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    ¿Cómo seguir después de Cancún?

     

     
     
    © Centro de Comercio Internacional, Forum de Comercio Internacional - No. 3/2003

    Si queremos que las negociaciones comerciales multilaterales tengan interés para las economías en desarrollo y en transición, habrá que dar más importancia a los problemas de la oferta. Para ayudar a los países a ser más competitivos en los mercados mundiales, habrá que dar aún más asistencia técnica práctica relacionada con el comercio. También será preciso estimular el Comercio Sur-Sur, que ofrece el mayor potencial de crecimiento para los países en desarrollo.

    Celebrada a medio camino en el calendario del Programa de Doha para el Desarrollo, la reciente Conferencia Ministerial de la OMC (Cancún, septiembre de 2003) reveló en toda su dimensión las diferencias que hay que allanar en aras del multilateralismo, única vía para el éxito del comercio.

    Por otra parte, las últimas discusiones comerciales pusieron de relieve la importancia que para las economías en desarrollo y en transición tiene la eliminación de las restricciones que pesan sobre la oferta, esencial para que estas economías sigan interesadas en la OMC. Es, pues, indispensable renovar los esfuerzos encaminados a lograr que las negociaciones comerciales se desarrollen en un terreno más amplio y equitativo. Pero las negociaciones por sí mismas no generan exportaciones. Para recoger los beneficios del sistema multilateral de comercio, los países en desarrollo deben tener bienes y servicios que exportar, además de la capacidad para exportarlos.

    Los países en desarrollo, mayoritarios, contribuyen sólo con el 34,5% del comercio mundial. Peor aún, los 49 países más pobres del mundo comparten una proporción insignificante (0,6%) del comercio mundial total. ¿Seguirán estos países interesados en invertir su energía y sus escasos recursos en negociaciones comerciales, si no están seguros de tener algún día bienes y servicios competitivos para exportar? Negociar significa dar y recibir. Los países en desarrollo y economías en transición más avanzados lo han comprendido, y están participando con un dinamismo cada vez mayor. Al disponer de bienes y servicios competitivos, tienen claro lo que pueden ganar o perder en las conversaciones. ¿Es esto cierto para todas las economías en desarrollo y en transición? Si no es el caso, ¿qué se debe hacer para que no se desinteresen de las negociaciones comerciales? Desde la perspectiva del CCI, hay que impulsar más resueltamente dos tipos de iniciativas: la asistencia técnica relacionada con el comercio y el comercio Sur-Sur.

    Asistencia técnica en temas comerciales

    Las pequeñas y medianas empresas (PYME) son la espina dorsal de muchas economías. Pero a pesar del avance de los mercados globalizados, las PYME suelen carecer de experiencia en comercio exterior. Es decir, necesitan adquirir la capacidad para cumplir las normas internacionales, efectuar estudios de mercado, utilizar embalajes apropiados, recabar la ayuda del CCI para apoyar sus esfuerzos de venta, informarse sobre reglas y leyes mercantiles, gestionar los documentos de exportación, lograr financiación… y disponer de muchos otros servicios de apoyo comercial habituales en el Norte, pero no en los países del Sur.

    Los países en desarrollo y las economías en transición tienen a menudo sectores privados débiles, poco afines a trabajar con el sector público. Sólo en los países más avanzados hay una acción conjunta pública/privada.

    Las economías en desarrollo y en transición deben resolver la cuestión del diseño y puesta en práctica de estrategias de exportación sectoriales, y adoptar estrategias nacionales más ambiciosas.

    Además de recurrir al sector público para definir las estrategias de exportación, el sector privado debe comprender la importancia de formar equipos con los negociadores comerciales, para poder influir en las posturas de negociación nacionales. El aporte empresarial a las negociaciones comerciales es indispensable a fin de asegurar que los gobiernos no acepten normas comerciales que resulten impracticables para los empresarios.

    Aunque la situación es similar tanto en el Norte como en el Sur, en los países del Sur las empresas y los gobiernos casi nunca afrontan juntos las negociaciones comerciales. Por ello, es alentador saber que 49 participantes del sector privado en el último Foro Ejecutivo, celebrado en Cancún, fueron invitados a incorporarse a los equipos negociadores de sus países respectivos.

    La asistencia técnica relacionada con el comercio puede ser decisiva para que los países desarrollen las capacidades exportadoras de las PYME, formulen estrategias exportadoras nacionales y sectoriales competitivas, e incrementen el aporte del sector privado a las negociaciones comerciales. El CCI dispone de los programas necesarios para estos fines.

    Alentar el comercio Sur-Sur

    Gracias al comercio Sur-Sur, los países en desarrollo y las economías en transición tienen oportunidades únicas de incorporarse al sistema multilateral de comercio. Esto puede ser más fácil en los mercados del Sur, donde hay más posibilidades de lo que se piensa. El comercio Sur-Sur de mercancías pasó de 6,5% en 1990 a 10,6% en 2002. El CCI, que ha fomentado activamente este comercio desde hace más de 15 años, considera que hasta ahora se ha aprovechado sólo una pequeña parte de su potencial. Hemos facilitado encuentros que han producido transacciones comerciales por millones de dólares en sectores como la farmoquímica, la edición de libros de texto, la fabricación de componentes automotrices o los suministros humanitarios, y estamos convencidos de que podemos hacer mucho más.

    En síntesis, creemos que junto con las negociaciones comerciales hay que respaldar los esfuerzos de la oferta, a fin de que el sistema multilateral de comercio siga interesando a las economías en desarrollo y en transición. La asistencia técnica práctica relacionada con el comercio y el comercio Sur-Sur pueden aportar una enorme contribución. El CCI tiene una experiencia de casi 40 años en este campo, y sigue haciendo todo cuanto puede por impulsar el desarrollo de las exportaciones.


    J. Denis Bélisle es Director Ejecutivo del CCI. Para más detalles sobre los programas pertinentes del Centro, véase el documento "El Programa de Doha para el Desarrollo y el CCI" (http://www.intracen.org, About ITC, ITC in brief ).