•  SP header 
  •  

    Política comercial de Camboya

     

     
     
    Forum de Comercio Internacional - No. 3-4/2008

    Nota: Las fronteras de este mapa no implican respaldo o aceptación por el Centro de Comercio Internacional.

    Al incorporar la igualdad de género en la política comercial, Camboya promueve a la mujer y estimula la economía nacional.


    El escritor y poeta francés Louis Aragon dijo una vez: "La mujer es el futuro del hombre", expresando su visión de una sociedad en la cual las mujeres pudieran ser más dueñas de su destino. Hermosa idea, pero ¿se puede realizar?

    ¿Es factible la igualdad de género en la economía?

    Aunque la igualdad de género se admita como un objetivo legítimo de la humanidad y forme parte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, su aceptación tropieza con las normas y los prejuicios que subsisten en muchos países, incluido Camboya.

    Siempre ocupadas, prodigando cuidados a su familia y su comunidad, las mujeres tienen pocas oportunidades de participar plenamente en la economía y la política. Su actividad económica suele limitarse a microempresas del sector informal donde los intereses de los actores económicos no están protegidos por políticas ni reglamentos. Además, la globalización está aumentando la presión sobre el proceso de desarrollo en todo el mundo, lo que crea más problemas para las mujeres que tratan de cambiar su situación, ocupar un lugar en el proceso de desarrollo, lograr la igualdad de derechos y ganarse la vida dignamente.

    Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el comercio es sin duda un aspecto importante de la globalización y tiene gran incidencia en el crecimiento, el empleo y las oportunidades de negocio. Por ejemplo, influye en la distribución de los ingresos entre hombres y mujeres, y puede traer aparejadas consecuencias importantes para el progreso social y la igualdad de género. Aun así, en 2004, la Organización Internacional del Trabajo y la UNCTAD indicaron que las mujeres seguían confinadas en aquellas funciones que se les había asignado en la economía. Al tener menos oportunidades que los hombres, se ven confrontadas a problemas tales como: participación insuficiente en el mercado formal de trabajo; calidad y condiciones precarias de sus empleos; estereotipos de la división del trabajo; falta de capacitación; desigualdad salarial en los mismos puestos de trabajo, y dificultad de obtener recursos y servicios básicos como la tierra y el crédito.

    Ampliar las oportunidades económicas de la mujer, particularmente en el contexto de la lucha contra la pobreza y los déficits de desarrollo de Camboya, es un reto enorme. Pero también hay claras posibilidades de lograrlo.

    Un proverbio camboyano dice que "ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo". En la denominada estrategia rectangular del Gobierno para 2004-2008, el Primer Ministro Samdech Hun Sen inscribió este mensaje que destaca el papel de la mujer como columna vertebral de la economía nacional y la sociedad. El marco normativo nacional, las políticas de género de los donantes y el mandato del Ministerio de Asuntos de la Mujer de promover el papel y la situación de la mujer en Camboya son probables puntos de entrada de la sensibilización y la acción.

    De los compromisos a la acción

    No creo que seguir impulsando pequeños proyectos económicos sea la clave del éxito. Aislar a las mujeres del proceso decisorio en la macroeconomía es un enfoque parcial e insuficiente frente a la magnitud de los retos del comercio mundial. Hacen falta nuevos planteamientos para abordar la cuestión de la igualdad de género, particularmente en la esfera económica.

    Tenemos que actualizar los conocimientos y la comunicación, facilitar datos fiables y buenos análisis, actuar con energía, profesionalidad y destreza, obtener apoyos financieros suficientes, potenciar las capacidades de las mujeres y, sobre todo, fortalecer el apoyo estructural necesario para integrar sistemáticamente la problemática de la mujer en temas sectoriales.

    Según mi experiencia, la liberación económica de las mujeres, especialmente gracias a la igualdad de oportunidades en la educación, es crucial para lograr condiciones económicas equitativas, ya que les permite superar muchos problemas. La pobreza tiende a influir más directamente en la condición de la mujer.

