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    Asistencia técnica comercial a los países más pobres

     

     
     
    © Centro de Comercio Internacional, Forum de Comercio Internacional - No. 4/2000

    El Marco Integrado y otros programas de asistencia en materias comerciales se crearon para actuar contra la creciente marginación del África subsahariana y otros países menos adelantados (PMA) en el sistema de comercio mundial. Aunque las esperanzas iniciales eran grandes, los logros han sido mínimos, debido principalmente a la falta de financiación.

    Pocos aspectos de la evolución económica durante los últimos 20 años fueron más desalentadores que la incapacidad de los países más pobres para participar de la rápida expansión y diversificación del comercio mundial. Desde 1980, el aporte de la exportación de bienes y servicios al PIB de los 48 países clasificados como "menos adelantados" por las Naciones Unidas se ha reducido casi de manera continua. Su contribución a las exportaciones mundiales, que en 1980 era de apenas 0,7%, no llega hoy de 0,5%.

    Los PMA dependen en gran medida de la exportación de unos pocos productos básicos, lo que explica su gran vulnerabilidad ante las fluctuaciones de los precios en el mercado internacional y el deterioro endémico de los términos de intercambio. Aun cuando han aumentado las exportaciones de productos manufacturados, su proporción es todavía inferior en más de 50% a la de otros países en desarrollo.

    Los problemas de los PMA son casi todos estructurales, y su relación con el comercio es escasa. A las dificultades habituales del subdesarrollo se suman unas políticas económicas poco atinadas, una mala gestión administrativa, un fuerte endeudamiento, la guerra y la sequía. Otro obstáculo al comercio ha sido la falta de inversiones en infraestructuras básicas: las instalaciones portuarias son anticuadas, las carreteras están en pésimo estado y las comunicaciones deficientes. Pero las políticas comerciales de los PMA y sus socios comerciales más desarrollados tampoco han sido favorables:

    • Si bien ha habido un cierto grado de liberalización, los regímenes comerciales de muchos PMA siguen coartando las exportaciones. Por lo general, los responsables dan una escasa prioridad a las políticas comerciales.

    • Los aranceles aduaneros progresivos dificultan el acceso al mercado de los países industrializados o los países en desarrollo más avanzados (los aranceles son mucho más elevados para los productos elaborados y semielaborados que para los productos básicos, lo que frena el procesamiento en los países productores). Los países más desarrollados también aplican altos aranceles a los productos agropecuarios, los textiles y el vestido, sectores en que los PMA tienen algunas ventajas comparativas. Los sistemas de trato preferencial son favorables a los PMA, pero suelen incluir cláusulas de excepción que no favorecen la diversificación de las exportaciones en los sectores de gran empleo de mano de obra, en que los PMA poseen sus mayores ventajas naturales.

    • Los países más pobres influyen muy poco en las negociaciones comerciales multilaterales y otras actividades de la OMC. Por ende, están mal representados en la sede de la OMC en Ginebra, y su personal comercial tiene un escaso respaldo de las autoridades centrales. Los demás miembros de la OMC tienen conciencia de estos problemas. La Decisión de 1994, sobre las medidas en favor de los países menos adelantados, estipula que los PMA sólo tendrán que dar cumplimiento a los compromisos, obligaciones y concesiones individuales, en la medida en que éstos sean compatibles con sus necesidades de desarrollo, financiación y comercio, o con sus capacidades administrativas e institucionales. Además de esta excepción general, los Acuerdos de la OMC prevén varias ventajas específicas y períodos de transición más amplios para los PMA miembros de la Organización.

    Los miembros de la OMC han manifestado una y otra vez su voluntad de ayudar a los PMA a conseguir otras ventajas del sistema multilateral. En diciembre de 1996, la primera Conferencia Ministerial celebrada en Singapur adoptó un plan de acción que garantiza un acceso libre de aranceles a las importaciones procedentes de los PMA, así como la ayuda conjunta de la OMC y otros organismos internacionales para potenciar las oportunidades comerciales de los PMA. Estas propuestas se elaboraron en más detalle en octubre de 1997, en la Reunión de Alto Nivel sobre iniciativas integradas para el fomento del comercio de los países menos adelantados. Esa Reunión aprobó propuestas sobre el aumento de la asistencia técnica por la propia OMC, la adopción de medidas por cada miembro para facilitar el acceso a sus mercados a las importaciones procedentes de PMA y la creación por seis organizaciones internacionales del Marco Integrado para la prestación de asistencia técnica relacionada con el comercio a estos países.

    El Marco Integrado

    La propuesta de creación del Marco, en octubre de 1997, suscitó grandes expectativas. Esta entidad debía coordinar las actividades de la OMC, UNCTAD, PNUD, CCI, Banco Mundial y FMI. Éstos convinieron en coordinar la asistencia a los PMA en materia de comercio, lo que comprendía la creación de capacidades humanas e institucionales. Se invitó a cada PMA a comunicar sus necesidades de asistencia técnica; por su parte, los organismos dieron una respuesta coordinada, en la que manifestaban su respaldo, de principio, a las propuestas recibidas.

    Dado que los organismos fundadores no disponían de fondos presupuestarios para el Marco, la etapa inmediata debió haber sido la captación de fondos en reuniones de mesa redonda con los donantes potenciales. En la práctica, se celebraron muy pocas reuniones, y los fondos reunidos fueron insuficientes. Este fracaso se ha atribuido principalmente a que no se logró mostrar cuál era la articulación entre las medidas propuestas en relación al comercio y los planes generales de desarrollo. La reformulación del programa ha sido, pues, indispensable. Se trata de mejorar el potencial de captación de fondos de los proyectos, poniendo de relieve su pertinencia y definiendo objetivos que se integren claramente en la estrategia de desarrollo adoptada por cada PMA. No obstante, es poco probable que se obtengan resultados inmediatos, en parte porque los gobiernos no están convencidos de que las soluciones propuestas sean las más adecuadas a sus problemas.

    Conclusiones

    Los PMA necesitan recursos financieros y asistencia técnica para comprender sus obligaciones comerciales, participar con más eficacia en las actividades de la OMC y superar los obstáculos que frenan sus exportaciones. Por otra parte, la financiación será posible sólo cuando los donantes potenciales tengan la convicción de que la asistencia relacionada con el comercio es esencial para el proceso de desarrollo. Las esperanzas de que los donantes asuman por lo menos un compromiso político en ocasión de la tercera conferencia de las Naciones Unidas sobre los PMA, en mayo próximo, parecen hoy remotas, pues todo indica que los debates se centrarán en cuestiones no comerciales.

    Este artículo se ha adaptado y reproducido con la autorización de Oxford Analytica. El texto completo figuró en Oxford Analytica Daily Brief on WTO/Technical Assistance (18/10/2000).