•  SP header 
  •  

    CCI: Desarrollar el comercio, ahora y en el futuro

     

     
     
    © Centro de Comercio Internacional, Forum de Comercio Internacional - No. 2/2005

    Equipo de dirección del CCI, de izq. a der.: Gian Piero Roz, Ramamurti Badrinath, Joseph Smadja, J. Denis Bélisle, Hendrik Roelofsen y Peter Walters.Photo Bianco

    El mundo del comercio es cada vez más competitivo. Sin embargo, tanto en los países del Norte como del Sur, la gente se vuelca hacia el comercio como instrumento de desarrollo. ¿Por qué? Porque, como nos los demuestran nuestros proyectos, el comercio abre la posibilidad de mejorar las condiciones de vida de los pobres. En las zonas rurales de Bolivia, por ejemplo, el aumento de la explotación de la castaña de Pará (o nuez de Brasil) está sacando de la pobreza a miles de trabajadores y sus familias, al tiempo que ayuda a proteger la selva pluvial amazónica. Del otro lado del planeta, las nuevas exportaciones hortícolas de Ghana, con ventas estimadas en €30 millones para 2005, están aumentando el ingreso de los agricultores pobres.

    Este tipo de iniciativas son un aporte considerable al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y del Programa de Doha para el Desarrollo.



    40 años creando capacidades para comerciar

    En 2004, el CCI celebró su 40.o aniversario, lo que fue una buena ocasión para refl exionar sobre la experiencia pasada y afi nar nuestra visión del futuro, refl exión que expusimos en dos publicaciones especiales: El CCI presenta: Semblanzas del desarrollo del comercio y El CCI habla de los retos del desarrollo del comercio. Estas publicaciones han suscitado una respuesta sin precedentes de la parte de nuestros asociados de todo el mundo y han allanado el camino a la defi nición de una nueva perspectiva y nuevos métodos para la revista Forum de Comercio

    A juicio del CCI, crear capacidades nacionales para comerciar es la única vía para lograr resultados sustanciales y duraderos. Nuestros proyectos y programas tienen que diseñarse, aplicarse, controlarse y evaluarse sin perder de vista esta línea de acción primordial. El CCI está perfectamente capacitado para ayudar a los países a incrementar su potencial para abastecer los mercados mundiales. Para ello cuenta con 40 años de experiencia, un rico acervo de competencias técnicas, instrumentos de probada efi cacia en relación a los costos y programas bien focalizados.

    Un buen comienzo en 2005

    En el primer trimestre de 2005, el CCI avanzó en distintos frentes. En primer lugar, el Marco Integrado (MI) dio un gran paso adelante con la puesta en marcha de nueve proyectos que aportan respuestas a las necesidades urgentes de los países menos adelantados (PMA). El CCI prevé iniciar otros cinco proyectos en los próximos meses. Las nuevas disposiciones administrativas del Fondo Fiduciario del MI le permiten conseguir resultados acordes con sus expectativas, tanto en términos de cambios de políticas como de un mayor apoyo técnico concreto. La Comisión Blair para África recomienda que el MI se extienda a todos los países africanos de bajos ingresos, y que el Programa Integrado Conjunto de Asistencia Técnica (JITAP), del CCI, la UNCTAD y la OMC reciba un respaldo continuo. El CCI apoya plenamente esta propuesta.

    En segundo lugar, también se lograron progresos en el marco del Fondo Fiduciario para Asia, iniciado conjuntamente con la Comisión Europea en septiembre de 2004. Se aprobaron cinco proyectos y se adelantaron otros cuatro. El Fondo, con su procedimiento acelerado de aprobación de proyectos para la asistencia técnica a corto plazo, podría servir de modelo en otras regiones en desarrollo.

    Otro momento destacado fue la firma del acuerdo entre el CCI y el Centro para la Promoción de las Importaciones (CBI), de los Países Bajos, sobre la renovación de sus métodos de cooperación. Con una contribución fi nanciera considerable del CBI, ambas organizaciones unirán sus competencias técnicas respectivas para generar mejores resultados y un impacto más amplio.

    En cuanto a la ejecución de proyectos, a fi nales de marzo de 2005 el CCI había gastado algo más de US$ 5 millones, frente a US$ 4,1 millones por esa misma fecha el año anterior. En este aumento infl uyeron el ritmo de ejecución más acelerado del JITAP y el inicio de varios proyectos del MI. Para 2005, el CCI prevé un aumento de la tasa de ejecución de 10%, acorde con su método de crecimiento gestionado, cualitativo y cuantitativo.

    Una perspectiva de futuro

    El CCI considera que, debido a su limitación de recursos, es más provechoso concentrar esfuerzos en ámbitos que están directamente relacionados con sus ventajas y donde el impacto puede ser óptimo: la promoción de equipos nacionales de desarrollo del comercio, con participación pública y privada; la diversifi cación del comercio hacia segmentos con gran potencial para los países en desarrollo y las economías en transición, y el aumento de la competitividad de las empresas.

    El CCI también cree que ha llegado el momento de explorar nuevos territorios para el comercio Sur-Sur y extender sus programas hacia los pobres y los habitantes de zonas rurales, sin perder jamás de vista la necesidad de crear capacidad nacionales para comerciar.