    El contexto de desarrollo de Camboya

    Camboya sigue siendo uno de los países más pobres de Asia oriental con un 34% de hogares por debajo del umbral nacional de pobreza. Aunque más del 70% de las familias depende de la agricultura como principal fuente de sustento, las expectativas de crecimiento económico del país se han centrado en las actividades de exportación de sectores como la confección y el turismo. El país se ve aquejado por una aguda escasez de mano de obra calificada. La reconstrucción de las instituciones, los servicios básicos y el capital humano se ha retrasado, suscitando grandes inquietudes en el contexto de la economía de mercado y la globalización. El aumento de la población joven plantea nuevos retos en cuanto a la oferta de empleo, ya que el 60% es menor de 25 años.

    Existen desigualdades de género imputables a la tradición y las reglas tradicionales que sitúan a las mujeres en una categoría inferior a los hombres; además, las secuelas de la guerra podrían estar generando niveles de violencia cada vez más altos.

    Mujeres en la economía de Camboya

    La tasa de actividad laboral de las camboyanas es muy alta en comparación con aquellas de la región, pues el 71% de las mujeres de 15 años o mayores son económicamente activas. Las mujeres constituyen casi la mitad de la fuerza de trabajo (49,4%) y el 83% de las que trabajan son independientes o trabajadoras familiares no remuneradas. Más de la mitad de los pobres son mujeres de las zonas rurales. Hay claras diferencias de género en los distintos sectores y ocupaciones, y tanto los hombres como las mujeres se están desplazando de la agricultura a la industria y los servicios. Además de la agricultura, los principales sectores de ocupación de las mujeres que viven fuera de Phnom Penh, la capital, son el comercio (42%) y la manufactura (30% trabaja principalmente en el hogar).

    Sin embargo, las tareas domésticas y el cuidado de los niños, a lo que se suma un bajo nivel de alfabetización y educación, frenan la incorporación de muchas mujeres en el mercado de trabajo.

    A continuación se resumen las recomendaciones del Ministerio de Asuntos de la Mujer (MWA por su sigla en inglés) y sus intervenciones en la formulación de la política comercial, orientadas a asegurar que en todos los niveles de la política gubernamental se tome en consideración a las mujeres.

    Intervenciones A nivel macro

    Perspectiva de género en la política de desarrollo del sector comercial

    País en transición, Camboya está poniendo en práctica los marcos jurídicos y las medidas administrativas que necesita para convertirse en un Estado moderno y democrático. Concretamente, la planificación centralizada en torno a proyectos se está sustituyendo por estrategias sectoriales a largo plazo y métodos de programación y presupuestación basados en resultados. Cada una de estas reformas ofrece oportunidades para asegurar que se consideren las cuestiones de género.

    El MWA colabora activamente con los principales formuladores de políticas y busca apoyos de alto nivel para lograr que la igualdad de género sea una prioridad nacional en todos los ministerios y órganos subalternos.

    Las cuestiones de género figuran en muchos capítulos del Plan Nacional de Desarrollo Estratégico 2006-2010. La inclusión de indicadores de género respecto a los principales sectores permite evaluar la equidad para las mujeres en la agricultura, la industria y los servicios; la reducción de la pobreza es una vertiente fundamental de los esfuerzos del Gobierno.

    Vincular la perspectiva de género con la efectividad de la ayuda

    En la planificación sectorial y la asignación de recursos se van introduciendo paulatinamente los enfoques basados en programas (EBP), y ya se ha previsto uno para el comercio. Es importante que las consideraciones de género se tengan plenamente en cuenta en la formulación de estos enfoques. El MWA se esfuerza por lograr que los donantes presten mayor atención a las cuestiones de género en los programas, lo que a su vez redunda en que las instituciones estatales sean más sensibles al respecto. La inclusión de una experta en cuestiones género en una reciente misión de planificación encomendada por el Programa de Reforma de la Gestión de las Finanzas Públicas es un buen ejemplo de incorporación de la perspectiva de género en los procesos de planificación.

