•  SP header 
  •  

    La seda en el mercado mundial

     

     
     
    © Centro de Comercio Internacional, Forum de Comercio Internacional - No. 1/1999

    Japón es el mayor consumidor de seda en el mundo.

    A la seda corresponde una porción minúscula del mercado mundial de las fibras textiles: menos de 0,2%. No obstante, esta cifra puede inducir a error, ya que el valor comercial de la seda y sus productos derivados es mucho más impresionante, pues alcanza miles de millones de dólares. El precio unitario de la seda cruda es 20 veces superior al del algodón crudo (resulta difícil estimar el valor global del sector, debido a que los principales países importadores carecen de estadísticas fiables de los productos terminados de seda). Para formarse una idea basta considerar que la cifra de negocios anual de la Corporación Nacional de Importación y Exportación de Seda de China se sitúa entre US$ 2.000 y US$ 2.500 millones.

    A diferencia de los demás textiles, la tradición y la demanda de la seda tienen orígenes históricos. En la India, la demanda local es mucho mayor que la oferta, lo que limita el crecimiento de las exportaciones. Este país es hoy el mayor importador de seda cruda, a pesar de que es también el segundo productor. La demanda local está creciendo rápidamente en otros países productores, como China, a medida que más personas logran ingresos suficientes para consumir los productos de seda más baratos. Se piensa que esta tendencia cobrará fuerza también en Viet Nam.




    Italia y Francia

    Importadores de seda cruda, fabrican productos de alta calidad

    En 1997, Italia -que ha sido tradicionalmente el mayor importador, fabricante y exportador de seda en Europa- importó unas 3.200 toneladas de seda cruda y más de 700 toneladas de hilado, principalmente de China. Además, importó unas 300 toneladas de blusas, cerca del 80% de las cuales también provenían de China. Sin embargo, las importaciones de prendas de vestir de seda se han contraído drásticamente en los últimos cinco años (en 1992, la importación de blusas de seda fue de 700 toneladas). Italia es conocida por la alta calidad de sus técnicas de procesamiento de la seda (terminado, teñido y estampado de los tejidos). En 1997, la exportación de pañuelos para el cuello fue de 586 toneladas, lo que representa un crecimiento de 15% con respecto a 1996. La exportación de corbatas llegó a 1.230 toneladas en 1997.

    Francia también está equipada con una importante manufactura de seda. Durante siglos, Lyon ha producido tejidos de seda de la mejor calidad, tanto para el consumo doméstico como para la exportación. Tradicionalmente, más de 70% de los tejidos de seda destinados al mercado nacional se utilizan en la confección de prendas de vestir. Pero, según algunos indicios, hay también un gran potencial de crecimiento de la demanda de seda para artículos de decoración del hogar, como cortinas, revestimientos murales, colchas y tapicería de mobiliario. Francia exporta tejidos de seda de alta calidad a los Estados Unidos, alcanzando precios unitarios de hasta US$ 30 por m2.




    Estados Unidos

    Preferencia por fibras de fácil cuidado

    El mercado estadounidense (uno de los más grandes del mundo) importa en especial prendas de vestir, tejidos de decoración interior y accesorios. La capacidad local de fabricación es en la práctica inexistente. Del total de importaciones de productos de seda en 1997 (por valor de más o menos 2.000 millones de dólares), 10% se destinó a la decoración de interiores. A diferencia de Europa, que tiene una larga tradición de uso de la seda, este material nunca había logrado una gran aceptación en Estados Unidos. Este país ha sido un pionero de la importación de productos de seda de punto de China, en un comienzo ropa interior térmica, y ahora complementos como camisetas de manga corta, polos, etc. La facilidad del cuidado de las prendas es un factor comercial crucial en los Estados Unidos, y por lo tanto es importante desarrollar telas con propiedades de cuidado competitivas.




