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    Acción conjunta: En pro del turismo inclusivo en Inhambane, Mozambique

     

     
     
    Forum de Comercio Internacional - No. 2/2010

    Invernadero típico, construido con asistencia técnica del ITC.

    En el pasado decenio, el turismo demostró su capacidad de reducir la pobreza, especialmente en África. Las inversiones en este sector abrieron nuevas oportunidades de empleo y aumento del ingreso a comunidades pobres que se encuentra cerca de destinos turísticos, logrando que los turistas pasen más tiempo y gasten más dinero en dichas zonas. Esa evolución de la industria del turismo y las cadenas de valor conexas redundaron en un notable aumento del comercio relacionado con el turismo.

    En la ciudad costera de Inhambane y las playas cercanas, los ingresos del turismo aumentaron considerablemente tras la promoción de diversas actividades de reducción de la pobreza. En 2007, el Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo (SNV) comenzó a aplicar un enfoque integrado de promoción de un turismo sostenible e inclusivo a favor de los pobres.

    Entorno y enfoque

    Inhambane, situada a 500 kilómetros al norte de Maputo, capital de Mozambique, tiene unos 70.000 habitantes. La ciudad y su historia son interesantes, pero los turistas suelen ir directamente a las playas, atraídos por el buceo o la pesca de alta mar y las comodidades de los complejos turísticos.

    A pesar de su belleza natural, la provincia de Inhambane es la más pobre de Mozambique, ya que más del 80% de su población vive por debajo del umbral de pobreza. La actividad agrícola es reducida, debido a la pobreza de los suelos y el clima desfavorable. De ahí que el turismo se haya convertido en un sector clave por el potencial de sus repercusiones en materia de educación, salud, agua y saneamiento.

    A fin de desarrollar un enfoque sostenible para el desarrollo del turismo, la Dirección Provincial de Turismo de Inhambane, en colaboración con el SNV, aplicó la metodología de análisis de la cadena de valor establecida en 2007 por el Instituto para el Desarrollo de Ultramar y el ITC para investigar las tendencias del turismo y los vínculos entre éste y los sectores de alimentación y bebidas, hostelería, tiendas y excursiones.



    Examen del sector turístico en 2007

    En 2006, Inhambane acogió a 30.000 turistas: 50% sudafricanos y 17% mozambiqueños. Aun así, la tasa de ocupación de sus hoteles era baja (17%), las fluctuaciones estacionales importantes y la duración media del hospedaje de 3,4 noches.



    Del total del ingreso anual generado por el turismo, estimado entre $EE.UU. 20 y 25 millones, la población pobre sólo percibía el 13% de ese ingreso, siendo que constituye el 90% de la fuerza de trabajo. De hecho, las investigaciones revelaron que el 80% de las 2.400 personas empleadas en la industria del turismo ganaba el salario mínimo de $EE.UU. 80 por mes.

    El análisis de la cadena de valor reveló, por ejemplo, que en el subsector de alimentos y bebidas, los mariscos eran el único producto local del que se abastecían en abundancia los complejos turísticos de la zona. La mayoría de los demás productos no cumplía con las normas internacionales de calidad y era sustituido por importaciones procedentes sobre todo de Sudáfrica y, en unos pocos casos, de otras provincias de Mozambique. Sólo el 20% de la verdura y el 10% de la fruta se compraban en el mercado local. El análisis de la cadena de valor también proporcionó valiosa información sobre lo que había que producir para accionar los mejores mecanismos posibles de reducción de la pobreza.

    El subsector de excursiones y visitas era el más importante, especialmente tratándose de centros de arte y artesanía, restaurantes y espectáculos de danza. Según las estadísticas, el ingreso mensual de los artistas, artesanos y vendedores de sus productos puede fluctuar entre $EE.UU. 80 y $EE.UU. 1.000 en función de la estación.

    Definición de prioridades y actividades para impulsar el turismo

    Los debates entre las distintas partes interesadas permitieron definir nuevas prioridades y los consiguientes planes de acción. De ahí que el arribo de turistas prácticamente se duplicara, pasando de 30.000 en 2006 a más de 50.000 en 2009. Además, se consiguió prolongar la duración media de la estadía en la zona.

    Asimismo, se emprendieron diversas iniciativas para impulsar el sector, incluidas asociaciones público-privadas en las cuales, autoridades y representantes de los empresarios colaboran para promover el turismo hacia Inhambane; por ejemplo, participando en ferias de turismo y organizando eventos de buceo.

    También se logró avanzar en las cadenas de suministro de productos agrícolas. En la zona se repitió la experiencia del proyecto piloto de reducción de la pobreza mediante la exportación de productos de horticultura que el ITC había realizado en la región de Maputo. Los invernaderos con sustrato de coco permiten producir hortalizas de calidad durante todo el año, inversión que tiene una rentabilidad cercana al 35%. El objetivo de esta iniciativa es reducir poco a poco la necesidad de importar frutas y verduras frescas. Para lograrlo, el SNV y el ITC preparan conjuntamente la expansión de la tecnología de invernaderos en regiones estratégicas del país.

    En cuanto al desarrollo de productos, la feria cultural y mensual InhambARTE, que atrae a turistas nacionales y extranjeros, permitió aumentar los ingresos de pequeños e informales vendedores de obras de arte, artesanías y comidas locales, así como de los grupos de danza y música. Por su parte, el gobierno, en colaboración con asociados del sector privado, se esforzó en desarrollar las competencias profesionales de la fuerza de trabajo local proponiendo formación específica al personal empleado en la restauración y la gestión hotelera. Además, está previsto ampliar esos cursos a oficios de la construcción y el mantenimiento.

    En el plano más general del turismo inclusivo y la responsabilidad social de las empresas, el complejo Barra Resorts, pionero del desarrollo de la popular playa de Barra, invirtió en la construcción de carreteras para beneficio de todos los usuarios. Dicha empresa también respalda la educación básica, construyendo aulas y suministrando agua, saneamiento, electricidad y materiales escolares, ayudando a niños huérfanos y ofreciendo apoyo de negocios a empresarios locales. A su vez, ALMA, organización no gubernamental local, puso en marcha un programa de reciclaje de desechos para mantener limpias las zonas turísticas.

    Lo aprendido y el camino por delante

    En Inhambane, la organización de reuniones con todas las partes interesadas para definir prioridades a partir del análisis de la cadena de valor y trazar planes de acción, propició la aplicación de un enfoque de turismo inclusivo y sostenible que aporta beneficios a muchos de sus habitantes más pobres y servirá de modelo para otros.