    El MWA también apoyó la creación y el funcionamiento del Grupo Técnico de Trabajo sobre Género, en el marco de las consultas celebradas entre los donantes y el gobierno, así como de los grupos de acción para la incorporación de género (GAIC) en los ministerios a cargo de la política económica, a saber: Ministerio de Comercio (MdC); Ministerio de Industria, Minas y Energía (MIME); Ministerio de Trabajo y Formación Profesional (MTFP); Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca (MASP), y Ministerio de Agua, Recursos y Meteorología (MARM).

    Cuadro 1. Clasificación de 19 sectores comerciales por potencial de exportación e impacto en el desarrollo humano

     Fuente: EDIC de 2007, Camboya

    Estadísticas y análisis de género

    Estadísticas, investigaciones y análisis de buena calidad son esenciales para detectar de forma objetiva las cuestiones de género. El MWA colabora activamente con el Instituto Nacional de Estadística para asegurar que las encuestas nacionales permitan comprender las contribuciones, funciones y dificultades de mujeres y hombres en la economía. La evaluación de género ha sido un instrumento importante para determinar las prioridades de sensibilización y acción.

    Asimismo, el MWA alienta una mayor inversión en capacidades de análisis, investigación y promoción en materia de género. Con las actitudes y los conocimientos pertinentes, los expertos sectoriales podrán hacer análisis de género en sus respectivos ámbitos de competencia, lo que les permitirá formular soluciones técnicas bien fundamentadas para abordar las desigualdades de género.

    INTERVENCIONES DE NIVEL INTERMEDIO

    Promoción de políticas y programas concretos

    El MWA es un defensor activo del comercio que favorece a los pobres y las mujeres. Por ejemplo, en el marco de un cursillo del MdC sobre la globalización y el Marco Integrado para la Asistencia Técnica Relacionada con el Comercio (2001), el MWA se esforzó por conseguir apoyo para el desarrollo de la industria de la seda y las actividades artesanales. Luego, se estableció la Estrategia del Sector de la Seda, con apoyo del Centro de Comercio Internacional que comparte las tareas de aplicación entre el MdC, el MASP y el MWA.

    También en 2001, el MWA, con apoyo del Banco Asiático de Desarrollo (BAD), organizó un taller nacional sobre el tema "La Mujer y el Fomento de la Microempresa y la Pequeña Empresa". A partir de ese taller, el MIME definió un marco de desarrollo para las pequeñas y medianas empresas que hoy contribuye a crear un entorno empresarial más propicio para las PYME.

    El MWA también trabaja en estrecha coordinación con el MTFP para reforzar el marco político que favorece la seguridad de los migrantes. La cuestión es importante tanto para la exportación de mano de obra como para la migración interna relacionada con el desarrollo industrial, sobre todo en las zonas de promoción de las exportaciones.

    Además, el MWA representó los intereses de las mujeres en el debate de las políticas comerciales y aportó una perspectiva de género al proceso de candidatura de adhesión de Camboya a la Organización Mundial del Comercio.

    Incorporación de la perspectiva de género en la definición de prioridades de desarrollo del comercio

    El Estudio de Diagnóstico de la Integración Comercial (EDIC) de 2007 incluye el impacto sobre el empleo de las mujeres en el índice del impacto socioeconómico utilizado para evaluar las oportunidades de desarrollo de las exportaciones.

    Tres de los 19 productos y servicios evaluados en el mismo revisten singular importancia para las mujeres (véase el Cuadro 1). En la confección y el calzado, que en 2006 contabilizaron el 70% de las exportaciones y el 16% del producto interno bruto, las trabajadoras representan el 80% de la fuerza de trabajo. A su vez, los tejidos y productos de seda, pese a tener un potencial de exportación relativamente bajo en este momento, tienen un impacto de medio a alto en términos de desarrollo humano y, en particular, para las mujeres.

    La agricultura es la principal fuente de subsistencia para más del 70% de los hogares y en las tareas de procesamiento trabaja un alto porcentaje de mujeres. En cuanto al turismo, que en los últimos años fue la segunda fuente de crecimiento económico más importante de Camboya, se sabe relativamente poco acerca del impacto socioeconómico o la distribución del trabajo y los beneficios de este sector entre hombres y mujeres. Hacen falta nuevos estudios sobre el tema.

