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    El sector de los servicios ambientales: Grande, y todavía creciendo

     

     
     
    © Centro de Comercio Internacional, Forum de Comercio Internacional - No. 2/2001

    Apenas conocido por el gran público, el sector de las tecnologías, productos y servicios ambientales ha alcanzado en 20 años un tamaño comparable al de las industrias aeroespacial y farmacéutica, con una cifra de negocios de unos US$ 450.000 millones en 2000. En 2010, dicha cifra debería ser de US$ 640.000 millones. De este total, más del 15% corresponderá a los países en desarrollo y emergentes.

    El sector está mal definido...

    En primer lugar, ¿qué son las industrias ambientales? Según la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), "industria ambiental es todo conjunto de actividades de producción de bienes y servicios destinados a medir, prevenir, limitar y minimizar o remediar los daños ambientales provocados al agua, el aire o el suelo, así como los problemas relacionados con los desechos, el ruido y los ecosistemas". Este sector se ocupa de la gestión de desechos, la contaminación del aire, los problemas del agua y los desechos, y los servicios y equipos ambientales. En todo caso, con una estructura en plena mutación y crecimiento, el sector no está claramente definido y es escasamente reconocido como tal. Mientras que Canadá, Japón y Estados Unidos han adoptado definiciones de carácter amplio, Italia, Alemania y Noruega se han dotado de definiciones restrictivas. Como es lógico, estas diferencias se repercutirán en la recolección de datos sobre el sector.

    ... lo que entorpece su liberalización

    Más importante aún es la confusión que estas discrepancias podrían suscitar en el marco de la aplicación de los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En efecto, dos de estos acuerdos regulan el comercio de los bienes y los servicios, distinción que pierde toda claridad en el campo ambiental cuando se tratan, por ejemplo, las cuestiones de alcantarillado y tratamiento de aguas de desecho o de gestión de desechos sólidos. Esto podría plantear dificultades a la liberalización del comercio internacional de las industrias ambientales; como sea, por lo menos hoy se tiene conciencia de tales dificultades. Durante los preparativos de las negociaciones del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) en 2000, se redactaron varios documentos de debate en los que se sostenía que en las futuras negociaciones debería integrarse el comercio de bienes y servicios ambientales.

    El sector crece con más rapidez en los países en desarrollo

    Aunque en la actualidad dominan este mercado el Japón y los países desarrollados de Europa y América del Norte, los mercados de países en desarrollo y emergentes crecen rápidamente a medida que la protección del medio ambiente va cobrando mayor prioridad. Los países en desarrollo que registran altas tasas demográficas y de desarrollo necesitan bienes y servicios ambientales. Además, los programas de financiación de los organismos de asistencia dan una mayor importancia al desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente.

    Rápido aumento de las partes de mercado

    En 1995, los países en desarrollo y emergentes controlaban menos del 10% del mercado ambiental, proporción que se estima pasará a 15% en el siglo XXI. Esto da una idea de la rapidez con que, según las previsiones, estos países ampliarán la prestación de servicios ambientales. La Joint Environmental Markets Unit del Reino Unido considera que, hasta el año 2010, los países en desarrollo y en transición incrementarán sus sectores ambientales en un 10% anual, con una cifra de negocios total de US$ 178.000 millones, mientras que los países desarrollados sólo lo harán entre un 3% y un 5%, lo que de todas maneras les permitirá seguir llevándose la parte del león de este mercado (unos US$ 773.000 millones).

    Factores del crecimiento

    En Norteamérica, las repercusiones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) y la demanda de servicios ambientales a lo largo de la frontera entre los Estados Unidos y México serán fuerzas esenciales para este mercado. Los cambios en la legislación y las normativas ambientales reclamados por los consumidores de todo el mundo (ISO 14000) también abren nuevas oportunidades en el campo de los servicios ambientales para las empresas nacionales y también las extranjeras. La Unión Europea (UE), dividida entre el sistema globalmente maduro de sus Miembros septentrionales y las infraestructuras aún en desarrollo de los Miembros del Sur, estipuló recientemente que los países candidatos a la adhesión también deben tomar medidas para armonizar las leyes nacionales con la legislación ambiental adoptada por la UE.

    La presión pública

    En Asia, las autoridades nacionales y locales se ven confrontadas a una opinión pública que exige de forma cada vez más insistente la adopción de medidas concertadas. En los últimos diez años, el sector privado ha introducido notables mejoras, como la adopción de sistemas de gestión ambiental. Esta tendencia debería mantenerse, ya que las empresas comprenden que estas "credenciales" ecológicas son favorables a sus estrategias de exportación.

