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    Ayudar a las mujeres a exportar servicios

     

     
     
    © Centro de Comercio Internacional, Forum de Comercio Internacional - No. 4/2003

    La subcontratación de los servicios para empresas, sumada a las posibilidades que abre el comercio-e, ofrece nuevas oportunidades a las mujeres de los países en desarrollo y en transición que deseen exportar servicios.

    Como propietarias, las mujeres tienen una presencia importante en el subsector minorista y en las categorías de servicios tradicionalmente considerados como "femeninos" (enfermería, enseñanza, secretaría, servicio doméstico). Menos visible es el creciente papel que cumplen a la cabeza de empresas proveedoras de servicios profesionales, financieros y de construcción. Estos segmentos ofrecen a las mujeres la oportunidad de crear empresas que requieren de un capital relativamente reducido y que, gracias a la internet, pueden ser dirigidas desde el hogar.

    Pero las propietarias de empresas siguen poco activas en las exportaciones. Esto obedece en gran medida a limitaciones de tiempo y recursos, directamente relacionadas con la "doble carga" que las mujeres asumen en casi todas las sociedades. Incluso cuando no tienen hijos, las mujeres están sometidas a normas culturales que las confinan en el hogar, en el cuidado de ancianos o de familiares discapacitados o en tareas benévolas para su comunidad, además del trabajo asalariado.

    Para que más mujeres puedan convertirse en exportadoras, habrá que trabajar en seis frentes.

    Acceso a los mercados

    El éxito de la exportación de servicios depende de las redes de contactos, establecidos en particular con fuentes de información y posibles asociados extranjeros, que suelen formarse durante las visitas a los mercados internacionales. Según las mujeres, el tiempo y los recursos necesarios para viajar son un gran obstáculo para sus actividades de exportación.

    Acceso a actividades de fomento comercial

    Las mujeres están subrepresentadas en los seminarios y misiones comerciales de fomento exportador. Esto se debe, en parte, a limitaciones de tiempo, pero también a la falta de información sobre los medios de ayuda disponibles. De no aplicarse criterios de género, las mujeres seguirán ausentes de los órganos que patrocinan las actividades relacionadas con el comercio (por ejemplo, las cámaras de comercio e industria).

    Acceso a la tecnología

    El acceso a conexiones de alta velocidad, de un costo-eficacia adecuado, es decisivo para el éxito de la exportación. Las empresarias suelen tropezar con dificultades al solicitar líneas telefónicas adicionales para conectarse a la internet, sobre todo si residen lejos de los principales centros urbanos.

    Acceso a la educación y la formación

    En algunas culturas, la educación y formación de las mujeres sigue siendo secundaria con respecto a la de los hombres. Hay que examinar los actuales programas de formación, para velar por que no haya favoritismo ni en la admisión a los cursos, ni en su desarrollo.

    Acceso a la financiación

    Aunque la mayoría de las empresas de servicios no requieren de grandes volúmenes de capital, las empresarias necesitan medios de financiación que les permitan adquirir tecnologías de la información y las comunicaciones, crecer y desarrollar sus mercados de exportación. Se ha demostrado que las mujeres casi siempre utilizan sus recursos personales, lo que limita el crecimiento potencial de sus exportaciones. Los sistemas alternativos, como el microcrédito, se han concebido para los productos básicos o la artesanía, y deben adaptarse a las necesidades de las empresas de servicios.

    Modelos dignos de emulación

    Muchas jóvenes no conocen empresarias a las que consideren como modelos dignos de ser imitados, especialmente en el sector servicios. Hay que dar una amplia difusión a las experiencias más inspiradoras.


    Dorothy Riddle dirige la empresa Service-Growth Consultants (driddle@compuserve.com).