    Apoyo a la perspectiva de género en ministerios y órganos subalternos

    La organización conjunta de talleres sobre género por el MWA y los GAIC contribuyó a ampliar la comprensión de las cuestiones de género en el marco del mandato de cada ministerio. La formación no ha de limitarse a la sensibilización y debe propiciar una reflexión más profunda de los participantes acerca de las reglas sociales que perpetúan las desigualdades de género, la forma en que éstas se reflejan en su propia vida y las medidas concretas que se pueden tomar para lograr una mayor igualdad de género en las instituciones y los servicios relacionados con el comercio.

    El MWA ayudó al ministerio encargado de los GAIC a establecer planes de acción para incorporar la perspectiva de género. En los planes sobre género del MdC y el MIME se prevén áreas programáticas de desarrollo, tales como el fomento de las capacidades, las aptitudes y la confianza de las mujeres ocupadas en la economía informal; un mayor acceso de las mujeres a las microfinanzas; la promoción del registro de las empresas propiedad de mujeres, y el mejor acceso de éstas a la información sobre productividad, comercio y servicios.

    En los planes de acción sobre género del MASP y el MARM en los sectores del agua y la agricultura se reconoce la necesidad de mejorar el papel productivo de las mujeres en el desarrollo agrícola y de capacitarlas para que se beneficien plenamente de los programas estatales de asistencia, establezcan sus propias "redes de seguridad alimentaria", como los bancos de arroz, y defiendan sus propios intereses en los círculos políticos y administrativos. Estos ministerios se esfuerzan por mejorar el acceso de la mujer a los sistemas de riego y reforzar su participación global en la gestión del agua.

    También se ha dado prioridad al fortalecimiento de las capacidades, competencias, confianza y oportunidades de las mujeres para participar en diversos aspectos del quehacer de los ministerios.

    INTERVENCIONES A NIVEL MICRO

    Colaboración entre el MWA y los ministerios relacionados con el comercio

    La Estrategia del Sector de la Seda contribuye a aumentar la competitividad de las empresas en toda la cadena de valor del sector, mediante la mejora de la calidad y la productividad de los tejedores de seda. El MWA es miembro del comité directivo que encabeza el MdC.

    Esta colaboración incluye las medidas promovidas con el MdC y el BAD para mitigar los efectos del término del Acuerdo Multifibras en Camboya; la aplicación de la política de "una aldea, un producto" que comprende la evaluación de conocimientos, competencias técnicas y potencial de mercado a escala regional; la mejora del acceso a los mercados y el aumento de la productividad, así como la dirección del grupo de trabajo interministerial sobre promoción de la cerveza que se encarga de proteger los derechos, la dignidad y la seguridad de las mujeres que ejercen esa actividad.

    Acciones estratégicas del MWA

    A veces, es necesario mostrar lo que hay que hacer y la forma de proceder. El MWA se ocupa de desarrollar servicios que aún no son prioritarios en los otros ministerios. Por ejemplo: impulsó la reforma de los centros tradicionales de capacitación, que ahora ofrecen servicios de desarrollo empresarial accesibles a las mujeres y ventanillas únicas para las empresas; apoyó la organización de asociaciones locales de empresarias con el fin de aumentar su poder de negociación y participación en foros público-privados; introdujo tecnologías de procesamiento de alimentos en las aldeas y ayudó a los productores en cuestión a establecer vínculos con los mercados urbanos. Además, el MWA impulsó la creación de un mercado en un paso fronterizo con Tailandia a fin de aumentar las actividades de subsistencia alternativas para las mujeres frente al riesgo de la trata. El Ministerio de Turismo utilizó luego este modelo para crear otro mercado en un balneario del litoral.

    Habida cuenta de que, según estimaciones estadísticas, el 80% de la fuerza de trabajo está ocupada en el sector informal que aporta el 62% del producto interno bruto, el MWA solicitó la asistencia del equipo internacional especializado en la cuestión que enviara la red de Mujeres en el Empleo Informal: Globalizando y Organizando. El Gobierno se ha comprometido a establecer un grupo interministerial para examinar la economía informal y facilitar la transición de quienes quieran trabajar en el sector formal con los consiguientes beneficios económicos.

