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    El comercio minorista prefiere las maderas certificadas

     

     
     
    © Centro de Comercio Internacional, Forum de Comercio Internacional - No. 2/2001

    Los principales vendedores minoristas de productos de madera están adoptando progresivamente las políticas de certificación, que difunden de forma más explícita.

    Una empresa británica - tercer vendedor minorista mundial de productos de madera y de construcción - informó hace poco que se había fijado un objetivo ambicioso: vender en sus locales del Reino Unido un 80% de productos de madera certificados. Más tarde, se fijarán metas análogas para sus filiales.

    Esta empresa recibe de proveedores aprobados por el FSC casi todos sus productos certificados, por lo general hechos de maderas sólidas. Sin embargo, la mayor parte de los 14.700 artículos que comercializa están fabricados con madera prensada o tableros de fibras de densidad media (MDF). Otro producto es el papel para decorar paredes, que se fabrica fundamentalmente de maderas recicladas.

    En cuanto a los productos reciclados, la certificación del FSC es más compleja que para los productos de fibras vírgenes. Por consiguiente, el FSC y el PEFC han reglamentado los contenidos porcentuales de fibras recicladas. A raíz de las críticas formuladas contra el FSC, de que habría fijado límites artificiales sin relación alguna con los productos o los procesos de fabricación, el comerciante de nuestro ejemplo ha preferido sustituir los certificados del FSC - en el caso de productos controvertidos - por notas con el contenido porcentual de productos reciclados. También ha decidido aceptar productos certificados por algunas entidades nacionales reconocidas, como el Sistema de Certificación Forestal de Finlandia.




    En agosto de 1999, la principal cadena de artículos para mejorar el hogar de los Estados Unidos anunció que, en un plazo de tres años, iba a dejar de comercializar productos de madera no certificada procedentes de zonas en peligro ecológico. Sus interlocutores comerciales deben lograr la certificación del FSC o demostrar que se proponen obtenerla a corto plazo. Esta empresa no descarta aceptar en el futuro los certificados de otras entidades.




    Un tercer ejemplo es el de una cadena minorista presente en todo el mundo, la que a fines de 1999 anunció que, desde el 1.º de enero de 2000, todas la maderas tropicales utilizadas en sus productos iban a proceder de bosques certificados por el FSC u otra entidad afín. El proyecto incluía especies tropicales como teca, meranti, palisandro y caoba.

    Dicha declaración tuvo una gran trascendencia, ya que esta empresa compra productos de madera a 56 países y distribuye sus productos en otros 28. Desgraciadamente, no precisó su política respecto de maderas de plantación de menor valor procedentes de zonas tropicales, ni tampoco los productos hechos con maderas de regiones boreales o templadas, que constituyen el 70% de sus importaciones.