Resumen
Antecedentes y objetivo del estudio
Las serpientes pitón del Sureste Asiático son objeto de una intensa explotación por sus pieles y para obtener alimentos y medicinas chinas tradicionales, exportándose cada año casi medio millón de pieles de esta especie animal. Su comercialización provee ingresos a un número grande, aunque desconocido, de personas que viven en las zonas rurales de la región y que recogen, crían y preparan a las pitones. El gran número de pieles comercializadas ha provocado inquietud acerca del impacto de las capturas sobre la conservación de las poblaciones de pitones salvajes y los posibles problemas para el bienestar animal asociados a este comercio. El presente informe describe los flujos comerciales de las cinco especies de pitón más comercializadas del Sureste Asiático (Python reticulatus, Python molurus bivittatus, P. curtus, P. brongersmai y P. breitensteini). En él se indican los principales puntos de valor añadido en la cadena de suministro y se analizan los aspectos de ilegalidad. Además, se revisa el conocimiento actual en relación con las cuestiones de sostenibilidad y bienestar en lo que respecta a la captura de pitones para comerciar con su piel y se ofrece una serie de recomendaciones para orientar a las partes interesadas pertinentes, entre otros la CITES; los gobiernos, el sector privado y las ONG, sobre cómo mejorar los mecanismos con los que opera el comercio.
Flujo comercial
La pitón reticulada, P. reticulatus es la especie que más se comercializa en el Sureste Asiático con cerca de 340 000 pieles exportadas cada año. Además, cada año se exportan cerca de 100 000 pieles de pitón de Birmania P bivittatus y una cantidad menor (unas 80 000) de pitones sangre (P. curtus, P. brongersmai y P. breitensteini) que también se envían al exterior. La República de Indonesia y Malasia son la principal fuente de pitones para el comercio de pieles, siendo la mayoría de los ejemplares salvajes. Recientemente, la República Socialista de Viet Nam y, en menor grado, la República Democrática Popular Lao, han aumentado el comercio de pitones, sobre todo debido a grandes exportaciones de pieles producidas a partir de pitones que son declaradas como criadas en cautividad.
Comercio ilegal
El comercio ilegal de pieles de pitón tiene un fuerte incentivo económico. Los cazadores suelen ser pobres y cazan pitones como fuente adicional de ingresos. Las pieles tienen un alto valor en relación con su volumen y son fáciles de esconder en los envíos. Un control y aplicación deficientes en la aduana reducen el riesgo de confiscación. En los Estados de origen, la aplicación de las normas de conservación suele ser deficiente y las sanciones por contrabando no son suficientemente disuasorias. Asimismo hay muchas oportunidades para que comerciantes sin escrúpulos se aprovechen del sistema de permisos mediante diferentes tipos de declaraciones falsas a las autoridades, como por ejemplo:
• Ocultación dentro de un envío de pieles legales u otros productos;
• Declaración falsa de los tamaños de las pieles dentro del envío;
• Falso certificado de origen de las pieles que las califica de "criadas en cautividad", "anteriores a la Convención" o "incautadas".
Demostrar la existencia de comercio ilegal rebasa los objetivos del presente informe. Sin embargo, a través del análisis de los datos comerciales y las entrevistas con agentes del sector y reguladores, los autores han encontrado indicios de dónde puede tener lugar la actividad ilegal y proponen maneras de superar estos problemas. Estos problemas tienen que ver sobre todo con el almacenamiento, las declaraciones de cría en cautividad, el control deficiente y la falta de trazabilidad. El informe aborda cada uno de estos aspectos.
Almacenamiento
Cerca del 60 % de las exportaciones son reexportadas a través de la República de Singapur. Los comerciantes de Singapur (e Indonesia) almacenan las pieles para fines comerciales. El almacenamiento es una práctica corriente y legal, pero al no existir un sólido régimen de control, puede facilitar el blanqueo de pieles obtenidas de forma ilegal. En ausencia de control, también surge la posibilidad de reexportar las pieles utilizando un origen declarado falsamente, por ejemplo, como "cría en cautividad".