    "Los hombres son oro y las mujeres, piedras preciosas" (proverbio camboyano).

    Las mujeres participan en todas las facetas de la economía y, al menos en Camboya, son la columna vertebral de la prosperidad económica y el desarrollo. Las posibilidades para su desarrollo económico son numerosas.

    Cuando las mujeres tienen la oportunidad de educarse y la libertad de trabajar en el sector de su elección, crean alternativas económicas que contribuyen a su propia prosperidad y al crecimiento y desarrollo del país. La igualdad de género es también una política de buen gobierno que ofrece igualdad de oportunidades a hombres y mujeres y permite que unos y otras apoyen el crecimiento y el desarrollo sostenibles.

    En la práctica, para disfrutar de los beneficios del comercio, las mujeres tienen que superar muchos obstáculos. Debemos sensibilizar a los decididores y formuladores de políticas sobre la necesidad de promover un entorno empresarial que favorezca la reducción de la pobreza y un crecimiento económico de base amplia; ofrezca a las mujeres nuevas oportunidades de empleo; fortalezca los mecanismos de aplicación de la ley para proteger los derechos laborales de hombres y mujeres por igual, y refuerce la capacidad de ellas para que, equitativamente, contribuyan al crecimiento económico y participen de sus beneficios.

    Una repartición equitativa sólo puede conseguirse si las mujeres intervienen en la formulación de las políticas. Así, se lograrán condiciones favorables para todos que aumentarán la competitividad económica y la productividad, y también se realizará el pleno potencial no sólo de las camboyanas, sino de toda la nación.


    DRA. KANTHA PHAVI ING

    La Dra. Ing partió de Camboya siendo muy joven, durante la guerra civil, y estudió en París, donde se graduó en medicina con una especialización en nutrición. Luego, obtuvo una maestría en administración pública de la Escuela Nacional de Administración de Francia (ENA). Mientras ejercía la medicina en París, fue Secretaria General Adjunta de la Asociación de Médicos Camboyanos, creada para prestar asistencia médica en Camboya.

    Veinte años después de salir de Camboya, la Dra. Ing regresó en el marco de una misión médica a una zona apartada del norte del país. Allí comprendió que sus competencias profesionales podrían ser de mayor utilidad para el pueblo camboyano. Dos años después volvió pero sin proyectos de ocuparse de política o de la problemática de la mujer. Aun así, lleva 10 años trabajando para el Gobierno de Camboya y recientemente fue nombrada para ejercer un segundo mandato de Ministra de Asuntos de la Mujer.


    INTERVENCIONES DEL MWA EN LA FORMULACIÓN DE LA POLÍTICA COMERCIAL

    1. A NIVEL MACRO
      Promoción de políticas con perspectiva de género en el desarrollo del sector comercial Articulación de la perspectiva de género en la efectividad de la ayuda Obtención de estadísticas desglosadas por sexo y análisis de género
    2. A NIVEL INTERMEDIO
      Promoción de políticas y programas concretos Incorporación de consideraciones de género en la definición de prioridades de desarrollo del sector comercial Apoyo a la incorporación de la perspectiva de género en los ministerios
    3. A NIVEL MICRO
      Colaboración con ministerios y órganos subalternos relacionados con el comercio Presentación de medidas estratégicas para ayudar a las mujeres

    SIGLAS PRINCIPALES

    BAD - Banco Asiático de Desarrollo
    EBP - Enfoque basado en programas
    EDIC - Estudio de Diagnóstico de la Integración Comercial
    GAIC - Grupo de Acción para la Incorporación de Género
    MWA - Ministerio de Asuntos de la Mujer
    MARM - Ministerio de Agua, Recursos y Meteorología
    MASP - Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca
    MdC - Ministerio de Comercio
    MIME - Ministerio de Industria, Minas y Energía
    MTFP - Ministerio de Trabajo y Formación Profesional