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    Gacetilla: Crecimiento e innovación en un clima de cambio

     

     
     
    Forum de Comercio Internacional - No. 1/2010

    Después de Copenhague

    La 15ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP15) celebrada en Copenhague en diciembre de 2009 congregó a las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y más de 100 países suscribieron el Acuerdo de Copenhague que no es vinculante. Se prometió destinar más de $EE.UU. 30.000 millones a ayuda climática entre 2010 y 2012 para contribuir a que los país pobres puedan afrontar los impactos del cambio climático.

    Según Yvo de Boer, Secretario Ejecutivo de la CMNUCC, la COP15 tuvo tres resultados clave: la inclusión del cambio climático al más alto nivel de gobierno, un consenso político a largo plazo sobre la respuesta global al cambio climático y negociaciones que hicieron avanzar hacia su plena realización, el conjunto de decisiones relativas a la rápida aplicación de medidas sobre el clima.



    Recientemente, representantes de las principales economías del mundo mantuvieron reuniones en Washington para preparar la COP16 de la ONU que se celebrará en Cancún, México, el próximo diciembre.



    Acciones Unidas: El mundo necesita una revolución de energía limpia





    El 28 de abril, Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU, presentó el informe de su Grupo Asesor sobre Energía y Cambio Climático en el que se propone garantizar "el acceso universal a servicios de energía moderna" para 2030 y se subraya la necesidad de reducir la intensidad energética en un 40 por ciento para ese mismo año.





    "No podremos lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio [reducción de la pobreza] sin el pleno acceso a una energía moderna sostenible", dijo el Sr. Ban y subrayó que naciones ricas y pobres necesitan "una revolución de energía limpia" para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global.





    Señalando a escala mundial 1.600 millones de personas carecen de acceso a la electricidad y 2.000 a 3.000 millones dependen de fuentes tradicionales de energía como leña, turba y estiércol, el Sr. Ban añadió que el acceso a la electricidad debía ampliarse del modo más limpio y eficiente posible.





    En el informe se dice que esos objetivos ambiciosos podrán alcanzarse mediante la innovación tecnológica, estrategias nacionales y una financiación internacional que sean apropiadas y engloben innovadores mecanismos financieros, financiación climática y participación del sector privado.







    Resultados alentadores del índice de competitividad climática 2010





    El Índice de Competitividad Climática (ICC) muestra que, a pesar de la incertidumbre en torno a las negociaciones internacionales sobre el clima, en el primer trimestre de 2010, los países avanzaron rápidamente con estrategias de crecimiento de bajo carbono. En las conclusiones se señala que pese a ciertas lagunas de implementación y rendición de cuentas, el 46 por ciento de los países registra alguna mejora en términos de responsabilidad climática desde la Conferencia de Copenhague en diciembre de 2009.





    Elaborado por AccountAbility, instituto independiente y sin ánimo de lucro, en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, este es el estudio más completo que se haya publicado hasta la fecha acerca del avance de los países en la creación de empleos verdes y crecimiento económico mediante productos y servicios de bajo carbono.





    A partir del ICC se prevé que el mercado global de productos y servicios de bajo carbono superará los $EE.UU. 2 billones en 2020. Ahora bien, para que así sea, los países tienen que contar con ambiciosas estrategias de competitividad climática e infraestructura institucional a fin de construir mercados y convencer a inversores.

    Más información en: www.accountability.org

    Evaluación de los recursos forestales mundiales 2010



    Según esta publicación de la FAO, la deforestación global, sobre todo la conversión de selvas tropicales en tierras agrícolas, muestra señales de reducción en los 10 últimos años, pero en muchos países prosigue a un ritmo alarmantemente rápido. En este estudio que abarca 233 países y es la evaluación más exhaustiva hasta la fecha, se indica que cada año del último decenio se convirtieron en tierras destinadas a otros usos o se perdieron por causas naturales cerca de 13 millones de hectáreas de bosques en comparación con unos 16 millones de hectáreas anuales en la década de 1990.





    "Por primera vez, estamos en condiciones de demostrar que la tasa mundial de deforestación registró una regresión, gracias a los esfuerzos desplegados de forma coordinada en los planos local e internacional", sostuvo Eduardo Rojas, Director General Adjunto del Departamento Forestal de la FAO, pero añadió que "en muchos países persiste un índice de deforestación muy alto y que la superficie de bosques primarios -bosques no alterados por la actividad humana- sigue disminuyendo, por lo cual, los países deben redoblar esfuerzos para conservarlos y gestionarlos mejor".



    Impacto de los cierres del espacio aéreo europeo en los exportadores africanos

    Los cierres del espacio aéreo europeo el 14 de abril, a causa de la erupción del volcán islandés Eyjafjallajokull, tuvieron un efecto perjudicial para los exportadores de muchos países en desarrollo y, en particular, para productores africanos de bienes perecederos. Dado que Europa es el primer destino de la exportación de productos hortícolas de África como las flores cortadas, este sector fue el más afectado, pero otros también se vieron gravemente perjudicados, entre ellos, el sector pesquero.

    Los países de África oriental fueron particularmente golpeados porque los productos hortícolas, gran parte de los cuales se transporta por vía aérea, son una gran fuente de ingresos para las economías de la región. Esta crisis revela la vulnerabilidad del transporte aéreo y de quienes dependen de él.

    La Unión Europea sugirió que se podría compensar a las compañías aéreas por las pérdidas sufridas. Pero no se hizo ninguna sugerencia similar en términos de asistencia gubernamental a productores de países africanos, dejando que tanto éstos como los exportadores de toda África afronten solos los efectos de la crisis.