    Creación de infraestructuras

    En China, las autoridades ambientales no encuentran el personal calificado y tienen dificultades para hacer respetar la legislación en el sector industrial, en gran medida estatal. No obstante, en un marco de industrialización creciente y de multiplicación de las medidas estatales de protección ambiental, se estima que este mercado crecerá en un 10% - la tasa más importante de los países en desarrollo -, pasando de US$ 5.000 millones en 2000 a US$ 15.000 millones en 2010.

    En la India, a pesar de la legislación adoptada en los últimos años, el marco normativo sigue siendo insuficiente. Por ende, se piensa que el principal motor del mercado ambiental será el desarrollo de infraestructuras en los sectores de la energía y de la administración municipal. Se estima que los servicios ambientales registrarán una cifra de negocios total de US$ 7.000 millones en 2010.

    Brasil y Chile cuentan con las normativas más avanzadas de Sudamérica, pero los mecanismos de aplicación son todavía incipientes. Todo indica que el crecimiento futuro de los servicios ambientales será impulsado por proyectos de infraestructura y de privatización, reforzados por una aplicación más rigurosa de la legislación vigente. Actualmente, se estima que la facturación del mercado regional será de US$ 15.000 millones en 2010.

    Privatización y reforma

    Según los informes de los países de Europa Oriental, el deterioro ambiental disminuyó paulatinamente desde el inicio del proceso de transición hacia la economía de mercado, incluso en las zonas más contaminadas. Con todo, el crecimiento de los servicios ambientales se encuentra hoy estancado por falta de recursos. Se estima que en 2010 su cifra de negocios llegará a US$ 23.000 millones. El proceso debería ser impulsado por la reforma legislativa y administrativa, la privatización, las grandes inversiones en infraestructuras ambientales, las iniciativas de los sectores industrial y energético, y los aportes financieros de diversos programas de asistencia.

    Un sector de gran potencial

    Los servicios ambientales, considerados separadamente de las ramas de los equipos o recursos, cubren aproximadamente el 50% de este mercado. El resto se reparte entre la gestión de desechos sólidos (22,6%), el tratamiento del agua (14,3%), la consultoría e ingeniería (5,9%) y los servicios industriales y de emergencia (3,3%). Habida cuenta de la demanda creciente de una mejora de la gestión ambiental, se prevé un crecimiento global de 7% a 10% anual.

    Los Estados Unidos generan cerca del 80% del total mundial de desechos peligrosos, y son por ende el mayor mercado para los equipos y sistemas de tratamiento de estos desechos. Entre los segmentos de mayor demanda figuran los equipos de tratamiento de productos químicos, incineración y procesamiento.

    Durante los últimos diez años, el crecimiento del mercado del reciclaje se ha situado entre un 7% y un 13% anual, tendencia que no debería cambiar. Entre las tecnologías de demanda creciente se incluyen la ultrafiltración - que permite reducir el uso de solventes de aceites y pinturas -, la limpieza por vibración - aplicada en microelectrónica para reducir la producción de sedimentos -, y procesos como la neutralización, la detoxificación y la evaporación. Los motores más destacados de este mercado son la aplicación de la legislación ambiental y la obligación de cumplir las elevadas normas de reciclaje fijadas por los países europeos, Estados Unidos y el Japón.

    En los segmentos de la gestión de los recursos hídricos y de las aguas de desecho - que representan hasta un 40% del mercado ambiental en su conjunto, según la definición de mercado que se utilice - se prevé una mayor demanda de sistemas automatizados, de instalaciones de tratamiento secundario y terciario, y tecnologías de tratamiento de aguas de desecho, en particular de sistemas informatizados de control, sistemas aeróbicos para la eliminación de contaminantes y la inyección de aire para sistemas de limpieza de aguas subterráneas.

    El control de la contaminación del aire ha crecido rápidamente en los últimos 20 a 30 años. Sin embargo, las transacciones internacionales son escasas en este segmento, que está dominado por unas pocas grandes empresas. En los próximos diez años, las tasas de crecimiento más altas se registrarán probablemente en técnicas como la limpieza microbiana, las electromembranas, los convertidores catalíticos, la desulfuración de gases de combustión y los depuradores de gases por vía húmeda y de gases de chimenea. La demanda será impulsada por las industrias petroquímica, siderúrgica, energética y automotriz.