    Alemania

    El mayor mercado europeo: calidad y ecología

    El alemán es de lejos el mayor mercado europeo para los textiles y el vestuario, y en particular, para la seda. Alemania ha importado una gran variedad de prendas de vestir, accesorios (especialmente fundas para cojines) y telas para recubrimiento mural. Casi toda la ropa de seda procede de China. La India y Tailandia han podido penetrar con éxito el mercado alemán, gracias a sus productos para la decoración interior confeccionados con telar manual. El consumidor alemán exige buena calidad y está dispuesto a pagar un poco más para conseguirla.




    Japón

    Principal consumidor

    Tradicionalmente el principal consumidor de seda, en los años 1960 Japón dependía enteramente de la producción local, destinada sobre todo a la confección de quimonos. Desde los años 1970, la producción local ha menguado de 20.000 toneladas a menos de 2.000. Eel país depende ahora de las importaciones, en particular de China. La proporción de la seda cruda usada en la confección de quimonos pasó de 90% en los años 1970 a cerca de 50% en la actualidad. La seda es poco utilizada en la decoración interior. La menor actividad de los fabricantes ha tenido graves repercusiones para la sericultura brasileña, fundamentalmente orientada hacia el mercado japonés.




    Los desafíos actuales

    Surgen competidores. Las nuevas fibras sintéticas son cada vez más perfeccionadas. Al tacto y a la vista se comparan con la seda, pero su cuidado es más fácil. La viscosa y el poliéster han logrado así ocupar una parte del mercado de la seda.

    Cambio de imagen. Tras el auge efímero de la seda lavada con arena, el sector descubrió que este producto había dañado la imagen selecta del sector. Por ahora, nada se ha emprendido a nivel internacional para mejorarla, lo que muestra una falta de cohesión entre los interesados.

    Debilidad económica regional. En el período de rápido crecimiento y aumento sostenido del nivel de vida, los mercados de Asia había mostrado un interés creciente por los productos de seda. Sin embargo, la reciente crisis económica de Asia meridional provocó una importante reducción de las ventas.

    Desaparecen los centros de producción. Los centros de producción de seda están cerrando uno tras otro, particularmente en el Japón y la República de Corea a raíz de la industrialización de ambos países. En China, Tailandia, Brasil y otros países, millones de familias del medio rural se encuentran ante la disyuntiva de continuar o no con la producción de seda. El sector podrá difícilmente recuperarse si los agricultores lo abandonan. La manipulación del gusano de seda exige un trabajo riguroso y disciplinado, que se aprende a lo largo de generaciones.

    La promoción de la seda

    Una solución posible para superar los problemas de la industria de la seda es la promoción genérica. Sin embargo, en la actualidad no hay iniciativas concertadas para mejorar la imagen de la seda en los mercados internacionales. Un ejemplo que podría imitarse es la campaña emprendida por la Unión Europea para promover el lino en el segmento de las prendas de moda. El lino se empleaba tradicionalmente en productos para el hogar, como manteles y servilletas, pero al cabo de diez años de promoción ha logrado ocupar un lugar junto a las demás fibras usadas en las colecciones de moda.

    La promoción de la seda debería tener por objeto restaurar la imagen del material, aprovechar las nuevas tecnologías y la evolución del mercado, y alentar la producción. Toda campaña necesita recursos financieros y coordinación, y a veces sus frutos se recogen sólo después de algunos años. Un método eficaz podría ser la colaboración en el seno de las asociaciones sectoriales con el fin de lanzar campañas nacionales destinadas a los principales mercados consumidores.

    Otra alternativa podría ser el trabajo en cooperación con los grandes detallistas de Europa y los Estados Unidos. Para optimizar los efectos de la promoción, lo ideal sería definir un plan de acción para todo el sector.

    Del análisis de las tendencias más recientes efectuado por el CCI se desprende que la promoción de la seda debería abarcar los siguientes elementos:

    Imagen del producto

    Debería hacerse hincapié en que la seda es un producto de lujo y compatible con la protección del medio ambiente.

