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    Canadá publica informe sobre las empresarias

     

     
     
    © Centro de Comercio Internacional, Forum de Comercio Internacional - No. 4/2003

    La programación de las actividades es importante para las empresarias, que deben conciliar su trabajo con las responsabilidades familiares.

    A finales de octubre de 2003, Canadá publicó el informe del Grupo de Trabajo creado por el Primer Ministro de este país para estudiar la situación de las empresarias. El Grupo estuvo presidido por Sarmite Bulte, parlamentaria y ex Presidenta de la Asociación de Empresarias del Canadá. Dicho informe es una útil referencia para los lectores de Forum que diseñan estrategias de exportación teniendo en cuenta las necesidades de las empresarias.

    Según Andrina Lever, que hizo aportes al informe canadiense, "los problemas que se plantean a las mujeres del Canadá son prácticamente los mismos que se observan en los países en desarrollo, guardando las proporciones". La Sra. Lever participa como experta en los seminarios organizados por el CCI sobre exportación de servicios.

    Las empresarias son el sector que crece con mayor rapidez en la economía canadiense. Su número ha aumentado en 200% en los últimos 20 años, y se eleva hoy a más de 821.000. Las mujeres están creando tres veces más empresas que los hombres. Aunque cada año aportan más de 18.000 millones de dólares canadienses (US$ 14.000 millones) a la economía del Canadá, siguen tropezando con obstáculos para sacar adelante sus empresas.

    El informe, que se basó en un estudio realizado entre más de 1.000 empresarias, invita al Gobierno Federal a: crear una Oficina de la Propiedad Femenina de Empresas; ampliar los programas a favor de las empresarias en todo el Canadá; mejorar el acceso a los recursos financieros, al mercado de las compras públicas y a las oportunidades de exportación; proporcionar prestaciones de maternidad a las empresarias, y financiar nuevos estudios sobre las empresarias.

    En lo inmediato, el Gobierno ha aumentado el número de iniciativas de apoyo regional a las mujeres emprendedoras; organizado un Foro Económico Nacional de las Mujeres; creado el Premio Canadiense a la Innovación Femenina; ampliado su programa de investigaciones y publicaciones, adoptando medidas para que los resultados de los estudios sean utilizados por las autoridades y entidades decisorias, e integrado más sistemáticamente los asuntos relativos a las empresarias en el orden del día de las reuniones federales, provinciales y territoriales.

    Problemas y soluciones

    • Promoción activa: una voz para las empresarias. Éstas tienen distintas metas y distintas experiencias de vida. Muchas son el principal sostén familiar, pero tienen menos acceso a las redes y esferas de influencia tradicionales, y necesidades de formación diferentes. Las organizaciones empresariales tradicionales no se interesan por captar mujeres, no representan sus intereses o suelen ser demasiado caras para las pequeñas empresas. El informe propone recomendaciones para atender las necesidades de las empresarias.

    • Acceso al capital. El acceso a fuentes de financiación es el mayor problema que afrontan las empresarias. En 2000, un informe de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) llegó a la misma conclusión.

      "Cuál es el porcentaje de financiación institucional destinado a las empresas de mujeres? Creo que el simple hecho de hacer esta pregunta embarazosa a los responsables puede suscitar medidas correctivas", dijo una empresaria canadiense. Entre otras medidas, se ha recomendado modificar la ley canadiense de financiación de la pequeña empresa, redefinir los programas de los organismos de promoción empresarial y revisar los criterios de concesión de créditos.

    • Acceso a las prestaciones de empleo y los programas de seguridad social. El Grupo de Trabajo tomó nota de que las empresarias estarían muy dispuestas a pagar el seguro de empleo si pudiesen tener acceso a sus prestaciones.

      En la actualidad, las trabajadoras independientes que poseen más de un determinado porcentaje de sus empresas no tienen derecho al seguro y las prestaciones de maternidad. Tampoco están amparadas por los programas previstos en las redes federales de seguridad social, que sí cubren a sus trabajadores. "Tengo muy poca protección en caso de pérdida de mi actividad o de catástrofe. En cambio, todo mi personal (50 trabajadores) está protegido", dijo una empresaria. "Me parece absurdo que quienes empleamos a más de 20 personas (todas las cuales pueden participar en un plan de seguro del empleo) y que asumimos todo el riesgo financiero no podamos acogernos a esta posibilidad de protección en calidad de empleadores", comentó una madre adoptiva de gemelos que debía conciliar el cuidado de su familia y su trabajo sin una licencia de maternidad.

