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    Desarrollo del comercio: ¿Arte o ciencia?

     

     
     
    © Centro de Comercio Internacional, Forum de Comercio Internacional - No. 3/2005

    Foto: Digital Visions

    Actualmente, muchos reconocen que existen claros vínculos entre el comercio y el desarrollo. No obstante, sigue planteado el debate entre quienes preconizan un enfoque estructural y quienes buscan un espacio de libre creatividad en el desarrollo del comercio.

    El año pasado, el CCI celebró su 40.o aniversario. Su revista, Forum de Comercio existe desde su creación. En cada número se destacan y analizan aspectos clave del desarrollo del comercio internacional y, como es de suponer, en 40 años de análisis se han sacado numerosas conclusiones que el CCI va atesorando en las "mejores prácticas". Aun así, subsiste la cuestión de saber si es posible promover el comercio utilizando alguna fórmula mágica o si todo depende de la inventiva de una o varias personas.

    La cuestión: Propiciar la innovación

    Desde la fundación de Apple Computers en los años 70, el "garaje" es símbolo de numerosos triunfos de la visión y la perseverancia empresariales. Una estructura modesta, creada para otros fines, demostró que no se necesitaban forzosamente cuantiosos recursos financieros ni una infraestructura física para que una idea se abriera camino y prosperara.

    La Unidad de Promoción del Comercio de Lesotho, creada a mediados de la década de 1970, también estaba en un garaje. Disponía de un equipo y medios financieros modestos, pero las ideas proliferaban. A dos pasos del Ministerio de Comercio e Industria, ese garaje destacaba por su utilidad y sencillez, independencia y pragmatismo. El CCI ayudó a elaborar los planes e instrumentos de trabajo de esa unidad orientada a prestar servicios esenciales a las empresas.

    ¿Funcionó? Resulta difícil obtener pruebas contundentes, pero las estadísticas indican que sí. Entre 1977 y 1981, las exportaciones de Lesotho, expresadas en dólares, aumentaron a una media anual de 31%. La parte de los productos de exportación no tradicionales creció considerablemente, al igual que el número de mercados no tradicionales.

    La colaboración del CCI se focalizó en desarrollar la capacidad institucional para sustentar la energía y las ideas innovadoras de los empresarios. Asimismo, dio prioridad a la creación de redes entre personas capaces de abrir sendas originales. ¿Era el enfoque acertado? ¿Bastaba? ¿Dio resultado en todos los países en desarrollo? Las opiniones difieren.

    El debate: ¿La reforma política viene primero?

    En 1990, el Banco Mundial publicó el documento de trabajo Development Assistance Gone Wrong - Why Support Services Have Failed to Expand Exports. En este estudio de la División de Política Comercial se concluye que, en general, la ayuda exterior para servicios de apoyo al comercio es ineficaz y distrae la atención de la necesidad crucial de reformar las políticas, herramienta clave para mejorar los resultados del comercio nacional. Además, los autores sostienen que al centrarse en el desarrollo institucional, los donantes propiciaron la creación de entidades permanentes de promoción del comercio, que no es lo más indicado para países en etapas tempranas de desarrollo, y consideran que esas entidades defienden intereses creados que se oponen a los cambios necesarios.

    Lesotho no figura en el estudio pero, incluso si así fuera, dudo que los autores hubieran cambiado de opinión. Lo importante es que el documento dio lugar a un debate que sigue planteado.

    Justo un año antes, la División de Desarrollo de la Industria, del Banco Mundial, había publicado el documento Export Catalysts in Low-income Countries - Preliminary Findings from a Review of Export Success Stories in Eleven Countries. El objetivo de esa investigación en distintas empresas era definir los ingredientes que determinan el éxito del acceso a los mercados internacionales. Aunque reconocen que se trataba de experiencias circunstanciales, los autores concluyen que, incluso en situaciones de gran distorsión política, es posible tener éxito y propulsar un desarrollo orientado hacia el exterior. También constatan que el ingenio y la iniciativa empresariales pueden superar escollos políticos y no requieren apoyo institucional.

