deberán ser notificadas a las partes con una anticipación no menor a tres (3) días. Estos plazos serán de aplicación para la citación de testigos, peritos, y otras personas vinculadas a la actuación de la prueba. 

    El Tribunal Arbitral podrá establecer las disposiciones necesarias para la adecuada actuación de las pruebas ofrecidas. A falta de acuerdo en contrario, las audiencias se celebrarán en privado y constarán en actas, pudiéndose utilizar los registros de voz e imagen que fuesen necesarios. El Tribunal Arbitral podrá tomar medidas destinadas a proteger secretos comerciales o industriales e información confidencial de las partes. 

    Los árbitros pueden dar por vencidos los plazos de etapas ya cumplidas por las partes. La inactividad de las partes no impide la prosecución del proceso ni que se dicte el laudo en base a lo ya actuado. Los árbitros pueden prescindir motivadamente de las pruebas no actuadas, si se consideran adecuadamente informados. 

    Artículo 42.- Testigos y peritos 
    El Tribunal Arbitral podrá disponer que la declaración de los testigos o el informe de los peritos sea presentado en forma verbal o escrita. Durante la declaración testimonial verbal, el Tribunal Arbitral y las partes podrán interrogar al testigo o perito a fin de aclarar o ampliar el contenido de su declaración. Si el testimonio del perito o la declaración del testigo se presentaran por escrito, los árbitros o las partes podrán solicitar ampliaciones o aclaraciones sobre el mismo.

    El Tribunal Arbitral, previa consulta con las partes, podrá nombrar uno o varios peritos, definir el alcance de su trabajo y recibir sus dictámenes. Las partes tendrán la oportunidad de interrogar en audiencia a cualquier perito nombrado por el Tribunal. Los gastos que irrogue este peritaje serán compartidos por las partes de manera proporcional.

    Artículo 43.- Alegatos
    Vencida la etapa probatoria o, si concluida la Audiencia de Conciliación y Puntos Controvertidos las pruebas ofrecidas por las partes no requiriesen de actuación, el Tribunal Arbitral notificará a las partes para que dentro del plazo de cinco (5) días presenten sus alegatos. El Tribunal Arbitral es competente para determinar la procedencia de alegatos orales.
     

    CAPÍTULO VI

    DEL LAUDO Y SU EJECUCIÓN
     

    Artículo 44.- Plazo de emisión del laudoEl Tribunal Arbitral deberá emitir su laudo dentro de los veinticinco (25) días posteriores a la fecha de presentación de los alegatos de las partes, o del vencimiento del plazo para su presentación. Excepcionalmente, y cuando la naturaleza de la controversia lo amerite, o por causas debidamente justificadas, el Consejo podrá ampliar este plazo a pedido de los árbitros. 

    Artículo 45.- Carácter definitivo del laudo
    El laudo arbitral pone fin a la controversia, siendo definitivo y obligatorio para las partes, no procediendo contra él recurso alguno respecto al fondo de la controversia. 

    Artículo 46.- Requisitos y contenido del laudo arbitral
    Los requisitos y contenido de los laudos serán los establecidos en la Ley, debiendo incluir las disposiciones necesarias para su adecuada ejecución. Adicionalmente, deberá establecer cómo se pagarán los gastos del arbitraje de conformidad con las disposiciones del presente reglamento, teniendo presente, de ser el caso, lo pactado en el convenio arbitral. 

    Los árbitros podrán establecer en el laudo sanciones pecuniarias por la demora en su cumplimiento.

    El laudo se notificará a las partes en un plazo máximo de ocho (8) días de emitido.

    Artículo 47.- Corrección e integración del laudo
    A solicitud de parte, formulada dentro de los cinco (5) días posteriores a la notificación, o por propia iniciativa de los árbitros dentro del mismo plazo, éstos pueden corregir errores materiales, numéricos, de cálculo, tipográfico y de naturaleza similar. Dentro del plazo indicado en el párrafo anterior, los árbitros pueden también integrar el laudo si se hubiese omitido resolver alguno de los puntos materia de controversia.

    La corrección y, en su caso, la integración, se hará por escrito dentro de los cinco (5) días siguientes a la recepción de la solicitud, considerándose que las mismas forman parte del laudo. 

    Artículo 48.- Aclaración del laudo
    Dentro del mismo plazo señalado en el artículo anterior, cualquiera de las partes puede solicitar de los árbitros una aclaración del laudo. 

