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    Indicadores de la capacitación digital

     

     
     
    © Centro de Comercio Internacional, Forum de Comercio Internacional - No. 3/2003

    Las pequeñas empresas de los países en desarrollo pueden ser más competitivas gracias a las TIC, participando en nuevos sectores de exportación, simplificando sus operaciones e interactuando más eficazmente con sus interlocutores comerciales. He aquí algunas recomendaciones sobre cómo integrar las TIC al comercio.

    Se ha dicho que la Ruta de la Seda del siglo XXI está pavimentada con cables de fibra óptica y redes de telecomunicaciones. El uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) abre nuevas posibilidades comerciales para las pequeñas empresas de los países en desarrollo, a condición de que vayan más allá de la simple conexión a la internet, potenciando su capacidad de empresa digital e invirtiendo en alianzas estratégicas.

    Esperanza, exageraciones y realidad

    • Esperanza. A finales de los noventa se pensaba que la internet iba a aportar eficacia e innovación a la empresa. Así ocurrió.
    • Exageraciones. Desgraciadamente, en medio de la euforia de las puntocom, estas ilusiones se desvirtuaron de muchas maneras. Se llegó a creer que las fronteras geográficas habían desaparecido, que el tamaño de las empresas y las marcas registradas ya no contaban, y que los mercados reales serían sustituidos por los mercados electrónicos. Las empresas aceptaron la idea de que bastaba con tener un nombre de dominio fácil de recordar y un sitio web llamativo, y olvidaron que las reglas básicas del mundo empresarial no habían cambiado.
    • Realidad. Hoy, las tecnologías no son baratas. Operar en la internet acarrea nuevos riesgos para las empresas, como el fraude electrónico y los virus. Muchos países en desarrollo no disponen aún de mecanismos jurídicos sobre comercio-e. Las transacciones dependen de la confianza, y ésta, de las relaciones de cada operador. Las relaciones conservan su importancia, y no han sido sustituidas por el mundo digital.
    Esto no significa que no queden oportunidades de aumento de las exportaciones para las pequeñas empresas que utilizan las nuevas tecnologías. Al contrario. Lo que sí ocurre es que mientras que las principales actividades empresariales pueden desarrollarse en la internet, las PYME se limitan a usar el correo electrónico. En realidad, las PYME pueden encontrar grandes beneficios en línea: estudios de mercado, subastas, mercados electrónicos sectoriales o geográficos, servicios especializados (como las exportaciones personalizadas), servicios basados en las TI (como la transcripción de datos médicos) y administración pública en línea. Las tecnologías inalámbricas están ofreciendo otros canales, como la mensajería SMS, y los servicios de reconocimiento vocal, aplicables a la gestión de cadenas de abastecimiento y la mercadotecnia.

    Estas oportunidades reflejan las tendencias principales del mundo de hoy: globalización, regionalización de los acuerdos comerciales, digitalización de las actividades económicas (estudios de mercado en línea y comercio por internet) y las comunicaciones (primacía del soporte electrónico), y deslocalización (por ej.,
    la instalación de centros de atención telefónica en la India o Filipinas).

    Las ocho "C" de la capacitación digital

    La utilización de las TIC requiere recursos muy concretos. Al evaluar el grado de preparación nacional para exportar sirviéndose de medios electrónicos - es decir, la capacitación digital -, los planificadores deberían tener en cuenta las ocho "C": conectividad, contenido, comunidad, comercio, capacidad, cultura, cooperación y capital. Estos ocho aspectos se analizan con respecto a los dos posibles usos de las nuevas tecnologías: las TIC como instrumento, por ejemplo, para aumentar la eficacia de los métodos de producción, y las TIC como sector económico productor, por ejemplo, de programas y equipo.

    TIC + personal calificado = capacitación digital

    Las ocho "C" permiten comprender el éxito de países como la India y Filipinas, donde junto con grandes diferencias sociales y económicas hay capacidades digitales muy avanzadas en programación informática, centros de atención telefónica y servicios de apoyo técnico y de gestión de contenidos. Las TIC constituyen sectores económicos en sí mismos, promovidos por grupos de interés y por políticas de desarrollo de los recursos humanos necesarios, tarifas reducidas para el acceso a internet e incentivos fiscales. Otros sectores (subcontratación de procesos empresariales, diseño y fabricación de piezas de automóvil) están incorporando las TIC para mejorar la producción y la distribución.



    ¿Tiene su país un buen grado de preparación digital?

    Las ocho "C" permiten evaluar oficiosamente la capacidad de un país para mejorar la eficacia de las empresas o desarrollar nuevos sectores de exportación usando las TIC.