    • Acceso a los programas de asesoramiento y oportunidades de colaboración en redes. El Grupo de Trabajo conoció estudios según los cuales el aislamiento es un obstáculo considerable al crecimiento de las empresas, pero que los programas de asesoramiento son un medio eficaz para que las mujeres afronten esta dificultad.

    • Acceso al perfeccionamiento profesional. Aunque las mujeres están creando empresas a un ritmo superior al de los hombres, dichas empresas no se desarrollan con la misma rapidez. Ahora bien, cuando las mujeres tienen un acceso equitativo a la formación empresarial, sus tasas de crecimiento aumentan. Hay que coordinar los programas de formación, hoy dispersos, y hacerlos más accessibles a las mujeres.

    • Acceso a una información coordinada y centralizada. Para conocer las oportunidades de negocios y de formación, es capital que las mujeres cuenten con una información adecuada. El Grupo de Trabajo recibió numerosos comentarios sobre las dificultades para encontrar, consultar, descargar y volver a encontrar la información en línea. Como ejemplo positivo se citó la experiencia del Centro de Servicios en Línea para Empresarias, operado por la Oficina de la Propiedad Femenina de Empresas de los Estados Unidos (http://www.onlinewbc.gov).

    • Acceso a los mercados públicos. A menudo, las empresarias no conocen las oportunidades comerciales directas que ofrece el Gobierno Federal del Canadá. Al respecto, el Grupo de Trabajo distribuyó folletos sobre la forma de obtener contratos públicos. Además, se formularon recomendaciones sobre la formación de alianzas estratégicas para los llamados a licitación; la creación de bases de datos con los programas de diversificación de los proveedores y repertorios de proveedores para empresas de mujeres, y la formulación de políticas para las PYME creadas por mujeres.

    • Prioridad al sector servicios. Los servicios representan el 74% del PIB de Canadá; el 86% de las empresarias operan en este sector. Dar prioridad a los servicios redundará en estudios más precisos, en políticas mejor fundamentadas, en una imagen de marca diferente, en nuevos criterios de financiación y en un reposicionamiento del Canadá en los mercados nacionales e internacionales.

    • Promoción de las empresarias a nivel nacional e internacional. Dado que las mujeres no suelen estar integradas en redes, pierden posibilidades de promoverse a nivel nacional e internacional. Para empezar, podrían aprovechar eventos ya existentes, como el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo de cada año) o las conferencias de la OCDE sobre las empresarias, y en particular el próximo Foro sobre mejores prácticas de las empresarias (Estambul, junio de 2004). A nivel nacional, el informe recomienda diversos premios de estímulo, iniciativas sobre contactos y la preparación de un manual con estudios de caso.

    • Alentar y capacitar a las mujeres para estar preparadas a exportar. Según el Ministerio de Asuntos Extranjeros y Comercio Internacional del Canadá, sólo el 9% de las empresas propiedad de mujeres están exportando; tres cuartos de las encuestadas indicaron que ser mujer era considerado como un factor negativo para la capacidad exportadora. El informe analiza las medidas que el Canadá ha adoptado para desarrollar una cultura comercial entre las empresarias.

    • Escasez de estudios. El informe preconiza la ampliación de los estudios en el marco de diversos programas existentes, así como la creación de una red de investigadores de la problemática de la empresa femenina, en colaboración con el Gobierno Federal.

      "Apoyar a las mujeres en el mundo empresarial no es un acto de caridad", señala la Sra. Lever. "Su contribución al crecimiento económico es enorme. Por lo tanto, favorecer el desarrollo de sus actividades es una perspectiva económicamente rentable."

    Andrina Lever dirige la compañía Lever Enterprises (andrina@attglobal.net)
    El informe completo está disponible en línea (http://www.liberal.parl.gc.ca/entrepreneur en inglés, y http://www.liberal.parl.gc.ca/entrepreneur/documents/031029_final_report_fr.pdf en francés).