    La aclaración se efectuará por escrito dentro de los cinco (5) días siguientes a la recepción de la solicitud, prorrogables por acuerdo de las partes. La aclaración forma parte del laudo.

    Artículo 49.- Prórroga de plazos para la integración o corrección
    En cualquiera de los supuestos contenidos en los artículos 46 y 47, y siempre y cuando exista solicitud de parte para corregir, integrar o aclarar un laudo, los árbitros podrán prorrogar el plazo para resolver por un término no mayor de quince (15) días.

    Artículo 50.- Ejecución del Laudo
    Conforme a lo establecido en el artículo 81 de la Ley, y a pedido de parte, el Tribunal Arbitral será competente para disponer las medidas de ejecución que estuvieran a su alcance para que se dé cumplimiento con el laudo. 

    La competencia del Tribunal se extiende durante el período de ejecución, pudiendo inclusive designar peritos para efectos de la liquidación de intereses o llevar a cabo otras gestiones que fueran necesarias para la adecuada ejecución del laudo. Agotadas estas medidas, cualquiera de las partes podrá solicitar la ejecución forzosa del mismo en la vía judicial.

    En caso que las gestiones efectuadas por el Tribunal Arbitral para la ejecución del laudo implicaran una recarga adicional de trabajo, el Consejo Directivo podrá establecer un honorario acorde con el trabajo efectuado. Este honorario formará parte de los gastos de ejecución del laudo, y deberá ser abonado por la parte perdedora. 

    Artículo 51.- Requisitos para la procedencia del recurso de anulación
    La parte que desee interponer ante el Poder Judicial un recurso de anulación contra un laudo emitido conforme al presente reglamento, deberá previamente pagar a la parte vencedora el monto ordenado en el laudo arbitral; o alternativamente, otorgar fianza solidaria a nombre de la parte vencedora por el monto antes referido.
     

    De conformidad con lo dispuesto por el artículo 72 inciso 4) de la Ley, lo establecido en el párrafo precedente es un requisito de admisibilidad del recurso de anulación ante el Poder Judicial contra un laudo emitido conforme al presente reglamento. 

    Artículo 52.- Registro y conservación del expediente
    El Centro mantendrá un Registro de Laudos en el que se conservará un original de todos los laudos recaídos en los procedimientos bajo su administración. Una vez concluido el procedimiento y, vencido el plazo para la interposición del recurso de nulidad, las partes podrán solicitar bajo cargo la devolución de los documentos y pruebas ofrecidas. Transcurridos tres años desde la fecha de notificación del laudo arbitral el Centro podrá disponer la destrucción de los expedientes.
     

    CAPÍTULO VII

    COSTOS DEL ARBITRAJE
     

    Artículo 53.- Costos del Arbitraje
    Los costos del arbitraje incluirán los honorarios y gastos de los árbitros, las tarifas administrativas del Centro, el costo de las pruebas y peritajes, así como los honorarios legales y los gastos razonables incurridos por las partes en su defensa del arbitraje. 

    El laudo arbitral fijará los costos del arbitraje y establecerá cuál de las partes debe pagarlos o en qué proporción deben repartirse entre ellas.
    Para estos efectos se tomará en consideración el resultado o sentido del laudo, así como la actitud que hubiesen tenido las partes durante el proceso, penalizando el evidente entorpecimiento o dilación del mismo. 

    Las tarifas administrativas y honorarios de los árbitros son aquéllos que resulten de aplicar las tablas de aranceles y honorarios que se encuentren vigentes a la fecha de inicio del respectivo proceso.

    Artículo 54.- Tarifa de presentación 
    Para dar inicio a todo proceso de arbitraje, el demandante deberá abonar la suma de US $ 250.00 (Doscientos cincuenta y 00/100 dólares de los Estados Unidos de América), la cual no será reembolsable. Este monto se considerará como pago a cuenta de los gastos administrativos que corresponda abonar a la parte que inició el arbitraje.

    Artículo 55.- Tarifa aplicable a los procesos de designación de árbitros
    Cuando el Centro actúe como entidad nominadora de árbitros en procedimientos no administrados por el mismo, se cobrará una tarifa de US $ 300.00 (Trescientos y 00/100 dólares de los Estados Unidos de América) por cada nombramiento. Dicho monto será abonado por la parte que solicite el nombramiento y de manera previa a la designación. 

