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    ONG de base que desarrollan el comercio

     

     
     
    © Centro de Comercio Internacional, Forum de Comercio Internacional - No. 2/2006

    Las ONG de base forman parte del desarrollo de las exportaciones en los programas de reducción de la pobreza del CCI. En la foto, una comunidad planifica actividades de desarrollo del turismo en Kim Bong, Viet Nam.
    © CCI/ S. Marx

    Las ONG pueden aportar competencias, conocimientos y compromiso suplementarios a proyectos de desarrollo del comercio, en particular, aquellos destinados a comunidades pobres.

    Rara vez, el bloqueo de las exportaciones guarda relación directa con asuntos comerciales. La pobreza, el VIH/SIDA, las discapacidades y el aislamiento cultural son otras tantas cuestiones que pueden impedir que la gente explote empresas exitosas. Las ONG con experiencia en abordar problemas como esos pueden complementar a las organizaciones "tradicionales" de desarrollo del comercio en la capacitación para la exportación.

    Aunque las ONG tal vez no sean los primeros socios en los que se piensa a la hora de diseñar proyectos de desarrollo del comercio, su participación es cada vez mayor, al igual que en otras esferas de desarrollo. Ese papel no está bien documentado, entonces, pensamos que debíamos preguntar a nuestro alrededor, empezando por nuestro propio personal.




    Selección de colaboradores idóneos



    Fabrice Leclerq, Oficial Superior de Promoción Comercial del CCI

    El Programa de Reducción de la Pobreza a través de las Exportaciones del CCI ha trabajado exitosamente con ONG desde su puesta en marcha en julio de 2002. Las ONG, por sus estrechos vínculos con comunidades pobres, figuran entre nuestros colaboradores, aunque no sean forzosamente los más importantes. Para dar una idea de nuestras asociadas, citemos la State Development Corporation de Sudáfrica y una empresa privada de Brasil. También creamos una fundación en Bolivia y trabajamos con una cooperativa de productores de El Salvador.

    Paso a paso

    Seleccionar asociados idóneos es crucial para el éxito de nuestros proyectos. Además, consideramos si serán capaces de trabajar juntos como una red interactiva y en talleres periódicos u otras formas de intercambio de información. Nos hacemos las mismas preguntas acerca de un posible colaborador, ya se trate de una ONG o una institución de apoyo al comercio.

    • Propiedad: ¿Las comunidades pobres tienen voz en la planificación como en la realización?
    • Liderazgo: ¿Tiene el compromiso de ayudar a las comunidades pobres, cooperará y se comunicará con las otras partes interesadas?
    • Sostenibilidad financiera: ¿Qué capacidad tiene de generar ingresos sostenidos? ¿Sus procedimientos de contabilidad son precisos y transparentes?
    • Capacidad: ¿Qué capacidad tiene para realizar, supervisar y evaluar actividades?
    • Servicios: ¿Qué servicios, incluida la defensa de causas, puede prestar a las comunidades pobres, a sus miembros y sus clientes?
    Estas directrices forman parte de la caja de herramientas de formación que rige el funcionamiento de nuestros proyectos de reducción de la pobreza a través de las exportaciones. Dichas directrices también son útiles para las autoridades y los donantes que se proponen incorporar proyectos de lucha contra la pobreza en sus programas de desarrollo.

    En nuestra labor, que consiste en integrar a las comunidades pobres en las cadenas de producción y exportación existentes, exploramos la posibilidad de asociarnos con miembros de ONG que participan en el comercio justo, ya que pueden ser asociados idóneos para impulsar esfuerzos de producción y comercialización.

    Contacto: leclerq@intracen.org




    Turismo comunitario en Colombia



    Matias Urrutigoity, Oficial de Promoción Comercial del CCI

    Para nosotros era muy importante que la ONG con la que trabajamos en este proyecto estuviera integrada por vecinos del lugar para desarrollar la economía local y contar con el apoyo de Proexport, organización de promoción del comercio de Colombia. Esa fue nuestra garantía de propiedad local y respaldo institucional adecuado para el esfuerzo de desarrollo.