Recomendación: Se recomienda a Singapur e Indonesia que hagan un inventario de las pieles almacenadas y establezcan un sistema de control y supervisión estable. Todos los resultados del inventario y del control deben hacerse públicos.
Cría en cautividad
Más del 20 % de las exportaciones de P. reticulatus se declaran como criadas en cautividad (de Viet Nam y la República Democrática Popular Lao) (cerca de 80 000 pieles al año). Todas las pitones de Myanmar (cerca de 60 000 pieles) se declaran como criadas en cautividad. Hay varios motivos de preocupación acerca de la cría en cautividad. El interés comercial no es convincente, sobre todo en lo que respecta a la P. reticulatus. El coste de la cría, la alimentación y el mantenimiento de las pieles hasta alcanzar el tamaño de sacrificio resulta muy superior al precio de mercado.
Recomendación: Las autoridades de Viet Nam y de la República Democrática Popular Lao deberían verificar el interés comercial de las pitones criadas en cautividad.
Control comercial deficiente
Existen discrepancias entre las capturas declaradas y las capturas reales de Python brongersmai de Malasia, lo que indica que podría existir un comercio ilegal de la especie. Dadas las fronteras porosas de Malasia y la similitud en hábitat natural con Indonesia, es posible que las serpientes procedan de Indonesia y se exporten desde Malasia con permisos de la CITES que las declaran como malayas.
Recomendación: Se pide encarecidamente a las autoridades malayas e indonesias que revisen la exportación y el aprovisionamiento de la Python brongersmai.
Trazabilidad
Dadas las preocupaciones en relación con el posible abuso del sistema de permisos, ha habido debates en foros internacionales como CITES sobre la necesidad de un sistema de trazabilidad. Tal sistema permitiría a la industria de la moda demostrar que su fuente de aprovisionamiento es legal, sostenible y minimiza el sufrimiento de las serpientes durante el sacrificio.
Recomendación: Se alienta a la industria de la moda a que establezca un sistema de trazabilidad que complemente el sistema de permisos de la CITES a fin de que sea posible identificar las pieles a lo largo de la cadena de suministro y asegurar su origen legal y la sostenibilidad del aprovisionamiento.
Prohibiciones al comercio
En la actualidad, la Unión Europea impone una prohibición de pieles procedentes de Malasia. Es probable que dicha prohibición haya provocado un descenso de los ingresos de las personas que viven en las zonas rurales del país, puesto que las pieles se venden a mercados regionales de menor valor.
Recomendación: Se insta a las autoridades malayas a que lleven a cabo una evaluación de sostenibilidad de los orígenes (un estudio de extracción no perjudicial) a fin de demostrar la debida diligencia a la UE.
A principios de 2012, el Parlamento suizo votó a favor de prohibir las importaciones de pieles de pitón de Indonesia en base a una supuesta crueldad durante el sacrificio. El parlamento no ha realizado ningún estudio científico de los métodos de sacrificio utilizados en los Estados del área. El método de Indonesia es el más humano encontrado en el comercio. Por consiguiente, prohibir únicamente las exportaciones de Indonesia es incoherente y discriminatorio.
Recomendación: Se alienta a la Cámara Alta suiza a que vote en contra de la prohibición en otoño de 2012.
Identificación de las especies
Las dificultades a la hora de establecer una distinción entre especies de pitón facilita la declaración falsa y el posible blanqueo de pieles obtenidas de forma ilegal. La falta de controles en las fronteras constituye también un incentivo para la ocultación de envíos ilegales.
Recomendación: Se recomienda capacitar a los funcionarios de aduanas, tanto en las Partes importadoras como exportadoras, a fin de reducir el alcance del comercio ilegal.