    Las TIC como instrumento

    Las TIC como sector económico

    Conectividad

    ¿Tienen las TIC precios abordables? ¿Se ha generalizado la oferta (computadoras personales, acceso a internet, programas), al público y las PYME?

    ¿Dispone su país de segmentos de producción de TIC (equipos, programas informáticos y servicios)?

    Contenido

    ¿Se ofrecen contenidos (extranjeros y nacionales) de uso cotidiano a los particulares y las PYME?

    ¿Se generan contenidos en los idiomas locales? ¿Son utilizados o consultados estos contenidos en el extranjero?

    Comunidad

    ¿Hay foros, en línea o físicos, donde el público y las PYME pueden debatir sobre las TIC y otros temas?

    ¿Es el país una plataforma de debate e intercambios para el sector mundial de las TIC?

    Comercio

    ¿Hay una infraestructura (técnica, jurídica) de comercio-e para el público, las PYME y entidades públicas? ¿Cuál es el volumen de las transacciones electrónicas?

    ¿Existen en el país tecnologías y servicios autóctonos de comercio-e? ¿Se exportan?

    Capacidad

    ¿Tienen el público y las PYME la capacidad en recursos humanos (técnica, de gestión, sobre políticas, jurídica) necesaria para utilizar las TIC cotidianamente y con eficacia?

    ¿Tiene el país la capacidad de recursos humanos (en las esferas de la técnica, gestión, políticas y derecho) para crear y exportar TIC, y marcar pautas?

    Cultura

    ¿Existe una actitud abierta y progresista entre los responsables de las políticas, PYME, educadores, ciudadanos y medios de comunicación, en el sentido de adoptar y dominar las TIC? ¿O tal vez predomina la inquietud ante los cambios culturales y políticos que conllevan las TIC?

    ¿Hay empresarios y directivos dinámicos y suficientemente competentes para crear empresas locales e implantarlas a nivel mundial?


    Cooperación


    ¿Hay una cooperación adecuada entre el público, PYME, universitarios, organizaciones no gubernamentales (ONG) y legisladores en torno a la creación de condiciones favorables al uso de las TIC?

    ¿Hay en el país un entorno normativo favorable a la creación, fusión y adquisiciones de empresas de TIC, y al establecimiento de vínculos con los nacionales en el extranjero?

    Capital

    ¿Hay recursos financieros suficientes para invertir en infraestructuras y formación en la esfera de las TIC? ¿Cuál es el nivel de las inversiones extranjeras directas?

    ¿Hay un sector de empresas de capital mixto? ¿Están invirtiendo en el extranjero? ¿Cuántas empresas internacionales operan en el mercado local de las inversiones en capital? ¿Hay mercados de valores abiertos a la cotización pública?



    Las PYME en el mundo digital

    Las TIC no son un atajo para el éxito comercial. La actividad mercantil sigue siendo difícil, pero las nuevas tecnologías abren posibilidades de innovación y eficacia, a condición de contar con las competencias necesarias.

    Las PYME deberían comenzar por poner en orden su propia "casa digital", antes de lanzarse a la arena internacional. Las cuatro recomendaciones o principios siguientes pueden ayudarles a avanzar por la nueva "Ruta de la Seda digital", es decir, la internet y los medios inalámbricos.
    • Incorporar tecnologías a los procesos de negocio. Dar prioridad a las aplicaciones de utilidad interna, desde protección antivirus y diseño de sitios web hasta gestión de conocimientos e información comercial. Ya no basta con navegar en la internet, o usar el correo-e. Ahora abundan las aplicaciones empresariales de TIC: almacenamiento de datos, planificación de recursos, mercados digitales, motores de búsqueda y sistemas de gestión de contenidos. Desarrollar las competencias de la empresa para manejar instrumentos digitales. Las tecnologías inalámbricas - como los SMS y el reconocimiento vocal - aplicadas a la coordinación de las cadenas de abastecimiento, permiten recortar costos.
    • Integrar medios físicos y medios electrónicos. La verdadera fuerza de las TIC (como la internet) se aprovecha mejor combinando recursos físicos y recursos virtuales. En otras palabras, no se deben ignorar enteramente los medios tradicionales, como la documentación impresa, los catálogos, la venta directa por correo o los locales de atención al público. Al mismo tiempo, la internet permite, por ejemplo, participar en "ferias virtuales", que son una buena oportunidad para el encuentro entre compradores y vendedores. Por ende, se debe prestar atención a la calidad de los instrumentos de comercialización, en línea y físicos (por ej., sitios web y envío de muestras de productos), ya que la internet es usada por los compradores potenciales para comparar y evaluar productos de todo el mundo.
    • Formular estrategias de colaboración. Las PYME pueden formar alianzas con agrupaciones sectoriales, consorcios comerciales y entidades públicas que también se ocupen de mejorar la capacitación digital de la pequeña empresa. Las plataformas de comercio entre empresas (B2B) tienden a organizarse en torno a agrupaciones empresariales ya existentes, y las PYME deberían asociarse con estas redes. Además, las PYME pueden participar en los foros que fijan, por ejemplo, los conjuntos de caracteres que se utilizarán para las lenguas locales (de las minorías nacionales) o los criterios para los pagos electrónicos, temas que revisten gran interés y utilidad para estas empresas. Por otra parte, muchos ciudadanos de países en desarrollo residen en países industrializados con una infraestructura de comercio-e muy avanzada. Las redes de nacionales en el extranjero pueden ayudar a las PYME a aumentar su presencia en esos mercados, mediante la promoción comercial y la cooperación tecnológica.
    • Potenciar la presencia en internet. Los sitios web de muchas PYME son simples versiones digitales de los folletos impresos destinados a la clientela local. Para aprovechar cabalmente las ventajas de la WWW, hay que diseñar sitios destinados a un público mundial, con datos sobre procesos y contactos para la exportación, opiniones de clientes, recortes de prensa, informes de entidades de evaluación y comparaciones con competidores de otros países.