    Los centros del proyecto son San Andrés y Providencia, pequeñas islas colombianas de la costa caribeña de Nicaragua. En una época, estas islas formaron parte del imperio británico; los isleños son descendientes de esclavos africanos y hablan inglés y criollo. Su estilo de vida es más caribeño que sudamericano y se sustenta en la pesca.

    Por su ubicación y atmósfera distendida, San Andrés es muy popular entre gente de negocios de Colombia continental y otras partes de Latinoamérica. Pero las diferencias culturales han impedido la integración de sus habitantes en el desarrollo del turismo. Las cadenas de hoteles que construyeron complejos turísticos son multinacionales extranjeras. La mayoría de los visitantes van en viajes organizados y aportan muy poco dinero a la isla. Puesto que el abastecimiento local no siempre es fiable o los productos no tienen la calidad deseada, el floreciente sector turístico importa muchos bienes y servicios.

    Iniciativa local

    Habida cuenta de todos esos problemas, hace unos 10 años, los isleños crearon la fundación Fundesap para obrar por un desarrollo social y sostenible. Proexport pidió que el CCI y Fundesap ayudaran a fomentar la participación de los habitantes de San Andrés en los servicios turísticos. A finales de 2005, hicimos una evaluación de necesidades.

    El proyecto que elaboramos promocionará servicios turísticos locales como el alquiler de habitaciones y casas de playa; aprovisionamiento de hoteles; paseos a caballo; restaurantes e instalaciones similares. Mediante la contratación de personal local angloparlante, los hoteles pueden interesar al mercado turístico de habla inglesa.

    Contacto:urrutigoity@intracen.org




    Las ONG impulsan el movimiento orgánico



    Alexander Kasterine, Asesor Principal de Desarrollo de Mercados del CCI

    Actualmente, sector de US$ 30.000 millones, el mercado orgánico fue impulsado desde el principio por las ONG. En 1946, en el Reino Unido, un grupo de agricultores, científicos y nutricionistas liderados por Lady Eve Balfour creó la Soil Association, primera organización de promoción de la agricultura orgánica.

    Hoy en día, la propulsan numerosas ONG de todo nivel, de organizaciones locales de agricultores a la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica (IFOAM por su sigla en inglés) que establece normas y la promociona en el plano internacional.


    © CCI/ A. Kasterine
    Accra, Ghana: En el marco de un proyecto del CCI, Chido Makunike del Centro de Servicio Orgánico de África de IFOAM dirige un debate sobre comercialización de productos naturales y orgánicos vía internet.


    En la agricultura de los países en desarrollo, las ONG desempeñan un papel multifacético. Organizan a los agricultores, proporcionan información de mercado, imparten formación y actúan de defensores e incluso de comerciantes en los mercados internacionales. La agricultura orgánica puede dar acceso a los mercados a los pequeños agricultores y, a la vez, mejorar la salud y el medio ambiente de las comunidades locales.

    Conocimiento especializado

    La agricultura orgánica exige un alto coeficiente de conocimientos. Los agricultores tienen que redescubrir técnicas de producción sostenibles, procurarse información de mercados y familiarizarse con normas y certificaciones. Esto es difícil para aquellos que son analfabetos y viven en localidades apartadas. Las ONG pueden colmar esa laguna de conocimientos, gracias a su estrecha conexión con grupos de agricultores y su capacidad de impartir formación y defender causas.

    En lo que respecta a la industria orgánica, trabajamos con ONG nacionales para garantizar un mejor diseño y una mejor realización de los proyectos. En Tailandia, por ejemplo, el CCI y la Earthnet Foundation, ONG nacional, imparten formación sobre normas de producción y exportación a empresas y funcionarios del Gobierno. En Ghana, el CCI trabaja con organizaciones locales para capacitar a empresas del sector en el uso de internet para procurarse información de mercados y comercializar sus productos.

