•  SP header 
  •  

    Cooperación Sur-Sur

     

     
     
    Forum de Comercio Internacional - No. 2/2010

    Tras la crisis financiera mundial, las fuerzas motrices del crecimiento económico, el comercio y las finanzas internacionales se desplazarán aún más rápido hacia los países en desarrollo de Asia y las economías emergentes, lo que subraya la importancia que reviste la cooperación Sur-Sur. Los países de América Latina y el Caribe (ALC) tendrán que forjar alianzas comerciales y de inversión que rebasen el simple marco de los acuerdos de libre comercio a fin de integrarse más aún en las cadenas de producción y exportación de Asia. Además, dichos países necesitan reducir la fuerte asimetría que existe entre los grandes volúmenes del comercio y los bajos niveles de inversión recíproca.

    Vigor de las economías en desarrollo y las economías emergentes

    La crisis realzó aún más el perfil de las economías emergentes, no sólo en la producción y el comercio mundiales, sino también en las finanzas internacionales y el gobierno de las mismas. Según previsiones a más largo plazo, los países en desarrollo y las economías emergentes de hoy en día podrían contabilizar casi el 60% del producto interno bruto mundial (PIB) en 2030. El PIB combinado de las economías emergentes de los denominados países BRIC (Brasil, Federación de Rusia, India y China), ascendió al 15% y el 22% del PIB mundial en 2008, en términos de precios corrientes y paridad del poder adquisitivo, respectivamente. La parte de los países en desarrollo en el comercio mundial y la inversión extranjera directa (IED) alcanzó casi el 39% en 2009. Actualmente, las reservas de divisas en manos de los países en desarrollo son 1,5 veces mayores que aquellas de los países desarrollados. Los países BRIC poseen el 39% de las reservas internacionales, mientras que América Latina y el Caribe, incluido Brasil, poseen el 6%.

    El comercio Sur-Sur creció a razón de una media anual de 13% en el período 1990-2008, cifrándose en $EE.UU. 2,9 billones en 2008. La parte del comercio Sur-Sur en la totalidad del comercio mundial pasó de 9% en 1990 a 18% en 2009. En resumen, casi el 40% del comercio mundial es generado por los países en desarrollo y se estima que alrededor del 40% de esos intercambios se puede catalogar de comercio Sur-Sur.

    Cambios en la demanda

    Aunque en general, los flujos de IED entre países del Sur todavía son limitados, la IED intrarregional entre países asiáticos en desarrollo y entre países de ALC ha sido muy dinámica. Casi el 10% de las entradas de IED en ALC proviene de la propia región, lo que acrecienta la importancia de las denominadas empresas 'translatinas' (multinacionales latinoamericanas). También se prevé un aumento de la IED de países asiáticos como China e India.

    El dinamismo con que los países de ALC abordaron el comercio Sur-Sur redujo la importancia de los países desarrollados como destino de sus exportaciones. En los 10 últimos años, la parte de Estados Unidos pasó de 60% en 2000 a 40% en 2009 y la parte de la Unión Europea se estancó en 13%. En los países asiáticos, en contraste con el auge de China como mercado de exportaciones de ALC, Japón sufrió una drástica disminución.

    El comercio Sur-Sur ya representa un importante segmento del comercio de ALC pues asciende aproximadamente a 29% del total de sus exportaciones. Entre los mercados en desarrollo más importantes como destino de exportaciones de ALC están los países de la propia región que contabilizan más del 18% del total y los países en desarrollo de Asia que contabilizan el 6%. África, Oriente Medio y Europa Central siguen siendo destinos de exportación de menor importancia para la región en su conjunto. El comercio entre los países en desarrollo de Asia y Oriente Medio, basado principalmente en el petróleo, ha ido creciendo, mientras que el comercio entre países del Sur y Asia meridional ha sido el mejor ejemplo mundial de complementariedad productiva. La importancia relativa del comercio Sur-Sur en América Latina resulta mucho mayor si se excluye a México del cálculo, en cuyo caso, la proporción asciende casi a la mitad de las exportaciones de la región. El comercio Sur-Sur de ALC se divide prácticamente en partes iguales entre comercio intrarregional y comercio interregional.