    Las TIC en la empresa

    Muchos de los primeros proyectos de uso de las TIC en los países en desarrollo fracasaron. No obstante, incluso en las etapas tempranas de la búsqueda de información, la internet ofrece una profusión de recursos a las PYME comerciales: datos sobre productos y servicios, señas de contacto de compradores y vendedores, cuestiones normativas (aduanas, aranceles, impuestos, otros gravámenes), logística (transporte terrestre y marítimo), financiación (seguros, banca) e información sobre mercados (novedades, actualizaciones).

    Gracias a las 8 "C" y los cuatro principios de la "Ruta de la Seda digital", las PYME pueden emprender iniciativas de comercio electrónico y empresa digital por sí solas (unilaterales), asociadas con una PYME de otro país (bilaterales), en países vecinos (regionales), por intermedio de organizaciones de ámbito mundial (multilaterales, o sectoriales) o con comunidades distintas.

    La sociedad de la información no se reduce a la conectividad con la infraestructura mundial de información; además, comprende la accesibilidad de contenidos, la formación de agrupaciones en línea y físicas, y la capacidad para crear y gestionar espacios de información. También se trata de comportamientos culturales, arraigados y nuevos, de motivaciones comerciales y de otra índole, y de un espíritu de cooperación y de aprendizaje permanente.


    Pioneros de la "Ruta de la Seda digital"

    Muchas empresas están adoptando con buenos resultados los principios de la "Ruta de la Seda digital" para asegurar su competitividad en el siglo XXI. Por ejemplo, http://www.freemarkets.com organiza subastas en línea y también subastas inversas, de suministros y materiales de muchas regiones del mundo. Otros operadores se concentran a nivel nacional (http://www.procurehere.com en Malasia). Las PYME están recurriendo a estas redes en búsqueda de posibilidades comerciales.

    Los pescadores del Estado de Kerala (sur de la India) están utilizando teléfonos celulares para reorganizar las cadenas de distribución mientras las embarcaciones se encuentran faenando, en función de los mejores precios en los distintos mercados. Desde que es posible comunicarse con los puertos y mercados a fin de conocer los mejores precios de compra para las capturas diarias, las utilidades de algunas pesqueras han aumentado hasta en 100% en la campaña principal. Todo puede planificarse mientras las flotas están en el mar: rumbos, zonas de pesca e incluso las especies por capturar.

    Africa Online, operador de comercio-e y proveedor de acceso a internet, se ha asociado con varias universidades para ofrecer cursos sobre comercio-e y creación de capacidades a PYME de países africanos como Kenya, cursos que también se imparten por medio de una red de cibercafés.

    Entre los países cuyas PYME usan las redes digitales de nacionales en el extranjero figuran Cuba (remesas de divisas) y Etiopía (servicios de regalos). Los pequeños y medianos operadores turísticos de Tailandia están usando sitios web y correo-e para registrar reservaciones, especialmente de visitantes que ya han estado en el país.


    El Dr. Madanmohan Rao (madan@inomy.com) es Director de publicación de dos colecciones, The Asia-Pacific Internet Handbook y The Knowledge Management Chronicles, de Bangalore (India).