    Contacto: kasterine@intracen.org

    Nuestro nuevo sitio sobre industria orgánica:http://www.intracen.org/organics




    Salud y desarrollo del comercio en Mozambique



    Monica Yesudian, Asistente de Desarrollo de Proyectos y Comercialización del CCI

    Desde 2004, el CCI trabaja con comunidades pobres de zonas boscosas en peligro de la provincia de Sofala, Mozambique, para desarrollar una joyería de madera destinada a la exportación que sea sostenible desde el punto de vista ambiental.

    El Gobierno de Irlanda aportó la financiación. Sofala Investment Lda., empresa privada dirigida por el empresario social Allan Schwarz, desempeña un papel clave en la ayuda a esas comunidades en la fabricación de joyas y la realización de programas de reforestación a pequeña escala.

    La joyería empieza a encontrar mercados, pero, a causa del VIH/SIDA, el proyecto perdió seis de los 18 artesanos que había formado.

    A través del Sr. Schwarz, el CCI entró en contacto con International Training for Orphans and their Survival (TIOS), ONG que imparte cursos de prevención, tratamiento y atención a domicilio del VIH en las comunidades y abastece de anticonceptivos y complementos dietéticos a los habitantes de los bosques para reforzar su sistema inmunitario.

    En la región de Maputo, también iniciamos un proyecto de turismo basado en la comunidad, en colaboración con Kulima, ONG local de primera línea que agrupa agricultores, académicos y empresas de comercialización. El objetivo del proyecto es mejorar la capacidad tecnológica e institucional de las organizaciones y los cultivadores locales para aprovisionar a los hoteles internacionales de la región que, al igual que los grandes restaurantes, importan el 90% de los alimentos que consumen por problemas de abastecimiento y calidad de los productos locales.

    Kulima, conocida por sus iniciativas en atención primaria de salud, amplió su labor al sector agrícola. Su participación en el proyecto es capacitar de 300 a 400 agricultores en técnicas adecuadas de cultivo y fertilización para que mejoren sus productos y estén a la altura de las exigencias del turismo. El CCI apoya este proyecto en el marco del plan estratégico del Gobierno de Mozambique para desarrollar el turismo entre 2004 y 2014.

    Contacto: yesudian@intracen.org




    Profesionales con discapacidades exportan servicios



    Pablo Lo Moro, Oficial de Promoción Comercial del CCI

    El año pasado, el CCI trabajó con el Instituto Paradigma, ONG brasileña, para encontrar oportunidades de exportación a personas con discapacidades de São Paulo.

    Un ex asesor del CCI, Fernando Botelho, que es ciego, investigó sobre ONG latinoamericanas que obran por mejorar las perspectivas de empleo de personas con discapacidades, y encontró varias activas y creativas. En su informe dejó bien claro que, aunque entre 70% y 80% de los discapacitados estaba desempleado o subempleado, la principal barrera era el prejuicio.

    De ingenieros a traductores, pasando por pinches de cocina en hoteles para turistas, el Sr. Botelho encontró ejemplos de discapacitados que trabajan en servicios de exportación.

    Con esta información, el CCI llevó este proyecto a la etapa siguiente y capacitó en exportación de servicios a un pequeño grupo de personas. El Instituto Paradigma eligió universitarios, pues tenían mayores posibilidades de aprovechar la oportunidad ofrecida. El CCI optó por São Paulo debido a su considerable dinamismo, sus dimensiones económicas y la previsora legislación brasileña en materia de discapacidades.

    Enfoque práctico

    El CCI se inspiró del Centro Ana Sullivan del Perú, ONG que trabaja con discapacitados mentales y donde cada persona se beneficia de una formación intensiva a largo plazo. En São Paulo, Paradigma también enlistó instructores para el grupo piloto, principalmente, voluntarios de grandes empresas de servicios.

    Paradigma se basó en la metodología del CCI para desarrollar exportaciones de servicios, adaptándola cuando era necesario. El material de formación revisado, ahora se podrá usar en cualquier proyecto futuro para profesionales con discapacidades.

    El CCI financió este proyecto innovador, a título experimental, debido a sus escasos recursos. Creemos que abundan posibilidades de aplicar esa metodología tanto en Brasil como en cualquier otra parte.

    Contacto: lomoro@intracen.org