    Artículo 56.- Tarifa administrativa
    La tarifa que cobrará el Centro por la administración de los procesos de arbitraje será la que resulte de aplicar la tabla consignada como Anexo I de este Reglamento al monto de la controversia. Para estos efectos, el monto de la controversia será el importe más alto de los consignados en los escritos de demanda o de reconvención. En caso la controversia no fuese cuantificable, se estará a lo dispuesto en el artículo siguiente.

    La tarifa administrativa cubre los costos ordinarios del proceso. Todo costo extraordinario en el que 
    deba incurrir el Centro será sufragado por las partes conforme lo disponga el Tribunal Arbitral.

    La tarifa administrativa deberá ser pagada por el demandante y el demandado en partes iguales. En caso hubiese más de un demandante o demandado, estos abonarán la porción que les corresponda en partes iguales.

    Artículo 57.- Controversia no cuantificable
    En caso que el monto de la controversia no fuese cuantificable, las partes abonarán la tarifa administrativa mínima, la cual será considerada como pago a cuenta de la tarifa administrativa definitiva que fijará el Tribunal Arbitral en función a la complejidad de la controversia. La tarifa administrativa definitiva deberá ser abonada dentro de los diez (10) días siguientes de la determinación de su monto por el Tribunal Arbitral y, en todo caso, antes de la emisión del laudo arbitral.

    El Consejo Directivo determinará el honorario de los árbitros cuando la controversia no fuese cuantificable, teniendo en cuenta la complejidad de la controversia. 

    Para fijar las tarifas y honorarios en los supuestos precedentes se tomará como referencia los montos establecidos en las tablas contenidas en el Anexo I.

    Artículo 58.- Honorarios arbitrales 
    Los honorarios individuales correspondientes a los árbitros en los procesos administrados por el Centro serán los que resulten de aplicar la Tabla de Honorarios consignada en el Anexo I del presente Reglamento al monto de la controversia. De tratarse de un tribunal conformado por un solo árbitro, el honorario se incrementará en veinte por ciento (20%).

    El Centro podrá fijar los honorarios de los árbitros en un monto superior o inferior al que resulte de aplicar el arancel correspondiente si así lo considera necesario en razón de las circunstancias excepcionales del caso.

    Salvo pacto en contrario, las partes deberán pagar los honorarios arbitrales en partes iguales.

    Artículo 59.- Liquidación y pago de las tarifas administrativas y honorarios arbitrales
    Tan pronto como sea posible, y antes de la instalación del Tribunal Arbitral, el Secretario General procederá a liquidar las tarifas administrativas y honorarios arbitrales respectivos, notificando a las partes para que procedan a efectuar el pago en los porcentajes que les corresponda, dentro de los diez (10) días siguientes de notificadas. 

    Vencido este plazo sin que ninguna de las partes hubiese efectuado el pago que le corresponde, el Secretario General podrá disponer el archivamiento del proceso arbitral, sin perjuicio del derecho del solicitante de presentar nuevamente su solicitud en otra oportunidad.

    Si alguna de las partes no hubiese efectuado el pago que le corresponde dentro del plazo establecido en el primer párrafo de este artículo, el Secretario General notificará a la parte que cumplió con su pago, para que, de tener interés en impulsar el proceso, abone los montos impagos dentro de los diez (10) días posteriores a la notificación. Si vencido este plazo, no se hubiera pagado el íntegro de los honorarios y tarifas administrativas, el proceso se archivará procediéndose a la devolución de lo que se hubiese pagado por estos conceptos, previa deducción de los gastos incurridos por el Centro hasta esa fecha.

    Si una de las partes hubiese asumido en su integridad el pago de las tarifas administrativas y honorarios arbitrales, el laudo arbitral deberá establecer las sanciones a la parte que incumplió su obligación de pago, así como el reembolso respectivo con inclusión de los intereses correspondientes.

    Artículo 60.- Reajuste de tarifas administrativas y honorarios arbitrales
    En caso de reconvención, el Secretario General procederá a liquidar nuevamente las tarifas administrativas y honorarios arbitrales correspondientes, de manera tal que reflejen el monto real de la controversia, suspendiéndose el proceso arbitral hasta que las partes cumplan con el abono de los montos que les correspondan, para lo cual se aplicarán las reglas establecidas en el artículo precedente. En caso las partes no abonaran los montos establecidos, los árbitros podrán dar por terminado el proceso arbitral, sin devolución de lo ya pagado.