    La conexión asiática

    Los países en desarrollo de Asia, y China en particular, son hoy importantes socios comerciales de varias economías de América Latina. China es el mayor mercado de exportación de Brasil y Chile, así como el segundo más importante de Argentina, Costa Rica, Cuba y Perú. La fuerte demanda china de alimentos, energía, metales y minerales benefició a los países exportadores de esos productos, mejorando sus términos de intercambio y estimulando su crecimiento. De hecho, las exportaciones de ALC a China aumentaron un 5% durante la crisis, mientras que las exportaciones a otras regiones disminuyeron un 27%. De ahí que el dinamismo económico de China haya sido un verdadero salvavidas para las exportaciones de la región.

    No obstante, al igual que en otras regiones del Sur, los países en desarrollo de Asia siguen siendo un mercado de exportación poco explotado en ALC cuyo comercio con dichos países adolece de las mismas limitaciones que experimenta la región en la generalidad del comercio internacional. Los países de ALC, que exportan principalmente productos básicos y semielaborados, tienen que encontrar la forma de aumentar el grado de elaboración de sus productos de exportación basados en recursos naturales y buscar nuevos mercados en Asia para productos diversificados y con mayor valor añadido.

    También es preciso que los países de la región aprovechen de inmediato y al máximo el actual dinamismo de la región de Asia y el Pacífico, establezcan nuevos vínculos para mejorar la innovación y la competitividad (eslabón débil en la experiencia regional), fortalezcan los nexos entre comercio e inversión y consoliden la articulación productiva y tecnológica. Los países en desarrollo de Asia ofrecen inversiones que podrían aportar financiación complementaria para grandes iniciativas, sobre todo, en materia de energía e infraestructura. Un reto interesante sería identificar aquellos proyectos de esos dos sectores en los cuales la inversión asiática podría ser más necesaria y acelerar la implementación de las obras, lo que permitiría agilizar los vínculos comerciales y de inversión con Asia y el Pacífico, así como generar externalidades para el proceso de integración regional de la propia América Latina. Por lo tanto, sería aconsejable que la asociación estratégica con dicha región se vinculara con el fortalecimiento de la integración regional de ALC a fin de lograr mercados unificados que se sustenten cada vez más en normas comunes y ofrezcan una mayor certidumbre jurídica.

    Para lograr una mejor integración en las cadenas de producción y exportación de Asia, los países de ALC tendrán que forjar alianzas comerciales y de inversión que rebasen el marco de los acuerdos de libre comercio. Dichos acuerdos son importantes, pero no consiguen generar la escala y la masa crítica necesarias para impulsar el comercio y la colaboración tecnológica entre ambas regiones, ni reducir la fuerte asimetría que existe entre los grandes volúmenes del comercio y los bajos niveles de inversión recíproca. Esto último no excluye la importancia que reviste analizar meticulosamente los posibles efectos de la proliferación de acuerdos comerciales en la región de Asia y el Pacífico que podrían dar lugar a una desviación del comercio y la inversión de ALC en los países en desarrollo de Asia.

    COMERCIO SUR-SUR (CSS)
    Porcentaje promedio de las partes de CSS en regiones del Sur (1995-2008)

    ALCECOÁFROMAEDCSS

    América Latina y el Caribe (ALC)

    18,41,31,71,16,428,9

    Europa Central y Oriental (ECO)

    1,619,41,43,27,533,1
    África (ÁFR)1,70,310,02,415,529,9
    Oriente Medio (OM)0,20,93,812,233,650,7
    Asia en desarrollo (AED)2,42,12,62,937,447,4

    Todas las regiones del Sur (CSS)

    4,23,53,14,527,843,1

    Fuente: CEPAL, División de Comercio Internacional e Integración, a partir de datos de la OMC y COMTRADE, base de datos de las Naciones Unidas.