    Demanda de mezclas de seda y de seda de punto

    La aparición de mezclas de seda es una de las respuestas al desafío planteado por las fibras sintéticas. Aunque últimamente se han producido mezclas de seda con fibras diversas, como algodón, lino, lana e incluso poliéster, los productores de los países en desarrollo no han progresado mucho en este campo. Si quieren ser competitivos, es imprescindible que intensifiquen sus investigaciones y mejoren su tecnología.

    Los productos de géneros de seda de punto respondieron a las exigencias del mercado en cuando a la comodidad de las prendas, sobre todo durante el auge de la seda lavada con arena. Los consumidores apreciaron su suavidad, estilo ligero y facilidad de cuidado. La seda de punto presenta la doble ventaja de ser un tejido de aspecto informal de calidad, que logra venderse a precios muy competitivos. China ha conseguido notables avances en esta categoría. Después de introducir la ropa interior térmica de seda para actividades al aire libre, comenzó a exportar otras prendas de seda de punto. Esta vía tiene, en principio, un potencial de crecimiento razonable para muchos países en desarrollo.

    Nuevas categorías de productos

    Existen otras posibilidades de crecimiento para las telas de seda, por ejemplo, en la decoración de interiores.

    El papel de Asia

    A mediano plazo, el mercado asiático será crucial, pues el consumo seguirá siendo importante, e incluso es probable un aumento. No obstante, habida cuenta de las dificultades actuales, también es importante salvaguardar su papel como productores.

    Consciente de esta necesidad, el Banco Mundial está renovando el sector de la sericultura y la producción de seda en Bangladesh. En este país (como en la India) la seda se utiliza desde tiempos remotos en la confección de saris, y el aumento de la producción del tejido tiene por objeto reducir las importaciones de seda cruda, y al mismo tiempo crear una nueva materia prima local destinada a las exportaciones de prendas de vestir.

    El CCI y el sector de la seda

    Desde hace 13 años, el CCI se ha asociado con empresas, gobiernos y asociaciones sectoriales para promover la seda y los productos de seda en los países productores, sobre todo de Asia. En particular, el Centro ha trabajado en colaboración con interlocutores como la Asociación Internacional de la Seda, la Comisión Serícola Internacional (ambas con sede en Lyon, Francia) y las organizaciones sectoriales de países en desarrollo, entre las que figuran la Corporación Nacional de Importación y Exportación de Seda (China), la Comisión Central de la Seda y el Consejo de Exportación de la Seda (India), y la Asociación de la Seda (Tailandia).

    Los proyectos del CCI ofrecieron a la industria de la seda la posibilidad de fomentar sus productos y mercados. El CCI aportó asesoramiento en técnicas de producción como teñido y estampado, diseño, fabricación y escalado de patrones, y corte. Las empresas participantes pudieron conocer nuevos mercados y clientes gracias a las misiones de contacto en otros países. El lema era constante: ofrecer productos elaborados y terminados, a fin de incrementar el valor añadido y mantener la competitividad.

    El CCI lleva adelante un proyecto con productores de telas de seda de punto de la República Popular Democrática de Corea, para ayudar a este país a lanzar una nueva colección en los mercados europeos y japonés.

    El CCI publica dos veces al año Silk Review, que analiza las tendencias internacionales de la producción y el comercio de la seda. Desde la primera edición, en 1988, la publicación se ha actualizado en cuatro oportunidades. Silk Review 1997 se distribuye gratuitamente a los lectores de países en desarrollo y se vende por US$ 40 a los lectores de países desarrollados. Se prepara la edición de 1999.

    El año pasado, el CCI y el PNUD produjeron el documental «Silk: Tradition with a Future?» (Serie Azimuths). Este cortometraje, de 9 minutos, presenta la sericultura y la producción de seda en las aldeas de los países en desarrollo, actividad que sigue viva a pesar de la industrialización creciente de los países productores tradicionales.

    Las organizaciones que realizan campañas de promoción genérica pueden solicitar una copia de este documental.

    Antero Hyvärinen es Oficial Superior de Desarrollo de Mercados en la rama textil y prendas de vestir, del CCI