    Artículo 61.- Oportunidad de pago de los honorarios arbitrales
    Al inicio del proceso arbitral, y luego de la reconvención, cuando esta se presente, el árbitro recibirá del Centro, el 50% del honorario que le corresponda. El saldo será mantenido en custodia por el Centro para ser abonado luego de emitido el laudo y, en su caso, absueltos los recursos de corrección, integración o aclaración del mismo. 

    Artículo 62.- Pago parcial de honorarios arbitrales
    En caso que durante el proceso las partes lleguen a un acuerdo que ponga fin a la controversia, corresponderá al Consejo determinar el importe de los honorarios del Tribunal Arbitral correspondientes al trabajo efectuado hasta esa fecha. En estos casos, el Consejo podrá disponer la devolución de honorarios adelantados al tribunal. 

    Esta disposición también será aplicable a los casos en los que sea necesario sustituir a un árbitro durante el proceso.

    Artículo 63.- Forma de cálculo del arancel
    Para efectos de la aplicación de los aranceles correspondientes a tarifas administrativas y honorarios arbitrales, se aplicará a cada porción sucesiva de la cuantía en controversia los porcentajes que se indican en las tablas respectivas, sumando los montos así obtenidos hasta alcanzar el total correspondiente.

    Artículo 64.- Moneda para la aplicación del arancel
    Los aranceles por tarifa administrativa y honorarios profesionales de árbitros están expresados en dólares de los Estados Unidos de América. Cuando la controversia esté expresada en una moneda distinta el Secretario General procederá a efectuar la conversión correspondiente aplicando el tipo de cambio de venta vigente en la fecha de determinación del monto de la controversia.

    Artículo 65.- Actualización y modificación
    Corresponde al Consejo Directivo del Centro la actualización y modificación de los aranceles consignados en el Anexo I del presente Reglamento cuando así lo considere oportuno.
     

    CAPÍTULO VIII

    ARBITRAJE INTERNACIONAL
     

    Artículo 66.- Arbitraje Internacional
    Un arbitraje es internacional si:
     

    a.      Las partes de un convenio arbitral tienen, al momento de la celebración del convenio, sus domicilios en Estados diferentes; o  

    b.     Ambas partes domicilian fuera del Perú; o  

    c.      Ambas partes domicilian en el Perú, pero el lugar del cumplimiento de una parte sustancial de las obligaciones de la relación jurídica o el lugar con el cual el objeto del litigio tenga una relación más estrecha, se encuentra ubicado fuera del Perú. 

    A los efectos de este artículo si alguna de las partes tiene más de un domicilio, el domicilio será el que guarde una relación más estrecha con el convenio arbitral; si una parte no tiene ningún domicilio, se tomará en cuenta su residencia habitual.

    Artículo 67.- Reglas aplicables
    Los Arbitrajes Internacionales administrados por el Centro se regirán por las disposiciones generales del presente Reglamento, en tanto no sean contradictorias con las reglas específicas contenidas en este Capítulo. 

    Artículo 68.- Sede y lugar del Arbitraje Internacional
    La sede del arbitraje será en el domicilio del Centro. El lugar del arbitraje será la ciudad de Lima, Perú, donde se considerará dictado el laudo. Salvo acuerdo en contrario de las partes, el Tribunal Arbitral, previa consulta con aquéllas, podrá celebrar audiencias y reuniones en cualquier lugar que considere apropiado. El Tribunal también podrá deliberar en el lugar que considere apropiado. 

    Artículo 69.- Arbitraje de derecho o de conciencia 
    En los Arbitrajes Internacionales, salvo que las partes hubiesen pactado expresamente que el arbitraje será de conciencia, el mismo se reputará como de derecho. 

    Artículo 70.- Idioma
    Las partes podrán acordar libremente el idioma o los idiomas que hayan de utilizarse en las actuaciones arbitrales. A falta de tal acuerdo, esta determinación corresponderá al Tribunal Arbitral. Salvo acuerdo en contrario, esta determinación se aplicará a todos los escritos de las partes, a todas las audiencias, y a cualquier laudo, decisión o comunicación de otra índole que emita el Tribunal Arbitral. 