    Un futuro prometedor

    En 1998, la OCDE presentó el informe titulado "La industria mundial de los bienes y servicios ambientales" (disponible sólo en francés e inglés), en el que señalaba los futuros factores de competitividad de este sector:

    - Innovación tecnológica. Se ha estimado que el 50% de los bienes ambientales que se usarán dentro de 15 años no se han creado todavía.

    - Calidad y rendimiento de los servicios. Capacidad para adaptarse a las necesidades de la clientela y para producir dispositivos eficaces y de fácil manejo.

    - Estrategias de comercialización y exportación. Éstas deberán ajustarse a la creciente globalización y a las nuevas oportunidades de mercado.

    - Flexibilidad de la producción. Conforme vayan cambiando las normas, será necesario introducir cambios rápidos y de bajo costo en los productos.

    Las economías habituales de escala y de costos son factores menos importantes. Son cada vez más necesarias las grandes empresas con competencias más amplias. Las soluciones personalizadas dependen del rendimiento, y la innovación puede ser más importante que el precio.

    La adopción de normas ambientales de vigencia mundial redundará en una extensión de los mercados internacionales. La privatización y desreglamentación de servicios públicos, como el agua y la electricidad, incrementará las posibilidades de participación de las empresas extranjeras. La consolidación del sector y el aumento del tamaño de las empresas también contribuirán a aumentar la internacionalización.

    Aunque las industrias ambientales de Alemania, Japón y Estados Unidos controlan las partes más grandes en casi todos los mercados internacionales, algunos países pequeños como Finlandia y Noruega también cuentan con industriales de vocación internacional que exportan cerca del 50% de su producción. Por su parte, Australia, Canadá y el Reino Unido se esfuerzan por aumentar sus exportaciones de productos ambientales.

    Artículo basado en la publicación del CCI Implications of World Trade Organization Agreements for International Trade in Environmental Industries. Las conclusiones del libro provienen de las mesas redondas empresariales organizadas en 1997 y 1998 en la India, Filipinas, Malasia, Pakistán y Tailandia. Se pueden solicitar más detalles a Nicolai Sëmine, Coordinador del CCI para cuestiones ambientales (semine@intracen.org).




    Empresas y medio ambiente: WIMBY y NIMBY

    Independientemente de lo que digan las empresas, los motivos del traslado de la producción a otros países no son casi nunca claros. Los críticos han citado como causas "reales" la búsqueda de mano de obra barata, sindicatos débiles, reglamentaciones sanitarias y de seguridad no aplicadas, y normas y reglamentos ambientales poco rigurosos. La práctica de deslocalización hacia horizontes más favorables para escapar a las normativas del propio país ha sido apodada con el mote de "WIMBY" (del inglés Welcome In My Back Yard = "bienvenido a mi patio"), complementario de "NIMBY" (Not In My Back Yard = "ya no está en mi patio").

    Al comienzo de los años 1990 se conocieron varios casos de WIMBY. Hoy, las empresas más responsables implantadas en países en desarrollo aprovechan sus inversiones para transferir conocimientos y tecnología acordes con las normas ambientales más exigentes:

    - General Motors (GM), por intermedio de su filial Delphi, ha invertido más de US$ 1.000 millones en México, donde emplea a 75.000 personas. Después de una serie de auditorías voluntarias efectuadas durante tres años en todas sus fábricas para controlar la aplicación de las prácticas óptimas ambientales y el cumplimiento de las normas nacionales sobre salud y seguridad, GM recibió de las autoridades mexicanas una distinción como "empresa limpia".

    - La mayoría de las plantas de GM tratan sus aguas de desecho según un procedimiento que permite el reciclaje para los procesos de fabricación o la irrigación agrícola.

    - También se reciclan otros materiales (plásticos, cartón, solventes y otros productos químicos). La empresa aplica sus propias directrices ambientales, a menudo más exigentes que las previstas por la legislación mexicana.

    - En 1997, GM y las autoridades nacionales emprendieron un proyecto piloto de seguimiento de todos los desechos peligrosos, por medio de un sistema informatizado que incita a las empresas a organizar un procesamiento adecuado de tales desechos.

    - Las empresas multinacionales que han invertido en instalaciones industriales en todo el mundo han exportado a los países en desarrollo tecnologías de tratamiento de desechos generados por la producción (end-of-pipe).

    - Entidades de distintos ámbitos están adoptando un sistema de presentación de informes ambientales en sectores como la generación y distribución de electricidad, organismos estatales, empresas de suministro de agua y alcantarillado, compañías de aviación, conglomerados industriales, ingeniería y construcción y comercio minorista de alimentación. Estas iniciativas crean oportunidades de negocios para el sector de los servicios ambientales.