    Arte y ciencia intervienen en la organización de encuentros fructíferos entre compradores y vendedores. El Sr. Roelofsen conversa con la Sra. Olubanke King-Akerere, Residente Representativa del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, y los señores Rashid Currimjee y Raj Maksoud, de la Cámara de Comercio e Industria de Mauricio, en una reunión del sector gráfico y editorial de África celebrada en 1993.

     

    Nuestro mensaje: Apoyar a los mejores

    El CCI participó activamente en el debate sobre las opciones de desarrollo del comercio e hizo investigaciones exhaustivas para garantizar el impacto de sus servicios. La asistencia técnica del CCI se basa en la convicción de que el mundo no es un paraíso y nunca lo será. Múltiples distorsiones impiden que países y empresas exploten plenamente el potencial del comercio. Pero el comercio no obedece tan sólo a las directivas de la política comercial de un país, el comercio es fruto del ingenio de los agentes del cambio, ya se trate de personas o instituciones. Estos catalizadores dan ejemplos que otros siguen.

    Si un país considera, y muchos lo hacen, que el desarrollo del comercio debe estar a cargo de una institución especializada, ésta tiene que ser tan ingeniosa como sus clientes. Los seis galardonados de la edición 2004 de los Premios Mundiales a las Organizaciones de Promoción Comercial compartían enfoques similares, entre ellos, la búsqueda constante de innovación y la pertinencia sin falla de sus servicios.

    Claro mensaje para una agencia de cooperación técnica como el CCI: si el desarrollo del comercio es impulsado por agentes del cambio, el punto de partida de cualquier asociación entre éste y sus clientes debería consistir en identificar y apoyar a los mejores. Además, dicha asociación debería conllevar la misma ingeniosidad que se propone fomentar. Si el CCI no es tan creativo como los asociados que busca, será ignorado por los mejores. De ahí que para contribuir al éxito de los agentes del cambio, no deba proponer un enfoque de tipo "talle único", sino un selección "a medida" de herramientas idóneas.

    Abundan ejemplos de que la intervención del CCI fue determinante para que en instituciones o empresas se aprovechara la iniciativa empresarial de distintas personas en lo que respecta al desarrollo del comercio. En la edición aniversario de Forum de Comercio, Semblanzas del Desarrollo del Comercio, publicada el año pasado, se mencionan algunos. Citemos el caso de la exportación de flores de China: mediante la meticulosa creación de una coalición de actores de los sectores público y privado, tanto en China como en el extranjero, el CCI logró que una de las provincias más pobres del país llegara a ser un proveedor de categoría mundial. Otro ejemplo: cuando nadie creía (ni siquiera yo, en un principio) que el Sur, con su imperfecta infraestructura de promoción comercial, pudiera ofrecer oportunidades para desarrollar el comercio, el CCI creó instrumentos para abrir puertas a la acción empresarial. En colaboración con otros interlocutores, encontró medios de superar obstáculos y forjar oportunidades de mercado transfronterizas entre países del Sur, oportunidades que desconocían las empresas del Norte, más grandes y con más recursos. Hoy, se reconoce que el Sur será una fuente de crecimiento del comercio mundial en los años venideros. Sin duda, el CCI contribuyó a esta saludable tendencia.

    Entonces, ¿qué significa todo esto? Significa que si el CCI llega a vivir otros 40 años, la búsqueda de la inventiva y la pertinencia debe seguir siendo una constante, tanto en esta revista como en la propia institución que jamás adoptó ningún dogma y espero que nunca lo haga. El desarrollo del comercio no es ni un arte ni una ciencia. La cooperación técnica para el desarrollo del comercio tampoco debería serlo.

    Hendrik Roelofsen se jubiló en octubre de 2005 con el cargo de Director de la División de Coordinación de la Cooperación Técnica del CCI. Trabajó en la promoción del comercio de los países en desarrollo durante 34 años, casi 27 de ellos en el CCI.