    El Tribunal Arbitral podrá ordenar que cualquier documento esté acompañado de una traducción al idioma o los idiomas convenidos por las partes o determinados por el Tribunal Arbitral.

    Artículo 71.- Representación y domicilio
    En los Arbitrajes Internacionales las partes estarán obligadas a señalar domicilio procesal en la ciudad de Lima. Adicionalmente, las partes deberán designar un representante para que concurra a las audiencias y diligencias a llevarse a cabo de acuerdo al presente Reglamento. La no concurrencia del representante de alguna de las partes, no invalidará el resultado de las mismas, continuándose el proceso, como si dicha parte hubiese estado representada.

    Artículo 72.- Ampliación de Plazos
    En los Arbitrajes Internacionales, los árbitros podrán extender los plazos establecidos en el presente Reglamento en caso alguna de las partes domicilie fuera del país.
     

    CAPÍTULO IX

    REGLAS DE CONDUCTA Y ÉTICA
     

    Artículo 73.- Aplicación de las reglas de conducta y éticaLas presentes reglas se aplican a los procesos de arbitraje y designación de árbitros a cargo del Centro de Arbitraje Amcham Perú, incorporándose automáticamente al convenio arbitral de las partes.

    Estas disposiciones serán de cumplimiento obligatorio para las partes, los árbitros, peritos, abogados de parte, miembros del Consejo Directivo, el Secretario General y en general, a toda persona que tenga alguna vinculación con el proceso arbitral, en lo que les fuese aplicable.

    Artículo 74.- Respeto al convenio arbitral
    Todo proceso arbitral tiene como premisa el hecho de que al suscribir el convenio arbitral, las partes libremente y de mutuo acuerdo, establecieron su voluntad de utilizar este mecanismo para resolver sus controversias presentes o futuras utilizando las reglas y procedimientos del Centro de Arbitraje Amcham Perú.

    Independientemente de la naturaleza del conflicto que hubiesen tenido las partes, éstas se encuentran obligadas a honrar el convenio arbitral, y a contribuir a que el proceso arbitral se lleve a cabo bajo los principios y normas establecidas en el presente Reglamento.

    El árbitro no debe participar en ningún procedimiento destinado a enjuiciar el laudo ni proporcionar información alguna con la finalidad de facilitar tal enjuiciamiento, salvo que considere que debe revelar las conductas incorrectas o fraudulentas de cualquiera de los otros árbitros.

    Artículo 75.- Prerrogativas de los árbitros
    En el desempeño de sus funciones los árbitros no están sometidos a orden, disposición o autoridad que menoscabe sus atribuciones, gozando además del secreto profesional. 

    Artículo 76.- Imparcialidad e independencia de los árbitros 
    Con absoluta prescindencia de quien los hubiese designado, los árbitros no representan los intereses de ninguna de las partes y están obligados a ejercer el cargo con estricta independencia, imparcialidad y absoluta discreción, para lo cual deberán cumplir con las siguientes reglas:
     

    a.      Todo árbitro debe ser y permanecer imparcial e independiente de las partes durante el proceso arbitral. 

    b.     Toda persona propuesta como árbitro revelará a las partes, a la Secretaría y a los demás árbitros que hayan sido nombrados, antes de aceptar su designación, cualquier circunstancia que no garantice o pueda generar dudas sobre su imparcialidad e independencia.  

    c.      Antes de su aceptación al cargo, toda persona propuesta como árbitro deberá tener en cuenta las consideraciones establecidas en el artículo siguiente. Para estos efectos, necesariamente deberá adjuntar al Centro con su aceptación, el Formato de Declaración Jurada de Árbitros. 

    d.     Si en cualquier etapa del arbitraje surgiesen nuevas circunstancias que generen incompatibilidad o pudieran dar lugar a una duda justificable respecto a la imparcialidad o independencia del árbitro, el árbitro revelará inmediatamente por escrito tales circunstancias a las partes y al Centro. Las partes podrán dispensar estas circunstancias, salvo aquellas que violen disposiciones de orden público. 

    El incumplimiento de lo establecido en este artículo es causal de recusación.