      Alianzas público-privadas. A juicio del CCI, la cooperación entre los sectores público y privado es la única vía para lograr avances sostenidos en el desarrollo por medio del comercio. A pesar de la fragilidad del sector privado en algunos países, su asociación efectiva con el sector público es un requisito indispensable para el desarrollo económico. El diseño y la gestión de estrategias efi caces de desarrollo del comercio a nivel nacional y sectorial, y su incorporación como parte integrante de las estrategias mundiales que tienen por objeto la realización de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, sólo son posibles si estos dos sectores aúnan sus fuerzas. En 2004, el CCI ayudó a 12 países a forjar tales alianzas. Gracias a sus instrumentos y a su amplia red de expertos en el terreno, el CCI confía en que podrá extender ese apoyo a muchos otros países. Las negociaciones comerciales multilaterales son otro campo en el que la alianza de los sectores público y privado es una condición sine qua non para salir adelante. El CCI ayudó a más de 50 países en este ámbito, y sus reacciones confi rman que esa ayuda contribuyó a mejorar la calidad del diálogo empresas-gobiernos con respecto al sistema mundial de comercio.

      Diversificación del comercio. En el lado de la oferta de la ecuación comercial están apareciendo nuevas oportunidades para el mundo en desarrollo. El CCI puede y debe hacer más en el campo del comercio de servicios, y especialmente en los servicios para empresas y el turismo. También se propone estudiar el potencial de los medicamentos genéricos, la biodiversidad y otras exportaciones medioambientales. El CCI está analizando el potencial exportador de los segmentos culturales. Gracias a la riqueza de sus tradiciones ancestrales, los países en desarrollo tienen mucho que ofrecer.

    Las actividades del CCI sobre el comercio Sur-Sur se han centrado hasta ahora en algunas zonas específicas. Hoy es oportuno aplicar sus metodologías en otras regiones. Se estima que, en la próxima década, el crecimiento del comercio vendrá principalmente de Asia y América Latina. Convendría que las pequeñas empresas de África, los Estados Árabes y las economías en transición se interesen desde ya por estos mercados? ¿Qué puede hacer el CCI para ayudarles? ¿Deberían las pequeñas empresas unir fuerzas para implantarse en los prometedores mercados de la salud, la educación, los bienes humanitarios u otros?

     Competencia internacional. Para imponerse con cualquier producto o servicio en cualquier mercado, las empresas de las economías en desarrollo y en transición tienen que ser competitivas a nivel internacional. El acceso a los mercados es importante, pero no basta. Además, hay que producir mercancías y servicios competitivos y tener capacidad para exportarlos. Los países necesitan empresas competitivas, dinámicas e ingeniosas.

    El CCI seguirá cooperando con su extensa red de asociados en distintos países, para ofrecer a las pequeñas empresas unos instrumentos y servicios de perfeccionamiento empresarial, capacitación y asesoramiento eficaces, accesibles y abordables.

    Prioridad a la eficiencia

    El CCI quiere mejorar la transparencia, responsabilidad y eficiencia de su gestión. Con tal fin, procurará integrar más cabalmente en sus actividades y en su cultura institucional la metodología de gestión basada en los resultados. También seguirá perfeccionando sus procesos operativos, establecerá un plan de capacitación a largo plazo, renovará sus políticas de contratación y colocación, y adoptará un nuevo sistema de presupuestación y control de proyectos.

    Todos los altos directivos del CCI se acogerán a la jubilación en los próximos 18 meses. La promoción de un nuevo equipo animado por ideas originales, que contará con la solidez y la experiencia del actual cuerpo de expertos y mandos medios, así como con la dedicación de todo el personal de la institución, debería aportar al CCI una energía sostenida en su búsqueda de excelencia. Esperamos confiados el momento de transmitir nuestros mandatos a mujeres y hombres dinámicos, y necesitamos la ayuda de todos ustedes para encontrarlos. Es hora de avisar a sus respectivos países que buscamos promotores del comercio bien experimentados que estén dispuestos a competir por estos cargos y venir a Ginebra a dirigir los destinos del CCI en un nuevo capítulo de su historia.

    Los desafíos que nos esperan

    Al cabo de cinco años de crecimiento acelerado de la ejecución de proyectos, 2004 fue un año de consolidación. Además de las actividades desarrolladas en 133 países, el CCI dedicó esfuerzos especiales a forjar nuevas alianzas estratégicas, afinar su modus operandi y mejorar la comunicación con sus asociados.

    Los cuatro retos más importantes del CCI en 2005 serán la captación de los mejores candidatos para integrar el nuevo equipo de dirección, la ampliación de las actividades en los distintos segmentos del CCI, sin caer en la trampa de la ocupación excesiva de sus recursos humanos, el establecimiento de una mayor sinergia entre nuestros programas e instrumentos, y el logro de un crecimiento gestionado, apoyado en la transferencia planificada y puntual de los fondos de los donantes.

    Por último, el CCI tiene la gran suerte de ser una de las tres agencias con sede en Ginebra especializadas en aspectos complementarios del comercio internacional, y de mantener excelentes relaciones con la UNCTAD y la OMC. Esta sólida base técnica, sumada al compromiso del personal del CCI y al firme apoyo de sus donantes, da cuerpo a una magnífica alianza que lucha contra la pobreza por medio del comercio.

    Este artículo está basado en la alocución del Sr. Bélisle ante la 38.a reunión del Grupo Consultivo Mixto del Centro de Comercio Internacional.