La cadena de valor
Alrededor del 96 % del valor del comercio va a parar a la industria de la moda europea. El restante 4 % se lo quedan los recolectores, procesadores y exportadores en los Estados del área, principalmente en el Sureste Asiático. Los cazadores obtienen cerca del 0,5 % del valor final de un bolso de piel de pitón de gama alta. La piel es vendida por el recolector a los mataderos por 10 dólares el metro. El precio que se paga por un bolso de piel acabado puede alcanzar los 10 000 dólares por un producto elaborado con una piel de 3 metros. La mayor demanda es para pieles que miden entre 3 y 4 metros. Un limitado valor añadido en los países exportadores se logra a través del procesamiento, casi siempre para los mercados regionales. La demanda en los mercados de gama alta (es decir, la UE) es de pieles sin curtir dado que los curtidores europeos pueden procesar conforme a requisitos específicos de alta calidad de la industria de la moda europea.
Sostenibilidad
Pese a la preocupación en torno a la sostenibilidad del comercio de pitones por sus pieles, diversos atributos hacen que esta especie sea resistente a altos niveles de captura. Por ejemplo, las pitones son ampliamente generalistas en sus necesidades de hábitat y dietéticas, y tienen tasas de crecimiento elevadas y un alto rendimiento reproductivo. En comparación, aspectos específicos de la propia captura aumentan la probabilidad de que un determinado nivel de captura sea sostenible. Debido a que son animales nocturnos y misteriosos, la mayoría de las pitones se captura de forma oportunista, es decir, no pueden capturarse grandes cantidades al mismo tiempo en un mismo lugar. Además, las distribuciones remotas de muchas poblaciones de pitones hacen que la captura sea económicamente inviable.
No obstante, este informe encuentra motivos de preocupación en relación con la sostenibilidad de la captura de pitones para la industria de la piel. La información limitada, aunque fechada, sobre Indonesia revela que grandes cantidades de pitones se sacrifican antes de que alcancen la madurez sexual. Es posible que esta reducción en el número de adultos reproductores (en particular hembras) repercuta en la capacidad de las poblaciones de mantener niveles estables.
Hay poca información disponible para determinar si los actuales niveles de captura son sostenibles o no. Resulta muy difícil llevar a cabo estudios de campo sobre poblaciones orientados a evaluar si los niveles de captura no son perjudiciales para las poblaciones silvestres, por lo que deberían examinarse métodos alternativos de control de las poblaciones.
Recomendación: Dado que los datos indican que una elevada proporción de pitones capturadas son sexualmente inmaduras, este informe recomienda un enfoque preventivo de la captura. Deberían investigarse y aplicarse unos límites mínimos de tamaño de piel legalmente vinculantes a fin de garantizar la protección de las serpientes inmaduras. Para mejorar la comprensión de las tendencias de población y lograr una gestión adaptativa eficaz de la captura, el presente informe recomienda unas iniciativas de control dirigidas a utilizar datos derivados de la propia captura (es decir, estructura de la población y condición reproductora de los especímenes capturados) en lugar de fiarse de los datos recopilados a partir de estudios de campo, que constituye un proceso complejo y laborioso.
Bienestar animal
El informe describe tres métodos comunes para sacrificar pitones. Estos son la decapitación (Malasia), la destrucción del cerebro (Indonesia) y la asfixia (Viet Nam). Con el método de la asfixia transcurre bastante tiempo antes de que se alcance la muerte (entre 15 y 30 minutos). En la actualidad, Indonesia parece emplear el método más adecuado para el sacrificio, en el sentido de reduce al mínimo el sufrimiento.
Recomendación: Se recomienda a todos los mataderos que utilicen la destrucción del cerebro como método de sacrificio e introduzcan un sistema tipo yunque para reducir el sufrimiento debido a la mala puntería al asestar los golpes. Se anima a los mataderos de Viet Nam y Malasia a que utilicen la destrucción del cerebro antes que la asfixia y la decapitación, respectivamente. Además, convendría estudiar la posibilidad de investigar métodos de sacrificio alternativos y potencialmente más aceptables.