    Artículo 77.- Independencia e imparcialidad antes de aceptar el cargo
    El potencial árbitro, antes de suscribir el formato de Declaración Jurada de Árbitro, deberá considerar, respecto a su independencia e imparcialidad, que:
     

    a.      Cualquier relación de negocios en curso, directa o indirecta, entre el árbitro y una de las partes o sus representantes, o entre aquél y una persona que reconocidamente pueda resultar testigo sustancial para el caso, generará normalmente dudas justificadas respecto a su imparcialidad o independencia.  

    b.     Se entiende por relaciones indirectas aquellas en las que un miembro cercano de la familia del potencial árbitro, de su empresa o un socio comercial del mismo, mantienen relaciones de negocios con una de las partes o sus representantes.  

    c.      Las relaciones de negocios habidas con anterioridad no constituirán obstáculo definitivo para la aceptación del nombramiento, a menos que sean de tal magnitud o naturaleza que puedan afectar la decisión del árbitro.  

    d.     Las relaciones sociales y profesionales de carácter sustancial que se produzcan de un modo continuado entre el árbitro y una parte o sus representantes, o una persona cuyo testimonio pueda resultar claramente relevante para el arbitraje generarán normalmente dudas justificadas respecto a la imparcialidad o independencia de aquél. 

    Artículo 78.- Principios que rigen los procesos seguidos ante el Centro
    Los procesos administrados por el Centro se rigen por los principios de celeridad, integridad, economía, confiabilidad, seguridad jurídica e imparcialidad.
    Las partes involucradas en un proceso arbitral deben velar por el cumplimiento de estos principios.

    Artículo 79.- Celeridad
    El Tribunal Arbitral velará porque el proceso se lleve a cabo con celeridad, respetando el legítimo derecho a defensa, así como los plazos y etapas establecidas en el presente reglamento. En caso el Tribunal considere que alguna de las partes, o su abogado están impidiendo o dilatando la realización del arbitraje, llamará la atención sobre este hecho, el cual será tenido en cuenta en el laudo para efectos de determinar el porcentaje en que las partes asumirán los costos del proceso.

    Artículo 80.- Deber de diligencia
    Los árbitros deben dedicar el tiempo y la atención que sean necesarios para cumplir eficientemente el encargo formulado por las partes.

    La aceptación del cargo por los árbitros otorga a las partes y al Centro el derecho a exigirles el cumplimiento de sus funciones dentro de los plazos y en las condiciones establecidas por el presente Reglamento.

    Artículo 81.- Confidencialidad
    Los procesos arbitrales seguidos ante el Centro son confidenciales. Los árbitros, el Secretario General, el personal administrativo del Centro y los miembros del Consejo Directivo, están obligados a guardar reserva sobre los mismos bajo responsabilidad. Terceros extraños al proceso estarán impedidos de tener acceso a las audiencias y a los expedientes. 

    Sólo las partes y la autoridad judicial competente estarán autorizadas a obtener copias certificadas del expediente o partes del mismo, las que serán expedidas por el Secretario General quien certificará su autenticidad. 

    El contenido de los laudos podrá ser divulgado para fines de investigación, únicamente cuando las partes involucradas así lo autoricen expresamente. 

    Artículo 82.- Comunicaciones con las partes
    Los árbitros están impedidos de sostener comunicaciones unilaterales con cualquiera de las partes o sus representantes sobre temas vinculados al proceso arbitral, mientras éste se encuentre en curso. 

    Artículo 83.- Sanciones por incumplimiento
    En el caso de que un árbitro incumpliera las disposiciones de conducta y ética establecidas en el presente reglamento, el Consejo Directivo podrá aplicarle las siguientes sanciones:
     

    a.      La pérdida de parte o del íntegro de los honorarios del proceso arbitral. 

    b.     Suspensión del árbitro hasta por seis (6) meses de la lista de árbitros del Centro. Si no es parte de dicha lista, no será aceptado como árbitro por el Centro por idéntico período.  

    c.      Si el árbitro es reincidente, el Consejo Directivo podrá optar por su expulsión definitiva de la lista de árbitros del Centro o, si no es parte de dicha lista, su no aceptación como árbitro en ningún proceso arbitral seguido ante el Centro. 

    En caso que el incumplimiento de las disposiciones de este capítulo provenga de cualquier otra persona que estuviese obligada por las mismas, corresponderá al Consejo Directivo determinar la sanción aplicable. 

    DISPOSICIÓN FINAL 

    En todo lo no previsto por el presente Reglamento, serán de aplicación supletoria las disposiciones de la Ley General de Arbitraje N° 26572, sus modificatorias y ampliatorias.